Patricia Jebsen se destacó en el mundo corporativo y su nombre se convirtió en sinónimo de éxito. De hecho, fue ella quien estuvo a cargo de impulsar los primeros CyberMonday y HotSale en la Argentina. También trabajó en Rappi y MercadoLibre, entre otras empresas líderes.
Los años fueron pasando vertiginosamente, entre reuniones, viajes empresariales y horas de oficina. Y cuando atravesó la barrera de los 40, la licenciada en Relaciones Públicas comenzó a pensar: “¿qué va a pasar después del mundo corporativo?”. Una pregunta que la alentó a prepararse y hoy, a los 54, dedicarse a varias actividades que van desde directorios hasta viajar una vez por mes.
“A los 50 te pueden pasar tres cosas. Una es que te despidan (que puede ser a cualquier edad también), que decidas irte para hacer algo nuevo (como emprender) o puede ser que te jubiles”, señala Jebsen.
Y agrega: “En los tres escenarios necesitás generar un ingreso nuevo porque con la jubilación no vas a poder vivir y la indemnización te dura dos minutos”.
Por eso recomienda pensar siempre en ese momento y que no suceda inesperadamente. “Porque cuando te sorprende te agarra en falta”.
—¿Cómo hiciste vos para que no te sorprendiera?
—El mundo corporativo es muy intenso, con muchas horas y responsabilidades. Y entonces pensando qué quería hacer, dije: “A mí me gustaría ser miembro de directorio”. Así que hice una especialización de UCEMA que te prepara para eso, mientras era gerente general de Rappi. Y cuando renuncié dije: “Yo quiero esto. Y quiero viajar”. Hoy tengo ocho directorios y viajo una vez por mes.
—También revolucionaste las redes sociales
—Un día mi hija Agustina hizo un video de mi agenda de viajes, lo subió a TikTok y la gente flipó. Me preguntaron si era narco o política. “¿A qué se dedica la señora?” Porque en redes soy una señora. Contestamos con lo que yo había hecho y ese video tuvo 7 millones de vistas. Una locura. Y dije, “Acá hay algo.” Me di cuenta de que la gente necesitaba que habláramos del mundo del trabajo, pero en forma seria. O sea, hoy hay muchos influencers que te dicen cómo hacer un currículum o cómo llegar a tener una Ferrari. Pero yo hablo desde mi lugar, desde lo que hice, con lo bueno y lo malo. Soy muy sincera.
Su cambio a los 50
Jebsen asegura que ese boom en redes sociales sí la sorprendió y que no solo le sumó seguidores, sino también propuestas de trabajo en varios directorios. Además, hace más de un año la llamaron para escribir su nuevo libro Pensar diferente (Editorial Urano) que presentó en el Senado de la Nación. “Fue un torbellino de cosas”, sostiene.
—¿Te imaginabas que iba a pasar algo así a tus +50?
—No, a ver, yo toda mi vida trabajé en mi marca personal y en redes, sobre todo en LinkedIn. Tengo 200.000 personas que me siguen de antes porque fui presidente de una cámara. Y siempre tuve contacto con medios. Las otras redes sociales las usaba para cosas personales. De hecho, mi Instagram lo tenía cerrado. Lo abrí hace seis meses y explotó. Hoy superó mis seguidores que tengo en TikTok.
—Yo siempre usé mucho las redes porque soy comunicadora, estudié relaciones públicas. Pero no me imaginé que entre las tres iba a tener más de un millón de personas que me siguen todos los días y que quieren ir a eventos conmigo. Voy a la playa en Miami y la gente me pide una foto, o el año pasado en Italia caminando por la calle. Así que no me lo esperaba, pero como que lo voy disfrutando. A veces tampoco soy muy consciente de las cosas que me pasan.
Jebsen aconseja trabajar la marca personal. Foto gentileza PJ.—¿Qué consejos les podés dar a esos millones de seguidores para sus +50?
—Primero, creo que los que trabajamos en relación de dependencia nos tenemos que hacer una pregunta una vez por año: “¿Me volverían a tomar a mí?” Entonces decís: “Tengo 40 años, no sé si tengo la vitalidad de alguien de 20, estudié hace 20 años en la universidad, la verdad que nunca aprendí inglés o no sé nada de IA”. Esa pregunta lo que te hace es replantearte qué te falta y eso siempre lo desarrollé yo. O sea, yo hice seis o siete posgrados, perdí la cuenta. Soy una convencida de que la capacitación es continua.
—Lo segundo que creo que hay que hacer toda la vida es trabajar la marca personal. Por ejemplo, uno de los primeros que me contactó para ser miembro de directorio fue un chico que había sido proveedor mío. Él siempre me decía: “Pato, vos fuiste de las pocas corpos que nos atendía a todos bien, que nos dedicabas media hora de tu tiempo, que eras honesta”. Entonces vas haciendo una imagen tuya en el mercado.
Constancia, la clave
Jebsen además analiza los 50 de ahora en comparación con los de antes. “Nos creemos más jóvenes, obviamente”, asegura. Y agrega: “Es que se alargó mucho la esperanza de vida. A los 50 de mis bisabuelos seguro te estabas por morir. Ya mis abuelas estaban viudas a los 50. Mi mamá todavía estaba en plenitud y yo te diría que me siento una pendeja” (risas).
También, sostiene que se va atrasando todo mucho más. “A qué edad tenés hijos, cuándo empezás a estudiar y a trabajar… Y por eso es tan importante encontrar algo que te divierta. Yo no sé si voy a hacer esto hasta los 70, ya estoy por empezar mi segundo libro, por ahí me dedico a escribir”.
—¿Qué es lo que más te comentan o consultan tus seguidores +50 que se quieren reinventar?
—Lo que le pasa a la mayoría de gente que se quiere reinventar es que no sabe qué hacer. Y lo segundo que les pasa es que no tienen constancia. Yo soy muy constante. Incluso un viaje por mes, hay que hacerlo. Hoy me levanté a las 5, me fui a caminar, tengo dos directorios y termino no sé a qué hora. Sí, estoy disfrutando mucho lo que hago, pero laburo más que antes. Y tengo la constancia. O sea, muchos tienen ganas de hacer algo nuevo, pero después se les diluye.
—También es una constancia salir a caminar por las mañanas, parte del cuidado +50
—Y a esta edad te agarra la menopausia, que hace que no tengas ganas. A mí se me cae el pelo entonces en las redes sociales me dicen que soy pelada, que tengo frente. Te cuesta mucho más bajar de peso. Hay un montón de cosas que te pasan. También tenés el nido vacío a los 50 años y te tenés que reencontrar con tu marido de nuevo y esto no es menor para las personas que no hacen nada. Entonces creo que es muy importante ese momento cubrirlo con algo que te desafíe, puede ser ganando plata o no. Quizás ayudar en una fundación, gratis. A los 50 ya podés devolver también. Devolvés experiencia, conocimiento, ya te equivocaste 80 veces. Yo lo que siento hoy es que estoy dándole la oportunidad a los más jóvenes de encontrar un camino y eso es una responsabilidad enorme, pero muy gratificante. Todos tenemos algo para aportar desde algún lugar.
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