Fue por 1994. John Travolta y Bruce Willis coprotagonizaron Pulp Fiction, de Quentin Tarantino, que ganaría la Palma de Oro en Cannes. Ese mismo año Chuck Russell sorprendía al mundo con La Máscara, una comedia que también lanzaría la carrera de Jim Carrey.
Casi 30 años después de Pulp Fiction, en 2022 Willis y John Travolta volvieron a trabajar en una misma película. Y no precisamente una de la que pudieran sentirse orgullosos, dirigidos por Chuck Russell.
Salvo en pocos países, como Rusia, Japón e Israel, Un paraíso peligroso no estrenó en cines y fue directo al streaming. Difícil que haya podido recuperar los US$ 20 millones de presupuesto.
Y difícil que el espectador aguante más de media hora, a menos que sea perseverante, sea masoquista o tenga que escribir la crítica.
El primero que aparece en pantalla es Willis, en una de sus últimas actuaciones, no la última porque se supone que ésa fue la de Detective Knight: Última misión. Bruce es el cazarrecompensas Ian Swan, que choca con un árbol cerca de una playa en Hawaii. Tiene a un hombre en el baúl, encapuchado.
Lo baja a la playa y llegan como diez hombres armados que le piden que lo suelte. El argumenta que quien tiene ahí, tirado en la arena, es capo de la droga internacional. Se produce un tiroteo, y la primera de la decena de ridiculeces. Ian logra escapar sin que le acierten un disparo, hasta que sí, le pegan un par cuando huía y parece que murió.
No pasaron ni cinco minutos ¿y nos quedamos sin Willis?
Su hijo, al que le dejó un mensaje desde su celular, Ryan (Blake Jenner), sumando a un excompañero de Ian, Robbie (Stephen Dorff) y una policía de Maui, Savannah (Praya Lundberg) están dispuestos a encontrar al responsable del asesinato.
Y ahí quien aparece es el magnate Buck (John Travolta), quien apuesta porque un hombre local sea senador y reconvertir la ciudad. De lo que nos enteramos pronto es que Buck es más malo que Tim Payne, el jugador de fútbol viral.
¿Un tribunal de los Estados Unidos aceptaría el pago de una fianza de 10 millones de dólares en efectivo?
¿Alguien que cae desde un décimo piso a una piscina, puede salir caminando como si nada?
El colmo de los colmos se da casi al final (salteen si quieren porque se viene un spoiler), con un personaje que se arroja al agua desde una lancha en pleno día, cuando se incendia la embarcación, y cuando llega a la playa el fuego continúa, es de noche y pasó tiempo para que llegue la policía y, encima, cuando sale, en vez de empapado está apenas húmedo…
La película se pierde la oportunidad de ahondar en el tema de cómo el magnate de Travolta quiere modificar más que la fisonomía de la isla, atropellando la cultura de las tribus originarias (que de todas formas son más que pintadas, pinceladas de manera anecdótica y kitsch).
Si en los papeles la reunión de Chuck Russell -bueno, OK, hizo El Rey Escorpión, con Dwayne Johnson…- con Travolta y Willis podía alentar un buen thriller, tal vez, quizás, en una de ésas, eso era posible allá por los años ’90. Pero lo que se ve y se sufre en Un paraíso peligroso si algo alienta es a ver algún partido del Mundial de Fútbol.
“Un paraíso peligroso”
Thriller. Estados Unidos /Canadá / Reino Unido, 2022. Título original: “Paradise City”. 92’. De: Chuck Russell. Con: Bruce Willis, John Travolta, Blake Jenner, Stephen Dorff, Praya Lundberg. Disponible en: Netflix.
