Fernando Gabriel Cerimedo está preso en Bolivia, acusado de intentar matar a su pareja, la dirigente política de ese país Nadia Beller. Ella sobrevivió a una balacera en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra y lo denunció cuando la llevaban en ambulancia a una clínica; la policía lo detuvo en un avión del aeropuerto de esa ciudad que acababa de llegar desde La Paz. Tenía pasajes para volar a la Argentina. Su denunciante amplió el escándalo cuando reveló en entrevistas, hospitalizada y herida, que Cerimedo le había contado detalles de “corrupción” en la Argentina, que decía trabajar “para la CIA”, y que hacía negocios ilegales en Bolivia pagados en dólares en efectivo que acumulaba en uno de sus departamentos. “Me quiso silenciar”, soltó ella. Durante la tarde de ayer, la Justicia de Bolivia seguía acumulando pruebas en contra del consultor.

Hasta el día de los hechos investigados, el 17 de agosto pasado, Cerimedo era el principal asesor del presidente boliviano, Rodrigo Paz. Ganaba cada vez más influencia y dinero. Sumaba vínculos con las fuerzas de seguridad y militares, y también con agentes de Inteligencia. Cerimedo fue asesor de Javier Milei en la campaña que lo llevó a la Presidencia en el 2023. Trabajó para Jair Bolsonaro y su hijo Eduardo en Brasil. Y fue contratado por Nasry Asfura, quien ganó las últimas elecciones en Honduras.

El consultor es socio en Latinoamérica de Brad Parscale, exasesor en redes y tecnología en la primera campaña electoral de Donald Trump. Representa y usa en sus campañas políticas en la región a dos de las empresas de Parscale, llamadas Campaign Nucleus y Eyes Over. Es tecnología generada tras la fusión de Cambridge Analytica, la firma que robó datos personales de millones de personas para generar noticias falsas que influyeran en diversos comicios en el mundo.

Cerimedo admite sus vínculos con Parscale y se jacta de utilizar sus métodos y software a favor de quienes lo contratan.

El consultor argentino saltó de Buenos Aires a Brasil, de Brasil a Honduras y de allí a Bolivia (antes también trabajó en Chile), apalancado por importantes empresarios de Washington. Su nombre fue parte de investigaciones en The New York Times. La revista más influyente del mundo, The Economist, señaló que Cerimedo era el consultor de MAGA (el eslogan de Donald Trump) en Latinoamérica. Fue en febrero pasado cuando una organización de la derecha de los Estados Unidos le otorgó un premio en una celebración organizada en una residencia del propio Trump en Florida, Mar-A-Lago. “Gracias Brad por confiarme tu tecnología”, dijo Cerimedo en su discurso. Brad es Parscale. Tocaba el cielo con las manos. Hoy duerme en el infierno: un calabozo de la cárcel boliviana de Palmasola.

¿Cómo logró su ascenso Cerimedo?

¿Quién es realmente Fernando Cerimedo? ¿Cómo logró su ascenso en el mundo de la consultoría política? Las preguntas básicas son aún más intrigantes si se conoce el pasado reciente del consultor. En el 2012 le vendió una propiedad a dos familias diferentes, a las que les sacó dinero con excusas de parlanchín y timador, pero que resultaron efectivas. En el 2016 fue condenado a dos años y seis meses de cárcel por esos hechos. Es una pena de cumplimiento no efectivo. La Justicia de Mar del Plata determinó que era culpable de los delitos de estafa y defraudación. El dinero que robó nunca fue devuelto a las víctimas.

Por esos años vivía en una casa en la localidad bonaerense de Caseros. Después se mudó a Villa Bosch. Había conocido a quien sería su esposa y madre de sus hijos, Natalia Basil. Fue junto a ella que dio un salto al mundo empresarial, de la consultoría política y los medios. Fuentes de La Libertad Avanza (LLA) que lo conocieron en esos tiempos aseguran que Milei ya tenía trato con él durante su mandato de diputado nacional, y que Cerimedo trabajaba en “finanzas”. “Debe haber tenido suerte en alguna operación, es un busca total”, lo definió otro dirigente que sigue militando entre los libertarios.

En el 2018 fundó la sociedad UPROD SRL. En el 2020 creó Numer SRL, una empresa en la que se dedicó a dar charlas telemáticas hasta transformarla en lo que él decía que era una “academia” que daba “títulos” en consultoría política. Uno de los “profesores” era él. Así conoció a Catalina Paz, la hija del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz: “Fue mi alumna”, contó Cerimedo en una entrevista en medios de Bolivia. “Rodrigo no puede contratarme. Somos muy caros para él”, se jactaba hace pocos meses, aunque admitía que lo asesoró en la campaña y que era su consejero en la Presidencia.

En el 2021 inscribió otra empresa llamada “Compañía Inversora Sudamericana SA”, que habría vendido y luego cambió de nombre. En paralelo, su esposa, Natalia Basil, también diversificaba los trabajos empresariales de la familia. Ella creó en el 2021 Madero Media Group SRL, asociada, entre otros, a Juan Carreiro (hoy funcionario en la Presidencia y alejado de los Cerimedo). Con esta firma, el consultor preso creó La Derecha Diario, un portal militante de LLA que tuvo después una expansión a diferentes países de Latinoamérica donde difunde ideas de candidatos o presidentes de derecha. Tras ser acusado de tentativa de femicidio, Cerimedo se habría desprendido de las acciones de ese medio digital.

El estafador de Mar del Plata había logrado dejar atrás ese pasado y siguió con Basil fundando más empresas aún. A principios del 2023 los Milei lo frecuentaban casi a diario. Cerimedo vivía en la torre Château de Puerto Madero, una de las más cotizadas en ese barrio, el más caro de Buenos Aires. Los Bolsonaro conocieron allí a los Milei. Eran épocas de crecimiento para la familia Cerimedo.

La campaña de Milei

En el 2022 fue Basil quien creó su compañía dedicada al rubro seguridad, llamada National Security Enterprise SRL. Los Milei usaron las oficinas de esa firma durante la campaña del 2023. El abogado de la empresa era Diego Spagnuolo, que pasó después a defender en los tribunales a Milei, quien lo designó al frente del organismo dedicado a los discapacitados, ANDIS. Este fue núcleo de un escándalo de supuesta corrupción que reactualizó la propia víctima del intento de femicidio por el que Cerimedo está preso, su novia en Bolivia, Nadia Beller: “Él me contó que había corrupción en ANDIS”, declaró Beller tras ser baleada.

Su esposa, Basil, fue designada por Milei en ANDIS y era subordinada a Spagnuolo. Javier y Karina Milei se alejaron del consultor político una vez desatado ese affaire. Según Beller, quien grabó a Spagnuolo contando detalles de la supuesta corrupción y los negociados con dinero público destinado a los discapacitados fue Basil. Un detalle: Cerimedo se presentó de forma espontánea en el expediente judicial que investiga ese caso y avaló con su declaración el contenido de los audios de Spagnuolo: “Él me contó lo mismo”, declaró frente a las autoridades, en concepto resumido.

¿Por qué un oficialista le daba impulso a la investigación sobre ANDIS? ¿Cerimedo es guardián de secretos comprometedores de sus asesorados, como los Milei? El Presidente y su hermana ya no se hablaban con Cerimedo, a quien, sin embargo, el Presidente defendió durante los últimos días replicando mensajes en las redes donde se minimiza la autoría intelectual del consultor en el atentado contra Beller.

Los Milei no solo usaron sus oficinas en la campaña del 2023; Cerimedo también fue crucial en el plan de la utilización de las redes sociales para hacer proselitismo. La cercanía era tal que hasta lo “nombraron” encargado de la seguridad del candidato y su hermana. Es por eso que los conoce tanto: los custodiaba con sus hombres dedicados a ese rubro.

En el acto del cierre de campaña presidencial en Córdoba, un grupo de candidatos a diputados no podía entrar al Patio Olmos en el que hablaría Milei: estaban juntos afuera del recinto y eran agredidos por vecinos y militantes de espacios contrarios. El legislador Oscar Zago se cansó del desaire y encaró a Cerimedo para trompearlo. El consultor se puso a la defensiva y el legislador Ramiro Marra los separó. Zago decía en aquel momento, y lo admite al día de hoy, que era crítico de los modos de trabajar de Cerimedo: “Con boludos como estos, la cosa va a terminar mal”.

Cerimedo continuó un tiempo más asesorando a los Milei y a los Bolsonaro, y creó más empresas mientras lograba afianzar vínculos con el empresario Brad Parscale y con el inversor de Texas Tim Dunn, todos cercanos a Trump. Las últimas firmas que inscribieron Cerimedo y Basil son otra muestra del crecimiento patrimonial y la expansión a otros mercados que planeaba ejecutar el consultor preso. En el 2024 la pareja fundó “Sur Libre Inversiones”, “Bona Sports SRL”, dedicada al ámbito comercial del mundo deportivo, y también las energéticas Patagonia Energy Holdings y Australis Energy Group, con objeto social enfocado en la minería. Bolivia es un país que hoy crece gracias a la extracción de minerales.

Cerimedo llegó a Bolivia a mediados del año pasado. Antes de trabajar para Rodrigo Paz, intentó ser contratado por el candidato cercano a Evo Morales, Andrónico Rodríguez, y también se acercó al derechista Tuto Quiroga. Fue Paz, influenciado por su hija, el que más lo escuchó. Hasta el momento de ser detenido, Cerimedo era el hombre detrás del poder en La Paz.

En el expediente por el que está preso consta una declaración que el consultor realizó ante los policías que lo aprehendieron en el aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra: “La conozco (a Nadia Beller) desde octubre del 2025. En noviembre nos conocimos más personalmente, nos presentó un amigo en común, Hugo Acha… En diciembre del 2025, cuando fue el decreto 5515, ella me ayudó para que le haga modificaciones. Y bueno, tomamos contacto más personal. Mantengo con ella una relación sentimental con muchas idas y vueltas…”, afirmó.

En esa declaración, Cerimedo revela sin rodeos el poder real que ostentaba en Bolivia. El decreto 5515 que dijo haber redactado con modificaciones de su novia Beller transformó el modo de gobierno en ese país: determinó que el Presidente puede gobernar mediante medios tecnológicos si se encuentra de viaje en el extranjero. Generó gran polémica, pues era un modo de alejar de las decisiones al vicepresidente Edman Lara.

Pero todo terminó mal. Cuando agentes especiales detuvieron a Cerimedo en un avión, llevaba dinero, su celular marca Samsung y su laptop Mac. De ese teléfono surgió evidencia de cómo podría haber sido informado del ataque a Beller mientras ocurría ese atentado: recibió mensajes de un supuesto agente de inteligencia que lo informaba minuto a minuto de lo que iba pasando. Se secuestró dinero en sus diferentes casas y hasta se abrió otra causa por enriquecimiento en su contra.

El todopoderoso consultor de la derecha de Latinoamérica, conocedor de los secretos del manejo de redes, se derrumbó llorando cuando los periodistas lo abordaron ya detenido. “Quiero ver a mis hijos”, sollozó. Y nada más.

¿Quién es realmente Fernando Cerimedo? Estafador, empresario de seguridad, de minería, socio de influyentes en Washington, dueño de medios. Preso y con nombre, hace silencio. Aún no hizo declaraciones desde que la evidencia judicial muestra, por ahora, que es seria una investigación que busca determinar si es un hombre capaz de planear el asesinato de una mujer embarazada.



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