Con la interna y la definición del liderazgo irresuelta, y a la vez con la incertidumbre sobre las reglas electorales e incluso si finalmente habrá unidad de todos los sectores, en el peronismo brotan los aspirantes en la carrera por suceder a Axel Kicillof en la gobernación bonaerense. La mayoría intendentes, pero también funcionarios y otros dirigentes, en un escenario revuelto en el que por ahora ninguno asoma con una ventaja clara, lo que puede derivar en una nueva disputa y también en la eventual prenda de negociación entre Cristina Kirchner y el actual mandatario.
Envalentonados por el triunfo en la elección anticipada del año pasado, los intendentes pujan porque esta vez el postulante a gobernador del peronismo provenga de algún municipio. El último fue Eduardo Duhalde hace un cuarto de siglo, aunque en ese caso con escala en la vicepresidencia. La demostración de poder de las últimas legislativas funciona como posible argumento para rechazar la imposición del “dedo” y terminar con la tendencia, aunque también admiten la posibilidad de un acuerdo que imponga el postulante.
Los que se anotan o suenan para la disputa superan la docena. Cada tribu empuja a uno o más candidatos. La mayoría coincide en que las PASO serían la manera más sensata para definir, aun con el último antecedente traumático de la competencia entre Aníbal Fernández y Julián Domínguez en 2015, uno de los factores que generó la victoria de María Eugenia Vidal y acaso en parte la de Mauricio Macri.
A diferencia de las primarias nacionales, cuya continuidad dependerá del resultado del Gobierno en su propósito de reunir los votos en el Senado para suspenderlas, en Buenos Aires el peronismo conservará el margen de maniobra por su control de la Legislatura y, en caso de caer las PASO para las candidaturas a presidente y diputados, para mantenerlas en las categorías provinciales únicamente haría falta una resolución de Kicillof para fijar la fecha.
Por el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), liderado por el gobernador, se anotaron en la disputa los intendentes Jorge Ferraresi (con licencia en Avellaneda), Julio Alak (La Plata) y Fernando Espinoza (La Matanza), y Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura bonaerense y ex jefe comunal de San Martín, con la idea de que en unos meses –algunos estiman diciembre, otros marzo- definirán por consenso un candidato de ese sector.
Ferraresi dejó la intendencia de Avellaneda y arrancó con recorridas por municipios del conurbano y del interior bonaerense, para exhibir su gestión –por caso compara con otros distritos la cantidad de polideportivos por habitante en Avellaneda-, y hace unos días en Vicente López volvió a confrontar con Cristina Kirchner –dijo que “ella eligió no conducirlo” y que “no hay ninguna chance de que sea candidata”-, lo que generó críticas de referentes vinculados a la ex presidenta como la diputada Teresa García.
En una suerte de contracara, Alak apunta a erigirse como un candidato de cierto consenso. Alineado con Kicillof, el intendente de La Plata mantiene vínculos con Cristina Kirchner y referentes de su sector. Con el peso electoral de La Matanza que buscará inclinar a su favor, Espinoza salió al interior y pasó por distritos de la Cuarta y la Sexta. Fue reelecto la semana pasada en la Federación Argentina de Municipios (FAM), donde planteó que las candidaturas “no deben resolverse en una oficina”, y el 17 de octubre será anfitrión del acto del MDF encabezado por Kicillof.
Con algo más de conocimiento, reconocido por sus rivales como una ventaja a su favor, Katopodis integra el Gabinete bonarense, en 2025 se impuso en la Primera Sección y viene armando encuentros (“Cuánto futuro cabe en la provincia de Buenos Aires”) por regiones. Por el MDF, Kicillof incluyó a Carlos Bianco –ministro de Gobierno y su mano derecha- como otro posible postulante.
Por el kirchnerismo Mayra Mendoza arrancó a recorrer la provincia con la modalidad de encuentros como los de debate “¿Qué escuela queremos?”, el senador Wado de Pedro también suena como el eventual elegido de ese sector e incluso Máximo Kirchner podría anotarse en la disputa por suceder a Kicillof, aunque desde La Cámpora centran la estrategia en sostener la centralidad de la ex presidenta y mantienen el hermetismo sobre los movimientos en el principal distrito electoral del país.
“Vamos a ocupar los lugares que sean necesarios en función de la construcción de un proyecto de país, con Cristina conduciendo ese espacio y con la expectativa de que la resolución de la ONU sea favorable para que pueda ser candidata”, supeditaron desde ese campamento las definiciones al peso que conserve la ex mandataria.
Cercanos a Cristina Kirchner y a la vez con vínculo con Kicillof, a quien le reconocen el armado de su proyecto y sus posibilidades de erigirse como el postulante presidencial, los integrantes de la llamada liga de intendentes se proponen tomar distancia de la interna e incidir en la estrategia del distrito a partir de su peso territorial. Cuatro de los doce de ese grupo expresaron su intención de ser candidatos a gobernador.
Una es Mariel Fernández, la intendenta de Moreno del Movimiento Evita que encabezó la semana pasada en San Vicente el primer Congreso provincial de Mujeres del PJ bonaerense, en el que compartió escenario con Kicillof y reivindicó a Cristina Kirchner. Otro es Federico Achával, de Pilar, que levantó el perfil en el último tiempo. “Un intendente tiene que ser el próximo gobernador”, ratificó la postura de la liga. Federico Otermín (Lomas de Zamora) se muestra como articulador y como vicepresidente del PJ provincial viene recorriendo las sedes paritarias municipales y el cuarto es Gustavo Menéndez (Merlo).
También vinculado a Cristina Kirchner, aunque promotor de las aspiraciones presidenciales de Sergio Uñac, Leonardo Nardini anunció su intención de postularse y también arrancó las visitas a los distritos. Más allá de su cercanía a la ex presidenta, del mismo modo que Ferraresi relativizó sus posibilidades de quedar habilitada para presentarse.
Por el Frente Renovador, Sergio Massa empuja a Juan Andreotti, jefe comunal de San Fernando. El ex ministro de Economía se muestra más activo con la expectativa de volver a disputar la candidatura presidencial. Algunos en el peronismo no lo descartan como postulante a la gobernación bonaerense.
