El peronismo festeja colectoras, que vienen espacio
El peronismo festeja con sordina que el Gobierno haya puesto en la cancha el debate sobre las colectoras. Sangre para Drácula: el peronismo siempre construyó poder mediante los sistemas de sumatoria de votos -ley de lemas, neolemas, colectoras, listas de adhesión, listas espejo y otras sutilezas que suelen animar la picaresca electoral-.
El Gobierno cree que va a perjudicar al peronismo con las colectoras, cuando en realidad es un regalo que no preveían. Van a mantenerse en silencio porque esperan que el Gobierno encuentre alguna forma de imponer ese sistema.
En ninguna de las reuniones que ha tenido Diego Santilli con cohabitadores legisladores y aliados ha dado alguna precisión sobre qué quiere decir cuando sugiere las colectoras, o cuando pide que se deroguen las PASO. Tampoco lo ha hecho a quienes lo saludan cuando pasea su cusquito por la avenida Figueroa Alcorta.
“Vamos a limitar las colectoras a dos por candidatura”, me dice. La reforma, además “está fría aún”. ¿Fechas? Agosto o septiembre. En la cúpula del peronismo sonríen cuando escuchan hablar de colectoras y siguen el consejo napoleónico de dejar que el adversario siga hundiéndose en el error (“Cuando tu enemigo está ejecutando un movimiento en falso, debemos tener mucho cuidado de no interrumpirlo”).
Candidatos o electorados
En materia electoral hay dos miradas contrarias. Una afirma que las elecciones son cuestión de candidatos y de cúpulas dirigenciales. Otra dice que es una cuestión de electorados. Según la primera, todo se organiza de arriba hacia abajo y la estrategia es ordenar los conflictos de cúpula.
Para eso han servido las PASO, un sistema de validación de candidatos (y no de selección, como se pretendió justificar en 2010). Ordena y simplifica la oferta electoral y sanciona a los perdedores inhibiéndolos de participar. Excluye protagonismos.
La otra perspectiva pone el acento en el protagonismo de los electorados. Y se trata de aprovechar esa riqueza que es, en la Argentina, la existencia de dos familias políticas que no modifican su voto y que se alternan en el protagonismo.
La familia no pejotista alcanzó en la última década entre el 40/42% de los votos -como en 2023-. La otra familia, la pejotista, alcanzó en 2023 el 37% en la primera vuelta presidencial. Incluye protagonismos porque se trata en este caso de aprovechar el recurso del voto.
Para esto sirven los sistemas de sumatoria de votos. Se adaptan a una fuerza como el peronismo, que es una liga de gobernadores o de caudillos provinciales, con una estructura nacional ligada a liderazgos.
Ideal para resolver internas del PJ
Cuando hubo líderes como Perón o Menem todos se encuadraron con disciplina verticalista. Cuando no los hubo, han servido los sistemas de sumatoria de votos para resolver la relación entre la cúpula nacional y las tribus. Incluyen protagonismos para que el voto no se desperdicie.
La ley de las lemas fue el recurso más socorrido del peronismo. Debuta en la Argentina en 1987 en Formosa traído por Vicente Joga, el mismo año del triunfo de Antonio Cafiero en Buenos Aires, que marcó el comienzo de la marcha hacia el poder que les duró hasta 1999.
Durante esos 12 años la ley de lemas llegó a un apogeo final que fue el llamado a elecciones en 2002 a elección presidencial con ley de lemas y neolemas, que permitieron la elección con tres sublemas del peronismo y una cláusula de acefalía que habilitó a Eduardo Duhalde a adelantar la entrega del cargo a Néstor Kirchner en mayo de aquel año.
Un problema de carpintería electoral
Hasta ahora este debate es una sesión de improvisación. Para los expertos es un problema hablar de colectoras mientras esté vigente la ley de Boleta Única Papel, a la que se le quiere agregar, encima, el tilde para que el votante pueda bancar la lista completa.
La posibilidad de colgar colectoras de votos plantea un problema de carpintería electoral, no de política electoral. Lo están examinando los aficionados a la gráfica de las boletas. Hay elecciones de cargos nacionales que han llevado hasta más de diez boletas de legisladores colgadas.
El límite a dos colectoras por fórmula supone un debate previo sobre qué piso de adhesiones se les exigirá y los derechos que pueden tener otros postulantes a sumarse en la colgada. Estos dilemas convocan a gritos a los proveedores de sistemas informáticos de votación, que están al acecho para vender su quincallería.
Ya lo hicieron en los debates que hubo en la última década sobre el voto electrónico. No se llegó a mucho por el desprestigio de esos sistemas en otros países, en donde han sido limitados por la imposibilidad de asegurar la transparencia.
Hoy el debate puede volver bajo el ropaje de la inteligencia artificial, sistema hermético e incomprensible que seguramente va a despertar más sospechas. La IA puede facilitar el fraude o el plagio -de hecho, lo practican plumas egregias- pero con la misma habilidad pueden detectarlos.
La IA ayuda a la transparencia
Alejandro Tullio, experto en estos temas después de haber sido Director General Electoral de los gobiernos entre 1999 y 2015, describió hace pocos días en España esa posibilidad de impedir el fraude con la IA. Expuso, en un seminario organizado en Salamanca, sobre usos virtuosos de la IA.
Tullio explicó cómo es posible practicar en tiempo real el análisis forense de resultados electorales en base a comprobaciones estadísticas, que permiten buscar patrones irregulares de los mismos y que en el pasado demoraban semanas, perdiendo la posibilidad de ser usados en un reclamo judicial.
Estas técnicas ya fueron usadas en nuestro país por CIPPEC a instancias de Tullio -cuando se analizaron los resultados de 2015 y 2017, aunque no se detectaron datos sospechosos-.
Se examinaron los resultados de las elecciones a senador nacional en Buenos Aires. Cristina de Kirchner había ganado las PASO, pero Esteban Bullrich le ganó en la general. Ese giro fue sometido a examen con técnicas que hoy se usan en IA. Tullio es funcionario electoral en Chubut y ha llevado estos recursos al distrito de Nacho Torres.
Las PASO: asunto de partidos, no de Milei
El Gobierno no sabe bien qué quiere hacer para allanarle el camino a un nuevo mandato de Milei. Estos palos de ciego como proponer colectoras, o eliminar las PASO, son mecanismos que solo se entienden desde los partidos políticos. Creen que quitar las PASO es imprescindible para arrebatar a la oposición una herramienta creada para los partidos políticos.
Los varones hablan de próstata, porque la tienen; las damas hablan de corpiños, porque los usan. De las PASO hablan los partidos, pero Milei no tiene partido. Eso le impide aprovecharlas -o perjudicarse por ellas-. Es un mecanismo que solo entienden los partidos, y cree que es mejor sacársela apoyándose en que salen caras y que hay encuestas que expresan rechazo en la sociedad.
Los partidos tienen continuidad, aunque pasen hoy por un estado catatónico. El radicalismo ya ha adoptado la decisión de sostener las PASO. Se reunieron hace un par de semanas los gobernadores de la UCR con la mesa nacional del partido. Discutieron y resolvieron que ellos no crearon las PASO -fue el peronismo- pero que pueden serles útiles.
Hoy quizá no, por eso admiten el debate sobre la suspensión. Pero en el futuro sí creen que las pueden necesitar. Discutieron cómo pueden rendir provecho en 2027 y 2031. Ellos existen desde antes de Milei y lo sobrevivirán, y miran sus intereses para el largo plazo.
Reabre el Senado flojo de número
El Gobierno no sale del desmadejamiento en el que quedó tras la crisis Adorni. Una de las señales es el estado en que llega a la sesión del Senado convocada para este jueves para tratar una ley llamada de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Es un empeño del Gobierno de garantizar a los mercados que defiende la propiedad como exigen los acreedores externos, y que no se doblega a los designios de los legisladores.
El borrador de esta iniciativa alcanzó el récord de 13 versiones y hay que esperar a lo que se discuta este lunes sobre la versión final. El Gobierno no está seguro de juntar los números para sesionar, pero igual convocó a la sesión. Hay mucha distracción esta semana por la atención absorbente de la pasión de multitudes.
El tratamiento está en vilo entre los que están en otro mundo a la espera de la semifinal del miércoles -enfrentamiento con Inglaterra- y los están convencidos de no darle el gusto al Gobierno, en particular con los capítulos de reforma de Ley de Tierras y Ley de Fuego. Temen algunos que se puedan caer esos capítulos o, peor, que desempate Victoria Villarruel, que ha avisado que no apoyará esas reformas de su gobierno.
No hay problemas con otras minucias de la sesión como la aprobación de las designaciones de jueces. Los jueces se eligen en otros cabildeos de los que el Gobierno es ajeno. Juegan allí las familias judiciales, los partidos políticos, los gobernadores, etc. El Gobierno en realidad la mira con la ñata contra el vidrio.
“Salgo a caminar” (Patricia)
El marco político de este esmeril a la Ley de Propiedad Privada es el distanciamiento de Patricia Bullrich como jefa del bloque de La Libertad Avanza y coordinadora de un grupo de aliados que llegó a juntar 44 voluntades, respecto de la conducción de Olivos.
El Gobierno cuenta que creó un grupo de whatsapp, en donde se incluyen legisladores y la presidencial hermana (debería enterarse el gobierno de que hay vida fuera de las plataformas). Patricia reacciona lanzando una gira nacional en las próximas semanas. “Salgo a caminar”, les avisó Patricia a propios y extraños.
El armado es paralelo al que esboza Victoria Villarruel. Distantes de Milei, van a ser una amenaza si cristalizan candidaturas aparte del mileísmo para disputar la presidencia en un balotaje, sistema en donde los segundos a veces tienen más chances de ganar la batalla final que los primeros.
Con un contexto distinto, es lo que algunos atribuyen a Cristina de Kirchner y Sergio Massa en su diferenciación de Axel Kicillof. Ya en 2017 Cristina fue por fuera del PJ a buscar la senaduría por Buenos Aires, que ganó por la minoría.
Si ella, hoy inhabilitada, o un referente propio, cristaliza una lista aparte de la de Axel con 18/20% de los votos, puede aspirar a ser la second best en un balotaje que premia a los segundos. ¿Y cómo Sergio no va a pensar también en esa posibilidad?
Por la cintura cósmica del sur (Santa Fe, Córdoba)
Bullrich ya ha hecho algunos tés de señoras como tanteo de campaña en CABA -publicitó fotos con un grupo entre quienes estaban celebridades de antaño como Natalia De Negri y Zulema Menem Yoma-.
Buscará reorganizar por la cintura cósmica del sur a grupos que construyó en varias provincias, cuando era dirigente del PRO y encabezaba una de las opciones en las PASO presidenciales de 2023, como presidenta del partido que hoy preside Mauricio Macri.
La gira comenzará por Santa Fe y seguirá en Córdoba. Con Maxi Pullaro acuñó una relación de confianza cuando era ministra de Seguridad y lograron bajar las marcas de delito en ese distrito. Esa relación ya venía de antes, porque ella fue ministra del área bajo el gobierno de Macri y concentró esfuerzos en esa provincia en la lucha contra el delito narco. En esos años Maxi fue ministro de Seguridad de Miguel Lifschitz.
Marcos Juárez, laboratorio de ensayo
Córdoba interesa porque el 9 de septiembre habrá elecciones en el municipio de Marcos Juárez, distrito fetiche de la centroderecha desde el triunfo de la primera versión de la alianza Juntos por el Cambio del 7 de septiembre de 2014. Esa elección convirtió, en la jerga de esa fuerza, a Marcos Juárez en el “Km. 0” de la coalición entre el PRO, la UCR y el Frente Cívico.
En aquel momento le significó una victoria al vecinalista Pedro Dellarossa -que esta vez vuelve a postularse al cargo- de casi 10 puntos por sobre el cordobesismo de Juan Schiaretti. Ese triunfo le dio impulso nacional a la coalición que llevó a Juntos por el Cambio, con Macri a la cabeza, al gobierno en 2015.
Esta vez el distrito se ha convertido en un laboratorio de conductas. El PRO quedó en manos de Oscar Agost Carreño, un disidente de la conducción de Macri. El no peronismo tiene una oportunidad para acercar diferencias con la administración de Martín Llaryora, y Patricia mantiene, a todos los efectos, su relación con Luis Juez, que quiere ser gobernador el año que viene.
Córdoba -segundo distrito del país en cantidad de votos- aportará novedades. Lo decía Perón en 1954: “En Córdoba es donde indudablemente suceden las cosas más raras”.
