En medio de la interna en el kirchnerismo y las disputas por las candidaturas y el liderazgo del espacio, los referentes del peronismo volvieron a encontrarse para discutir el escenario electoral y las reglas del juego en la previa de las definiciones y ante la eventual suspensión de las PASO, con resultado incierto en el Congreso. La primera cumbre había sido en el hotel Emperador, a mediados de agosto. Esta vez fue en la Casa de La Pampa, en el centro porteño.
Con hermetismo, buscaron que no se filtrara el lugar hasta bien entrada la noche. A los asistentes de la reunión de hace dos meses, en la que se había concretado el reencuentro entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner –no estaban cara a cara desde las legislativas de 2025-, en este caso se sumó Juan Manuel Olmos, dirigente del PJ porteño y miembro del grupo federales. En la mesa se sentaron Sergio Massa, los gobernadores Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Ziliotto (La Pampa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), el senador Gerardo Zamora –jefe político de Santiago del Estero- y los titulares de los bloques parlamentarios José Mayans y Germán Martínez, convocantes y luego voceros.
En este caso, también Ziliotto se encargaría de comunicar las conclusiones de la reunión. El pampeano habló de la intención de construir un “frente político electoral” con otros espacios. De la primera cumbre había quedado una suerte de compromiso para intentar rechazar la reforma política impulsada por el Gobierno y de ese modo sostener las PASO, por tratarse de una herramienta clave para el peronismo para definir las candidaturas con menos probabilidades de ruptura y también validarse un nuevo liderazgo en esta etapa de pujas internas.
Ahora la mirada de los referentes del peronismo sobre si el oficialismo reunirá los votos en el Senado se dividen entre los que consideran que por el momento eso no sucede –de lo contrario, avanzaría con el tratamiento del proyecto- y los que estiman que podría conseguirlos en las próximas semanas.
En ese caso, el PJ tendrá un obstáculo extra para resolver su interna y llegar al próximo proceso electoral sin divisiones. El senador Sergio Uñac, ex gobernador de San Juan y uno de los aspirantes a la candidatura presidencial, propuso armar una competencia partidaria para dirimir la postulación. La mayoría pone reparos a la idea, por el costo, las dificultades logísticas para organizarla y el riesgo de que derive en una pelea encarnizada por las desconfianzas cruzadas.
“Hay que sostener las PASO como herramienta. Cualquier intento de eliminación o suspensión puede transformarse en una trampa para la sociedad”, insistieron este jueves. “Ratificamos la vocación de unidad del peronismo y del campo popular. Hay que seguir convocando y ampliando para construir la alternativa política que necesita nuestro país y nuestro pueblo”, transmitieron de cara al proceso electoral.
Además de las PASO, en el menú de la cena figuraba como tema la posición frente al proyecto de Presupuesto 2027. “Vamos a plantear propuestas concretas desde nuestro bloque para mejorar las rutas, construir viviendas e infraestructura social. También garantizar los recursos para las personas con discapacidad, hacer cumplir la ley de financiamiento universitario y mitigar los efectos del Niño”, contó uno de los presentes.
Las pulseadas en el peronismo quedaron expuestas el sábado en la conmemoración del día de la Lealtad, con múltiples actos y movimientos sugestivos en la previa, como la visita de Massa a Cristina Kirchner y la actividad de Kicillof con Juan Grabois, un dirigente cercano a la ex presidenta que respaldó la candidatura del gobernador bonaerense.
Con mayor actividad pública y predispuesto de manera más nítida a disputar la candidatura presidencial, Massa cultiva el vínculo con Cristina Kirchner en contraposición con la distancia que mantiene Kicillof, uno de los motivos del encono entre la ex mandataria y su ex ahijado político.
La tensión también venía aflorando con críticas cruzadas y declaraciones de algunos dirigentes. Entre las más sonoras, Carlos Bianco –ministro de Gobierno bonaerense- aseguró que una eventual resolución de la ONU favorable a la ex presidenta no sería vinculante para la Justicia argentina y puso en duda el alineamiento con su posible candidatura, y Mayra Mendoza –intendenta de Quilmes con licencia- descontó que, en caso de no postularse su jefa política, Javier Milei conseguirá su reelección.
Con el propósito de sostener las PASO, los referentes del peronismo acordaron presionar a los mandatarios provinciales afines a la Casa Rosada, como el salteño Gustavo Sáenz, el tucumano Osvaldo Jaldo y el catamarqueño Raúl Jalil, para que no colaboren con el oficialismo en ese sentido, con la advertencia de que en ese caso harían lo posible para complicar sus armados en los distritos.
