La final de la Supercopa Internacional terminó con Rosario Central campeón, Estudiantes enfurecido y Juan Sebastián Verón bajando al campo de juego para increpar a Darío Herrera tras un arbitraje que el Pincha consideró decisivo para el resultado.
El penal cobrado a favor del Canalla para el 2-1, las protestas de los jugadores albirrojos y el escandaloso cierre tras el tercer gol rosarino volvieron a instalar una discusión que va más allá de lo ocurrido en Santiago del Estero.
Es que cada vez que Rosario Central aparece beneficiado por decisiones polémicas, reaparece una relación política que el propio Gonzalo Belloso hizo pública hace tres años.
En diciembre de 2023, después de la obtención de la Copa de la Liga, el presidente canalla recordó la crisis económica que atravesaba el club cuando asumió la conducción. Belloso habló de una deuda superior a los 1.600 millones de pesos, de inhibiciones en FIFA y de una institución que, según sus palabras, estaba cerca de una convocatoria de acreedores.
Acompañado por su esposa, Carolina Cristinziano, vicepresidenta del club Canalla, el Pejerrey agradeció públicamente a Claudio Tapia y Pablo Toviggino.
“Fue Chiqui Tapia con su poder político y un amigo mío, como Pablo Toviggino, quien nos hizo la estructura de un desendeudamiento”, afirmó ese día. Belloso también aseguró que Sergio Massa colaboró para resolver inhibiciones que pesaban sobre la institución.
Aquellas declaraciones nunca pasaron inadvertidas porque Toviggino, mano derecha de Tapia en la AFA, mantiene desde hace años una estrecha relación con el presidente de Rosario Central.
Un par de años después, tras el regreso de Angel Di María, el club rosarino quedó envuelto en una polémica de proporciones, vinculada a la conducción de la AFA. Fue cuando recibió un título como campeón de la tabla anual de la Liga Profesional, una consagración que generó sorpresa porque hasta entonces no estaba contemplado que esa clasificación otorgara una estrella oficial.
La decisión provocó fuertes cuestionamientos de la opinión pública, y dentro de la AFA de Estudiantes, que se convirtió en el principal opositor. El conflicto derivó en el recordado “espaldazo” de los jugadores del Pincha en la previa de un partido, y profundizó los cruces públicos entre Verón y Pablo Toviggino.
Este sábado, en medio del enojo de Estudiantes por el arbitraje de Herrera, volvieron a circular los viejos agradecimientos de Belloso a la conducción del fútbol argentino.
Del otro lado aparece Verón, uno de los dirigentes que más veces cuestionó decisiones de la AFA y que ya había protagonizado cruces con el oficialismo del fútbol argentino en los últimos años.
La tensión volvió a quedar expuesta este sábado. Primero con los reclamos por el penal que cambió el partido. Después con los mensajes de Verón durante el encuentro. Finalmente, con la imagen del presidente de Estudiantes bajando al campo para señalar a Herrera tras el final anticipado del encuentro.
Rosario Central festeja una nueva estrella, pero alrededor de la final reaparecen nombres que vienen cruzándose desde hace años en la política del fútbol argentino.
