Mauro Matos recordó su paso por Barracas Central y realizó fuertes declaraciones sobre una etapa de su carrera que, según contó, estuvo marcada por situaciones que nunca imaginó atravesar. El ex delantero aseguró que se arrepiente de haber llegado al club y afirmó que fue obligado a aceptar esa opción en 2019, cuando tenía acordada su incorporación a Quilmes.
“Me arrepiento toda mi vida de mi paso por Barracas. No debí haber ido nunca ahí. En el 2019 me han pasado cosas que nunca pensé que iba a vivir”, sostuvo Matos. Según su relato, su hermano ya le había advertido sobre lo que podía suceder: “Me dijo que me iban a pasar cosas que él ya las vivió y que no me iban a gustar”.
El ex futbolista contó que tenía todo acordado para continuar su carrera en Quilmes, pero que antes de hablar con el manager de esa institución recibió un llamado de Claudio “Chiqui” Tapia, quien por entonces estaba al frente de Barracas Central. “Me llamó el Chiqui Tapia y me dijo que iba a jugar en Barracas. Fui obligado a ir ahí”, afirmó.
Matos explicó que, de acuerdo con lo que le habían planteado, tenía que elegir entre aceptar la propuesta de Barracas o quedarse sin cobrar. “Me pusieron contra la espada y la pared. Era simple, si jugaba en Quilmes me dijeron que no iba a cobrar ni un peso. Yo ya tenía dos hijos y uno prioriza la familia, no tuve opción”, relató.
El delantero también recordó un episodio ocurrido durante un entrenamiento. Contó que en determinado momento decidió hablar delante de sus compañeros porque consideraba que el equipo no estaba trabajando con la intensidad que correspondía. “Una vez me planté en el entrenamiento y le pedí más actitud a mis compañeros porque sentía que estábamos entrenando como un equipo amateur y que si las cosas iban a seguir así, yo no quería seguir más en Barracas. Lo dije con el objetivo de que mejoremos como equipo”, explicó.
Según su versión, aquella actitud terminó generándole otro problema dentro del plantel. “¿Sabés qué me dijeron después? Que le estaba haciendo la cama al técnico, que era el Gato Daniele. Me hicieron la vida imposible en ese club”, aseguró.
Matos, además, anticipó que sus declaraciones podían generar repercusiones. “Seguramente ahora, después de esto que estoy diciendo, me explote el celular, pero no me importa”, concluyó.
