Una polémica se generó en Tierra del Fuego en torno a la habilitación pedida por tres embarcaciones de lujo, dos con bandera de las británicas islas Caimán, para ingresar en los próximos días a la Bahía Lapataia, el famoso fiordo de las afueras de Ushuaia ubicado dentro de un Parque Nacional.
Además, el pedido de autorización implicaba la realización de traslados aéreos de pasajeros con helicópteros, lo que causó que ambientalistas adviertan sobre posibles daños al ecosistema.
Una autoridad de Parques Nacionales le confirmó a Clarín que la empresa pidió “que ingresen tres buques de eslora de 50 metros y que a su vez hubiera utilización de recalada y de helicópteros”. “Ninguna de las tres cosas eran posibles, desestimamos todo en un informe técnico que está en proceso porque para el tema de recalado se encarga Prefectura y el vuelo de helicópteros es facultad de la ANAC”.
Las autorizaciones fueron pedidas para las embarcaciones M/Y Sherakhan, M/Y Lonian y M/Y Hodor, estas dos últimas registradas bajo pabellón de Islas Caimán, un territorio británico de ultramar, que integra el Red Ensign Group.
Las organizaciones ambientalistas aseguran que este tipo de autorización por parte de la intendencia del Parque Nacional Tierra del Fuego contradice otro informe técnico realizado por especialistas sobre los problemas que podrían causar estos megayates que planean llegar a la región. Desde la dependencia oficial responden que atender la propuesta no implicó ningún tipo de autorización.
La actividad había sido prevista entre el 12 y el 18 de noviembre en uno de los sectores naturales más reconocidos de la provincia y, según los denunciantes, la autorización a la empresa Ushuaia Shipping fue formalizada el 27 de octubre mediante una comunicación firmada por el intendente del Parque Nacional Tierra del Fuego, Marcelo Almirón.
Los ambientalistas locales también habían advertido que un informe elaborado por especialistas el 20 de octubre había expresado de manera unánime la oposición al proyecto por considerar los graves riesgos que implica para el área protegida y su ecosistema, ante las incompatibilidades con la legislación vigente.
En ese marco, ante consultas de Clarín, la intendencia del Parque Nacional compartió un comunicado en la noche de este jueves en el que reconoció que “analizó una propuesta actividad náutica en los sectores de Lapataia y Ensenada Zaratiegui, que se limitaba a la posible actividad de dos embarcaciones en un marco de evaluación para la compatibilidad de la propuesta con los objetivos de conservación del área protegida”.
Al tomar distancia de ese “proyecto de experiencia turística”, el Parque Nacional fueguino reveló que terminó siendo “desestimado por la misma empresa que lo propuso”.
Y, apuntó que la situación “se encuadró en lo previsto por los lineamientos de gestión que compatibilizan la conservación de la biodiversidad con el desarrollo sostenible, promoviendo iniciativas privadas para generar nuevas oportunidades económicas, ampliar la oferta de actividades y contribuir a la creación de fuentes de trabajo, siempre dentro de las condiciones ambientales y operativas establecidas por la autoridad competente”.
La Ley 22.351 de Parques Nacionales prohíbe los sobrevuelos de aeronaves motorizadas dentro de las áreas protegidas, salvo excepciones previstas.
Ante la noticia de la inminente llegada de los yates de lujo, los ambientalistas le habían pedido al intendente una explicación para respaldar la autorización que rubricó para permitirle el fondeo a los buques Lonian, Hodor y Sherakhan y el traslado aéreo de pasajeros no identificados.
Además, los grupos ambientalistas indicaron que los principios de la ley General del Ambiente (25.675) debe orientar la decisión estatal ante los riesgos advertidos.
La presidenta de la asociación ambientalista Manekenk, Nancy Fernández, advirtió sobre la supuesta autorización de Parques Nacionales: “Le estamos permitiendo a tres multimillonarios que vengan a recalar a Bahía Lapataia, a mover sus helicópteros en un lugar que está prohibido”.
Entre las especies cuya protección motivó las advertencias se encuentran el huillín, el cauquén caranca y el quetro austral, una suerte de nutria y dos aves locales. El informe también propuso evaluar otros sectores costeros para desarrollar la operación fuera del Parque, como Bahía de Ushuaia, y dar intervención a la Dirección Regional Patagonia Austral.
Sin embargo, en diálogo con este diario desde el Parque Nacional se quejaron porque afirman que la ONG que comanda la denuncia “ni siquiera se acercó a la intendencia a preguntar” por la situación.
La queja y el proyecto de una senadora
La senadora peronista Cándida Cristina López también advirtió sobre los riesgos para la fauna y flora, cuestionó la llegada de dos embarcaciones bajo pabellón de las británicas Islas Caimán y reclamó revisar la decisión y suspender preventivamente sus efectos.
“La soberanía y nuestro ambiente están en peligro. Bahía Lapataia es parte del patrimonio natural de todos los fueguinos y tenemos la obligación de protegerla. Si los especialistas del propio Parque advierten que esta operación puede afectar un ecosistema protegido, las autoridades tienen que escucharlos y responder con fundamentos. No pueden actuar como si ese informe no existiera”, sostuvo López.
Parque Nacional Tierra del Fuego.Y agregó: “La flora y fauna de nuestro Parque Nacional necesitan protección efectiva. No podemos esperar a que se produzca un daño para empezar a discutir qué controles faltaron. Cuidar este lugar significa prevenir, respetar el trabajo de quienes lo conocen y hacer cumplir las reglas”.
López reclamó la revisión de la decisión y la suspensión preventiva de sus efectos mientras se acredita el cumplimiento de los recaudos ambientales y legales.
Los antecedentes en Tierra del Fuego
La habilitación de estos megayates se suma a antecedentes que ya abrieron controversias sobre soberanía en la provincia fueguina.
En 2022 se autorizó la instalación del radar de LeoLabs en Tolhuin, cuya estructura societaria incluía una empresa británica. El permiso fue cancelado en agosto de 2023 tras las advertencias del entonces Ministerio de Defensa sobre los riesgos para la seguridad nacional y las implicancias geopolíticas de esa instalación.
Cuatro años más tarde, el petrolero VS Promise, con registro en Isla de Man y bandera identificada como británica, amarró en Ushuaia después de cargar crudo en Río Cullen. El propio Gobierno Nacional reconoció que el buque había recalado en el puerto para aprovisionarse.
Los precios y características de los yates de lujo involucrados
Las tres lujosas embarcaciones cuentan, además de sus potentes motores y tecnología de navegación, con decoración de diseño, espacios especialmente acondicionados como spa, salones de belleza, gimnasio, salas de entretenimiento y camarotes vip. Pero este tipo de yates no llegan solo como transporte, tienen además consigo un completo equipo de juegos de agua, como motos acuáticas, tanques para buceo, pequeñas lanchas de acercamiento y los más exclusivos llevan su propio helicóptero encima.
El buque Hodor es una obra de Astilleros Armon y tiene capacidad para veinte pasajeros. Cuenta con helipuerto certificado, garaje submarino, motos acuáticas y quads. Su valor estimado es de 30 millones de dólares, con costos de funcionamiento anuales de alrededor de tres millones de dólares.
El buque Hodor.En el caso del yate Sherakhan, se trata de un buque de alquiler para turistas, de más de 69 metros con jacuzzi en la terraza para 18 personas, salón de belleza, spa, sauna y gimnasio, juegos de agua, sistemas audiovisuales de última generación. Su costo es de 595 mil euros por semana más expensas con una capacidad total para 26 personas.
El buque Sherakhan.El Lonian tiene capacidad para hasta 14 invitados en 7 camarotes. Una de las características más reconocibles de este buque es su piscina con fondo de cristal. Esta característica crea una conexión visual directa entre la terraza principal y el club de playa. Su valor es de aproximadamente 160 millones de dólares y sus costos operativos anuales son de 16 millones de dólares.
Buque Lonian.