La petrolera YPF informó que a partir de esta medianoche aplicará un aumento de 1% promedio en los precios de sus combustibles (nafta y gasoil) en todo el país. Así, achicará la brecha con sus competidores, que subieron sus precios en las últimas horas.

“Esta actualización se realiza en el marco del esquema de buffer de precios que la compañía implementa desde abril y mantiene vigente ante la extensión del conflicto en Medio Oriente y su impacto en el precio internacional del petróleo crudo”, comunicó la empresa.

“Desde su implementación, este esquema permite sostener el acuerdo honesto con los consumidores, evitar trasladar la volatilidad a los precios locales y acompañar la evolución de la demanda en un entorno de libre mercado”, agregó YPF.

En ese marco, la petrolera continuará aplicando su sistema de micropricing, mediante el cual realiza ajustes específicos según variables de oferta y demanda, la competencia, franjas horarias, corredores y zonas geográficas, con el objetivo de adecuar sus precios a las particularidades de cada mercado y mejorar la eficiencia comercial de su red.

Con este incremento, la empresa que cuenta con la mayor participación del mercado en las ventas de combustibles imitará a sus competidores como las marcas Shell, Axion y Puma Energy, que aplicaron desde el miércoles subas en sus precios.

Shell -ya en manos del trader suizo Mercuria- aumentó la nafta súper un 2,4%; mientras que la nafta premium subió 4,7% y 5% el gasoil de mayor calidad.

Por su lado, Axion -de Pan American Energy (PAE)- actualizó entre 2,3% y 4,2% sus distintas variedades de combustibles. Y Puma -del comercializador Trafigura-, se movió entre 2% y 5%.

El petróleo, principal insumo de los combustibles refinados, volvió en septiembre a la zona de los 105 dólares por barril a nivel internacional por la guerra en Medio Oriente y los ataques de los hutíes a infraestructura estratégica de Arabia Saudita. Además, el gasoil alcanzó precios récords en Estados Unidos por el recrudecimiento del conflicto entre Rusia y Ucrania, con daños a refinerías.

Mientras tanto, en Argentina, con precios libres pero en un acuerdo entre privados -con participación del Estado a través de YPF-, los combustibles reflejaban un petróleo por debajo de los US$ 85. Es decir, que las empresas “ayudan” a los consumidores para que no paguen los mayores costos internacionales, a cambio de que en el futuro no aprovechen en su bolsillo las bajas.

“Yo te ayudo, vos me ayudás”, es el lema del amortiguador que repite Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, para explicar el esquema de precios que rige desde abril.

El tiempo en que los consumidores financiaron a las petroleras pagando más cara la nafta fue muy breve entre junio y julio. Algunas refinadoras señalan que cada mes dejan de percibir en conjunto hasta 150 millones de dólares por la diferencia entre el precio de compra del petróleo crudo y su venta en las estaciones de servicio.



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