El lunes el Parlamento entra en el receso de invierno. El 1° de marzo el presidente Javier Milei prometió que mandaría diez proyectos por mes y, así, pondría en marcha “el Congreso más reformista de la historia”. Pero en lo que va del año envió una veintena de proyectos de reformas y -con el escándalo por Manuel Adorni mediante- consiguió aprobar cinco.
En 2025, año en el que la oposición tuvo entre las cuerdas al oficialismo, se aprobaron 11 leyes en todo el año (el nivel más bajo de la última década). En 2024, su primer año de gestión, LLA consiguió sido 44 leyes, siendo plena minoría en ambas Cámaras.
Fueron sancionadas la Reforma Laboral, el Régimen Penal Juvenil, la Ley de Glaciares, el acuerdo del Mercosur con Unión Europea y el de pago a dos fondos buitres por 171 millones de dólares. En lo que lleva ritmo constante es en la aprobación de pliegos judiciales: ya tuvieron luz verde más de 100 designaciones de jueces, fiscales y defensores.
En carpeta le quedan la Reforma Electoral, que incluye la eliminación de las PASO; la cuatro veces suspendida Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, el Súper RIGI, la modificación de la ley Zonas Frías para reducir subsidios al gas, entre otras.
Mientras, desde la Casa Rosada ya anunciaron que enviarán próximamente la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, una ley de “shutdown” y cambios en la ley de Inocencia Fiscal.
Las reformas de mayor peso tuvieron sanción en febrero: la Reforma Laboral y el Régimen Penal Juvenil que, entre otras cosas, bajó la edad de imputabilidad de 16 a 14 años.
Si bien son solo dos proyectos, engloban una batería de modificaciones. El texto de la “Modernización Laboral”, por ejemplo, tiene más de 200 artículos.
Ese mes el Congreso también le dio aval al Acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea firmado después de más de veinte años de negociaciones, aunque al momento tiene una aplicación parcial porque restan procesos de ratificación. El tratado plantea la eliminación de aranceles en más del 90% de los productos comercializados entre ambos bloques.
En abril el Parlamento avanzó con la modificación a la Ley de Glaciares pedida por gobernadores que reclamaban que la norma actual es demasiado restrictiva y que tenían inversiones millonarias frenadas por eso.
La presión en torno al ex jefe de Gabinete Manuel Adorni – que puso en jaque las alianzas políticas- obligó a desacelerar la agenda parlamentaria desde que estalló el escándalo a fines de marzo hasta que renunció en junio. Incluso el Senado bajó una sesión convocada por ellos mismos para evitar que la oposición apruebe la interpelación del funcionario.
En junio, por su parte ratificaron el acuerdo para pagarle a dos fondos buitres que habían quedado afuera del arreglo firmado por la Argentina con otros holdouts en 2016, durante la presidencia de Mauricio Macri.
El resto de las iniciativas siguen stand by. La Reforma Electoral es la más urgente en carpeta porque las elecciones de 2027 están a la vuelta de la esquina. Pero el tema está empantanado en el Senado y hubo solo una reunión de comisión informativa por esa iniciativa.
El ahora jefe de gabinete, Diego Santilli, está negociando con los gobernadores para conseguir al menos la suspensión de las PASO por el año que viene.
La Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada -impulsada por el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger- sufrió esta semana su cuarto traspié. La falta de acuerdo en torno al capítulo que elimina los límites para venta de tierras a extranjeros obligó a LLA a volver a aplazar la votación del texto.
Mientras tanto, la Ley Hojarasca -que elimina leyes que el oficialismo considera “obsoletas”; el Súper RIGI para atraer inversiones superiores a los mil millones de dólares en sectores estratégicos; y la reforma a la Ley de Zonas Frías para reducir los subsidios al gas tuvieron media sanción en Diputados y falta que la Cámara Alta los trate.
La Ley de “Lobby”, por su parte, empezó a discutirse en comisiones pero tuvo tantas críticas de organizaciones civiles y legisladores, incluso aliados, que quedó freezada.
Tras el recambio legislativo del 10 diciembre, en el que LLA duplicó y hasta triplicó su representación en las cámaras, Milei declaró el 1° de marzo: “El mandato que la sociedad nos dio no puede ser más claro. Nunca el Congreso de la Nación tuvo una composición tan reformista como ésta”.
En esa línea anunció que “cada uno de los ministerios ha preparado 10 paquetes de reformas estructurales” y que eso iba a constituir “el año calendario de la reforma: nueve meses ininterrumpidos de reformas estructurales que van a rediseñar la arquitectura institucional de la Nueva Argentina”.
