Javier Milei habló este jueves en cadena nacional donde realizó anuncios respecto a la explotación hidrocarburífera en las Islas Malvinas y los planes para sancionar a quienes avancen con estas prácticas bajo el paraguas del Reino Unido.
El discurso duró 15 minutos y había sido grabado durante la tarde. Rodeado de su gabinete, desde el Salón Blanco de la Casa Rosada, adelantó que el Gobierno endurecerá las medidas para evitar la explotación petrolera unilateral en las islas, así como las sanciones contra éstos.
Además, dijo que ampliará ciertas consecuencias, tanto penales como administrativas, a las empresas que presten servicios a aquellos que realizan explotaciones hidrocarburíferas.
El Presidente leyó su discurso en un tono moderado e incluyó, a su vez, una convocatoria a todos los espacios políticos para sumarse a la iniciativa y consideró que el Reino Unidos está “en declive”.
Las Malvinas son argentinas, por historia y por derecho. No hay discusión al respecto.
En el mundo corren vientos de cambio favorables a nuestro reclamo. Recientemente el presidente Trump declaró que los Estados Unidos están revaluando su posición histórica con relación a Malvinas.
Si evaluamos las condiciones estructurales de Reino Unido ellos se enfrentan múltiples crisis de carácter migratorio, demográfico y económico, que difícilmente tengan solución. Es claro que ellos recorren un camino de declive, sin embargo, el futuro de Argentina es floreciente y va a prevalecer.
Hoy nuestra causa nacional enfrenta un peligro claro y urgente y demanda una respuesta proporcional. No lo vamos a permitir.
Durante décadas, nuestro país perdió la capacidad de pensar estratégicamente, la política se acostumbró a pensar en la próxima elección en lugar de pensar en las próximas generaciones.
Debemos actuar hoy en función del futuro y Malvinas es el futuro. No es solamente una cuestión de nuestro pasado.
Les pedimos a quienes son amigos de la Argentina que no miren para otro lado cuando se vulnera nuestra soberanía y se llevan nuestros recursos.
Hay causas que están por encima de cualquier diferencia política. Malvinas es una de ellas.
O nos convertimos en una gran nación capaz de defender de verdad nuestra soberanía, o persistimos en un sendero de deterioro que nos conducirá inevitablemente al sometimiento.
