Hay una piedra que Boca parece no poder sacarse del zapato. Se llama Racing y, con el paso del tiempo, empieza a molestar cada vez más. Y es que el equipo que ahora lidera Leandro Paredes lleva 6 partidos consecutivos sin poder ganarle a la Academia y la racha ya dejó de ser una simple curiosidad estadística: se convirtió en una tendencia que atraviesa entrenadores, jugadores y contextos. La última vez que el Xeneize festejó ante el conjunto de Avellaneda fue el 10 de marzo de 2024, cuando se impuso 4-2. Desde entonces, Racing no volvió a perder: consiguió 3 victorias y 3 empates. Y a esa racha se aferran sus hinchas, que agotaron las entradas para el choque de mañana en el Gigante de Arroyito por los cuartos de final de la Copa Argentina (el viernes el Tribunal de Apelaciones rechazó la presentación de Vélez y dejó firme el fallo de primera instancia.

Los 6 partidos sin triunfos de Boca frente a Racing hablan también de un ciclo particularmente favorable para la Academia, más allá de que hoy la realidad encuentre al entrenador Juan Pablo Vojvoda en la cuerda floja. Porque una cosa es la actualidad y otra, muy distinta, lo que sucede cuando estos equipos se cruzan.

El último capítulo fue el 1-1 del 23 de agosto pasado por el torneo local. Antes habían empatado 0-0 por el Torneo Apertura, el 20 de febrero. En diciembre de 2025, la Academia había ganado 1-0 en la Bombonera, con gol de Maravilla Martínez, por la semifinal del Clausura. Antes, habían igualado 1-1. En febrero de ese año, Racing se había impuesto 2-0 con goles de Maravilla y Luciano Vietto. Y en septiembre de 2024, había vencido 2-1 con tantos de Juan Nardoni y Roger Martínez. Recién entonces aparece el último triunfo del Xeneize: el 4-2 de marzo de 2024 por la Copa de la Liga Profesional, con goles de Blondel, Cavani, Valentini y Colombo, en contra.

Pero hay otro número que agranda todavía más la dimensión de la tendencia. Si la mirada se extiende a los últimos 10 enfrentamientos, Boca ganó apenas uno (el mencionado 4-2). Antes estuvieron los dos 0-0 de agosto de 2023 por la Copa Libertadores -pasó el conjunto azul y oro por penales- y el 2-1 de Racing del 24 de octubre de ese año.

Claro que ni Juan Pablo Vojvoda ni Rodolfo Arruabarrena pueden jugar con los números. Los entrenadores lo saben y por eso trabajaron durante toda la semana pensando exclusivamente en lo que sucederá mañana. El Vasco, además, recibió un par de buenas noticias: Leonel Flores se sumó después de las tres prácticas que realizó con la Selección argentina. El extremo derecho regresó sin molestias físicas y repleto de confianza por los momentos vividos y por los elogios que recibió de Lionel Scaloni y de algunos de sus compañeros. También aparecieron en la lista de concentrados Ayrton Costa y Rodrigo Battaglia, quienes dejaron atrás distintas lesiones. El volante central de 35 años no juega desde diciembre de 2025 y fue operado en febrero de una tendinopatía insercional en el tendón de Aquiles.

En Racing, la buena noticia de la semana fue la recuperación del lateral derecho Ezequiel Cannavo y la mala la lesión del delantero Lautaro Díaz, que presentó una sobrecarga en el recto anterior y en el psoas del miembro inferior izquierdo. Tomás Conechny lo reemplazará para acompañar a Adrián Martínez en el ataque. La otra alternativa es el ingreso del colombiano Duván Vergara.

Igual, Vojvoda optaría por repetir el mismo equipo que venció a Banfield, con Matías Zaracho de carrilero por la derecha más una línea de 3 centrales conformada por Mateo Martínez, Marcos Rojo y Gonzalo Escudero. Y así llega la Academia al Gigante de Arroyito: con un entrenador que necesita resultados, con una serie que pesa y con una estadística que, cada vez que Boca intenta borrarla, vuelve a aparecer. El domingo habrá 90 minutos para intentar cambiar la historia. Por ahora, la piedra sigue ahí.

En Rosario se desplegará un operativo de seguridad con 580 efectivos para evitar cruces entre las dos hinchadas. Boca contará con 20.000 localidades y ocupará la popular Sur, la platea del río y parte de la platea Cordiviola, mientras que Racing tendrá 15.000 entradas y se ubicará en la popular Norte y el sector restante de la Cordiviola, con los correspondientes pulmones de seguridad.

El dispositivo comenzará temprano: a las 11 se iniciarán los cortes de tránsito en las inmediaciones del estadio y a las 15 se abrirán las puertas del Gigante de Arroyito. Los hinchas de Boca se concentrarán e ingresarán por la zona de avenida Avellaneda, mientras que los de Racing lo harán por el sector del Parque Alem.

Desde la organización pidieron a los hinchas concurrir con anticipación, DNI y la entrada física correspondiente para agilizar los controles de Tribuna Segura y evitar demoras en los accesos.



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