La relación entre la Argentina y Estados Unidos volvió a reunir este viernes por la noche a funcionarios, diplomáticos y algunos de los principales empresarios del país. Fue durante la cena anual del Centro de Estudios Americanos (CEA), que tuvo como invitado principal al embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas, y en la que también participó Alejandro “Alec” Oxenford, representante argentino en Washington.
El encuentro, realizado en el Alvear Palace Hotel, reunió a unas 200 personas y funcionó como una nueva vidriera de acercamiento entre ambos países. Según los organizadores, participaron integrantes del Poder Ejecutivo, gobernadores, legisladores, miembros del Poder Judicial y representantes empresarios y sindicales.
La presencia del sector energético fue particularmente fuerte. Entre los asistentes estuvieron Alejandro Bulgheroni, de Pan American Energy; Horacio Marín, presidente de YPF; Julián Escuder, de Pluspetrol; Manuel Aguirre, de Vista; y Tomás Hess, titular de la Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales.
La agenda de la noche combinó dos de los ejes que atraviesan actualmente la relación bilateral: seguridad e inversiones. Desde Washington viajó F. Cartwright Weiland, subsecretario adjunto del Departamento de Estado vinculado a la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL), el área que trabaja sobre narcotráfico y crimen transnacional.
Weiland y Oxenford recibieron el premio “Puentes de América”, que el CEA entrega a figuras vinculadas con sus actividades entre la Argentina y Estados Unidos.
Durante su intervención, Lamelas destacó el trabajo de Weiland en los programas de cooperación contra el narcotráfico y el crimen organizado. El diplomático estadounidense también hizo referencias al fortalecimiento del vínculo bilateral, uno de los ejes que Washington y el gobierno de Javier Milei vienen buscando profundizar.
Oxenford, por su parte, centró su mensaje en la búsqueda de inversiones y en la relación comercial con Estados Unidos. El empresario tecnológico, designado por el Gobierno como embajador en Washington, se convirtió en uno de los funcionarios con mayor exposición en la estrategia oficial para atraer capitales estadounidenses.
La ceremonia dejó así una fotografía que excedió el aniversario de la entidad organizadora: diplomáticos de ambos países, funcionarios y empresarios compartieron una agenda atravesada por la seguridad, la energía y las inversiones, tres áreas que se volvieron centrales en el vínculo político y económico entre Buenos Aires y Washington.
