Amelia y Richard Bilson son un matrimonio británico de la ciudad de Stoke-on-Trent, al norte del condado de Staffordshire. Junto a sus tres hijos, de 5, 12 y 13 años, dejarán atrás su vida en el Reino Unido para ser voluntarios en un barco hospital que brinda ayuda médica gratuita en las costas de África.

Su historia recorre el mundo y ya fueron protagonistas de reportajes de la BBC y la revista People. A fines de julio la familia Bilson subirá a bordo de un buque que suelta anclas en los países más pobres del mundo para ofrecer atención médica gratuita.

“Nunca pensé que fuera posible que personas como nosotros pudieran apoyar una causa así. No somos médicos, pero como familia podemos brindar ayuda a bordo”, indicó Amelia Bilson en diálogo con BBC Radio Stoke.

Rumbo a África en un “hospital flotante” como voluntarios

Todo empezó cuando Amelia, productora de radio de profesión y muy activa en su comunidad, -incluso creó una fundación comunitaria en Stoke-on-Trent, llamada “Middleport Matters”, hace más de una década- escuchó la experiencia de otra familia que se mudó al otro lado del mundo para colaborar en un barco cerca de Sierra Leona en África Occidental.

“Me hizo darme cuenta de que una familia como la nuestra, que no pertenecía al ámbito médico, podía hacer lo mismo”, confesó. Se trata de una iniciativa de la organización internacional de ayuda humanitaria Mercy Ships, que tiene objetivo brindar atención médica y cirugías gratuitas a personas de los países con menos recursos del mundo.

“Se puede pensar en estos barcos como hospitales flotantes”, comentó su esposo, Richard Bilson. “Son todos voluntarios, incluido el capitán, y es emocionante ver cómo los países siempre se emocionan cuando llegan los barcos”, aseguró.

Richard se formó recientemente como consejero y podrá brindar asesoramiento al voluntariado en aspectos de salud mental y bienestar. “Es como un pueblo entero metido en paredes de metal, donde la diversidad de culturas es un crisol y suceden muchas cosas”, indicó.

“Las relaciones empiezan y terminan en el barco. Hay mucha presión, puede haber elementos traumáticos; tienen que lidiar con todos esos pensamientos, sentimientos y emociones mientras, al mismo tiempo, hacen voluntariado en un barco”, explicó.

La reacción de sus hijos al rotundo cambio de vida

La familia Bilson permanecerá a bordo durante 11 meses y el principal destino esta vez es la costa de Ghana. Será un regreso muy esperado porque es la primera vez en 19 años que un buque de Mercy Ships se instala en el lugar, según indica la propia fundación en su sitio web .

La pareja reconoció que uno de sus miedos principales era el impacto que tendría esta decisión en sus hijos y cómo reaccionarían. “Sentíamos que esto encajaba muy bien con nuestra vocación y también en nuestro recorrido profesional, y así se lo transmitimos a nuestros niños, quienes sorpresivamente están muy emocionados”, revelaron.

La familia Bilson. Foto: Grupo de Facebook "Bilsons Aboard - Our Mercy Ships Journey"

No pueden esperar a ir“, indicaron. “Saben que tendrán que despedirse de familiares y amigos, que no podrán llevarse todos sus juguetes, y que mantendrán una rutina similar a la que ya tienen, con un pequeño gran detalle: la mayor parte de tiempo estarán en el océano“, asumieron.

El barco cuenta con piscina, cama elástica y una pista de patines, además de otras comodidades pensadas para los niños a bordo. Lo mismo ocurre con la formación educativa, que continuarán en el aula de la embarcación y complementarán mediante el sistema de educación a distancia.

Cada camarote está diseñado para maximizar el espacio, y la mayoría cuenta con baño privado, un pequeño armario, un escritorio y conexión Wi-Fi. Los camarotes para parejas con hijos tienen también espacio lúdico para los niños.

Cada barco es como una pequeña ciudad para que la vida a bordo sea lo más confortable posible. Hay lavandería, peluquería, banco, oficina de correos, gimnasio, cibercafé con wifi, biblioteca con películas y una clínica para la atención médica y dental de la tripulación.

Tienen un comedor a bordo donde ofrecen las comidas tres veces al día, con un menú lo establece el Departamento de Servicios de Alimentación y una cocina equipada para que toda la tripulación que desee preparar comidas caseras disponga del espacio.

Los Bilsen crearon un grupo público en Facebook, “Bilsons Aboard – Our Mercy Ships Journey“, donde comparten con sus seguidores su nueva vida en altamar tras asumir con compromiso esta nueva etapa.

Cómo son los buques hospitalarios: cirujanos, enfermeros, terapeutas, profesores y mecánicos

El barco, llamado Global Mercy, pertenece a la flota más grande de buques hospitalarios civiles más grande del mundo, conocida como “Barcos de la Misericordia” o “Naves de la esperanza”.

Suelen zarpar en agosto y proporcionan a los pacientes cirugías como extirpación de tumores, reparación de labio y paladar hendido, cirugía ortopédica pediátrica, cirugía de cataratas, cirugía plástica reconstructiva, reparación de fístulas obstétricas, cirugías generales y pediátricas.

“Se trata de ampliar los servicios que el gobierno, y en particular el Ministerio de Salud, presta al pueblo de Ghana”, declaró el Dr. Hafez Adam Taher, director de coordinación técnica del Ministerio de Salud de Ghana, a través de un comunicado de prensa.

Dos barcos de la flota de los "Buques de Esperanza". Foto: mercyships.org

“El objetivo es brindar atención quirúrgica gratuita y segura al pueblo ghanés. Si bien estamos atendiendo las necesidades inmediatas en materia de cirugías, también estamos analizando dónde podemos brindar o mejorar nuestra capacidad”, agregó Michael Nkeze, director de Mercy Ships en Ghana.

Más del 50% de la población mundial vive cerca de la costa. Nuestros barcos son la mejor manera de llegar a las personas que más lo necesitan”, aseguró Nkeze.

La tripulación médica de uno de los barcos hospitalarios. Foto: mercyships.org

Aportó también otras cifras que hablan por sí mismas: a nivel mundial, unas 5.000 millones de personas carecen de acceso a cirugías seguras; niños y adultos sufren y mueren a diario por causas tratables.

Los buques hospitalarios forman parte de la misión central de la fundación Mercy Ships, fundada en 1978 por el matrimonio estadounidense Don y Deyon Stephens.

Tienen una dinámica comunidad de voluntarios de todo el mundo: desde cirujanos, enfermeros y terapeutas hasta profesores, mecánicos y una tripulación de voluntarios que asiste en tareas administrativas y operativas.

Todos los voluntarios de las diversas áreas y profesiones, deben cubrir sus propios gastos, lo que incluye el costo de alojamiento y comidas, ítem incluido en la “cuota de tripulación” que se abona mensualmente, los vuelos hacia y desde el barco, el seguro médico y los traslados.

La cuota de tripulación la paga mensualmente cada miembro adulto de la tripulación, y según las finanzas compartidas por la propia organización se estipula en 200 dólares por mes por adulto en estadías de más de 12 meses y 400 dólares por mes por adulto en estadías de dos semanas hasta 12 meses.



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