Después de haber autorizado y financiado su instalación en calles y carreteras de Florida, el gobernador Ron DeSantis criticó a las cámaras Flock: “Están fuera de control”, expresó el pasado 26 de agosto en la Universidad Internacional de Florida. Días después, el Departamento de Transporte (FDOT) ordenó el retiro de los dispositivos del sistema estatal de autopistas.
Las cámaras que utilizan el sistema de reconocimiento automático de matrículas (ALPR) han sido desarrolladas por Flock Safety, una empresa de Atlanta, Georgia, especializada en sistemas de vigilancia con inteligencia artificial para identificar vehículos y analizar información relacionada con sus desplazamientos. En todo Estados Unidos funcionan unas 120.000 cámaras de este tipo.
Sus lectores automáticos de matrículas son utilizados por la policía para investigar robos de vehículos, encontrar personas desaparecidas y hasta resolver crímenes. Pero la vigilancia constante que las cámaras realizan sobre millones de vehículos cada día ha provocado un sonoro debate sobre la privacidad.
Los críticos del sistema sostienen que puede convertirse en una infraestructura de vigilancia masiva, en especial cuando almacena información sobre personas que no han cometido ningún delito. Ya se han registrado varios casos de policías que utilizaron la información, por ejemplo, para conocer la ubicación de sus exparejas.
“Creo que estas cámaras, los lectores de matrículas, están fuera de control”, afirmó DeSantis en un cambio sustancial de postura sobre el sistema. De todas formas, el gobernador no está en contra del uso de la tecnología para combatir el delito. Cuestionó que los dispositivos permitan registrar de manera permanente los desplazamientos de personas que no están siendo investigadas.
Advirtió, en este sentido, sobre la posibilidad de que Florida se convierta en un “estado de vigilancia digital basado en IA”. Para DeSantis, el problema no consiste únicamente en la existencia de la tecnología, sino en cómo se utiliza, cuánto tiempo se conserva la información y quién puede acceder a ella.
“Cuando veo que un agente de policía usa los datos de las cámaras para seguir, por ejemplo, a una exnovia, me pregunto: ¿Qué demonios está pasando?”, dijo DeSantis. Agregó: “No quiero estar en una situación donde estas compañías tecnológicas, un puñado de compañías tecnológicas, sepan todo sobre ti y sepan adónde vas”.
Al hablar en la universidad, también adelantó que “la única forma de abordar este tema es legislativamente”. Por eso, considera que los legisladores deberán tratarlo en el próximo período de sesiones.
El 31 de agosto, como una consecuencia directa de los dichos de DeSantis, el FDOT publicó el memorando 26-01 mediante el que revoca los permisos de las cámaras Flock en el sistema estatal de autopistas.
La disposición proporciona un plazo de 30 días para desinstalar las cámaras en esas carreteras, pero deja fuera a los caminos y calles bajo jurisdicción de los condados.
Algunos condados, sin embargo, se unieron a la iniciativa del FDOT y quitaron las cámaras. Miles de ellas continúan funcionando en Florida, mientras el debate no deja de crecer.
