Docentes de todo el país realizan este lunes un paro de 24 horas convocado por Ctera, en la primera jornada escolar tras las vacaciones de invierno en los colegios porteños y bonaerenses, para reclamar a las autoridades que vuelvan a convocar una mesa paritaria. Desde el Gobierno nacional reclaman que se garantice al menos un 75% del funcionamiento habitual de las escuelas y advierten que podría haber sanciones si no se cumple.
Sonia Alesso, secretaria general de Ctera, cuestionó al Gobierno al que acusó de “reprimir la protesta social y el derecho de huelga, en vez de mejorar la propuesta educativa y mejorar salarios” y denunció que “desde el viernes hasta hoy” hubo “presiones, notas a provincias, a escuelas, notas en diarios”, para intentar reducir el impacto de la huelga.
En ese sentido, en diálogo con Radio 10, Alesso apuntó especialmente contra el jefe de Gabinete, Diego Santillii, que “estuvo presionando ministros de Educación de las provincias para que ejerzan una especie de poder de policía”. “Si esa energía se utilizara en cumplir las leyes…porque el derecho de huelga es constitucional”, marcó.
Por su parte, Julio Cordero, secretario de Trabajo, afirmó que la huelga “es un derecho, que se encuentra moderado por la ley de Modernización Laboral. Se pide que se cumpla con el 75% de la actividad, porque hay niños que tienen el derecho a educarse”.
“Hemos trabajado con la ministra Sandra Pettovello todo el fin de semana en algo novedoso, porque es la primera vez que sucede un paro de estas características con la ley de Modernización Laboral vigente. Y lo que se pide al gremio es la moderación suficiente: hagan huelga respetando la norma”, dijo Cordero en Radio La Red.
El sábado, el ministerio de Capital Humano anunció que este lunes iba a fiscalizar algunos colegios del país para controlar que se cumpla con una cobertura mínima del 75% del funcionamiento habitual. Si esto no se cumple, “se inicia un proceso sancionatorio concreto y específico”, indicó el secretario.
“A través de agencias territoriales que tenemos en todo el país, vamos a hacer inspecciones de muestreos, porque no podemos ir a todas las escuelas. Eso se centraliza para avanzar con el procedimiento. Uno espera que la autoridad de la escuela brinde la información. Si no dejan pasar es obstrucción de la autoridad”, marcó.
Y si bien prefirió no dar detalles sobre cómo podrían ser las sanciones a los sindicatos si no se cumple con el 75% de presencia docente, señaló que “la normativa permite en última instancia un cuestionamiento de la personería”.
Al respecto, Alesso consideró que “es muy grave” cómo se está manejando el Gobierno y aseveró: “No lo había visto en un gobierno democrático. Hablan de un operativo para relevar, sanciones, penalizaciones, pero no convocan a paritaria”.
“Volvemos a pedir que nos convoquen y mejoren el piso salarial. Las escuelas se caen a pedazos y los maestros no llegan a fin de mes“, advirtió la dirigente gremial.
Asimismo, adelantó que será “un gran paro en todo el país, porque hay una voluntad de lucha que ellos no van a poder vencer” y aseguró que desde el Gobierno “le tienen miedo al paro”.
“Es muy grave que solo se hable de educación cuando anunciamos un paro. Estamos desde febrero pidiendo paritarias y a nadie le importó la educación”, reclamó Alesso.
Por su parte, Cordero señaló que el problema “no es con los docentes”, sino que “hay una responsabilidad del gremio” y pidió que “se sienten a dialogar con las provincias”.
“Desde 1992, los servicios de la educación se trasladan a las provincias y la Ciudad Autónoma. La competencia originaria de negociación de salarios se encuentra en cabeza del Consejo Federal Educativo, compuesto por autoridades de provincias y CABA, porque los empleadores de los docentes son las provincias y CABA”, detalló el sectario.
Y agregó: “No es una competencia del Estado nacional sino de las provincias negociar paritarias, salarios. Lo que se fija en el Consejo es el mínimo nacional”.
En tanto que Alesso reclamó que el Gobierno “no aumenta el piso nacional” salarial docente y apuntó: “Hablan de calidad educativa pero pagan salarios de hambre”.
