La número 1 del Fondo Monetario, Kristalina Georgieva, ocupará el centro de la escena en las próximas horas. Durante las 48 horas que permanecerá en el país, la directora gerente del organismo se reunirá a las 14 con Javier Milei y luego con su gabinete, Luis Caputo y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili. También —como adelantó Clarín— se verá con empresarios, economistas y académicos; y, por último, viajará a Vaca Muerta, antes de partir a Montevideo.

La visita relámpago servirá para reforzar el apoyo al programa de ajuste de Milei. Según pudo saber Clarín, habrá una cena en Olivos por la noche con ejecutivos. Es un protocolo que también estilaron Néstor Kirchner y Mauricio Macri. El acercamiento podría contribuir a apuntalar la tercera revisión, clave para habilitar un tercer desembolso. El “menú” a la carta podría incluir el repaso de los puntos débiles del plan y las reformas —algunas muy sensibles para el gobierno— que aguardan en Washington.

El Gobierno aprobó la segunda revisión con el FMI a fines de mayo, tras cumplir la meta fiscal y fallar con el objetivo de reservas, por lo cual pidió un waiver (dispensa). El escenario con el que se encontrará Georgieva ahora será diferente: menor inflación (1,9% en junio versus 2,1% en mayo), compras de reservas (US$ 12.700 millones en el año), y una suba del dólar (de $ 1.430 a $ 1.520) un poco más cercana a los $ 1.800 que el Fondo desearía.

En ese marco, es probable que el foco de la visitante esté puesto en otro frente menos alentador, como la caída continua de la recaudación por el estancamiento de sectores clave de la economía. Con poco espacio para seguir recortando el gasto, el descenso del 6,7% en los ingresos tributarios en el primer semestre (sobre todo IVA, aportes a la seguridad social y retenciones) provocó en junio el primer déficit primario en la era Milei y el incumplimiento de la meta fiscal del primer semestre.

Según PXQ, el desvío fue de $ 0,57 billones. Así, para alcanzar la meta prevista para diciembre de 2026, el Tesoro deberá acumular un superávit primario adicional de casi $ 10 billones en el segundo semestre del año. Para CEPA, el cumplimiento es “sumamente improbable”, mientras que Econviews estimó que un déficit fiscal de 0,25-0,5% es financiable, sin recurrir a emisión ni espantar a los mercados, pero significaría arriar una bandera costosa para Milei.

El Gobierno dejó de plantear que no iba a comprar reservas desde fines de diciembre, y que el dólar podría retroceder a $ 1.100. También abandonó la premisa de que en agosto se alcanzaría una inflación “cero” y dejó de poner un plazo para alcanzarla. Sin embargo, en materia fiscal, Milei sigue planteando que el déficit “cero” es innegociable. “El talón de Aquiles del programa fiscal sigue siendo la recaudación”, advirtió Econviews, la consultora de Miguel Kiguel.

Washington y el mercado también monitorean los fundamentos macro, la dinámica política en un 2027 con elecciones y los pagos de deuda. El FMI aguarda que el gobierno vuelva a los mercados, mientras Luis Caputo apuesta a “vivir con lo nuestro” (compra de reservas, emisión de deuda local y privatizaciones). Pero el plan empezó a sufrir nuevas presiones externas por la suba de barril del petróleo y el incremento del riesgo país a 437 puntos.

Si bien el ministro de Economía asegura que tiene cubiertos vencimientos por casi US$ 25.000 millones el año próximo sin necesidad de salir al mercado, los bancos de Nueva York ven un bache importante. Durante la segunda mitad de este año, Argentina deberá pagarle más al Fondo que los desembolsos que recibe (casi US$ 6.000 millones netos hasta las elecciones) y en 2027 vencen US$ 10.000 millones con bonistas.

En Wall Street ven con entusiasmo la posibilidad de que Georgieva negocie un “apoyo adicional”, como deslizó el exfuncionario del FMI, Alejandro Werner. “Ella viene para hacer la del JP Morgan, que la vean con Milei, que entren fondos, mejore el riesgo país y salgan al mercado, pero ella no es el JP Morgan. Los bonistas quieren que ponga plata así baja el costo de la deuda y salen más barato“, dijo un exfuncionario.

Por otra parte, el organismo espera avances en reformas estructurales. Para fines de diciembre, el Gobierno se comprometió a presentar una reforma tributaria para eliminar exenciones tributarias, sumar más de 1 millón de trabajadores al impuesto a las Ganancias para alcanzar el 20% de la población, y “armonizar” el Monotributo, lo que podría derivar en un incremento de las escalas y montos. También apunta a reemplazar Ingresos Brutos por un IVA dual.

Para antes de fin de año, figura un plan para modernizar la Ley de Responsabilidad Fiscal, el registro tributario para evaluar riesgos de evasión y aplicar recomendaciones contra el lavado de dinero. El Fondo recomendó avanzar en una reforma de la carta orgánica del Banco Central para reforzar su autonomía —una medida que Milei se puso al hombro, tras abandonar su idea de “cerrar el BCRA”— y aplazó la reforma del sistema previsional hasta fines de diciembre de 2027.



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