Alexander Zverev estrenó esta semana su condición de número uno del mundo, en el cierre de una temporada en la que conquistó sus primeros dos Grand Slams (Roland Garros y el US Open) y jugó además la final de Wimbledon. El alemán hizo méritos deportivos para llegar a lo más alto. Sin embargo hay que quienes aseguran que lo consiguió solo porque Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, los grandes dominadores del circuito en los últimos años, tuvieron en este 2026 largos períodos de inactividad por lesiones. Esos y otros cuestionamientos colmaron la paciencia de Sascha, que este miércoles, tras estrenar su condición del líder del ranking con derrota ante Lorenzo Musetti en su debut en el Masters 1000 de París, dejó salir su enfado al respecto.
“He estado un poco enojado en los últimos días. Porque llegar a ser número uno es algo con lo que sueñan todos los jugadores. Pero siento que soy el único número 1 de la historia del tenis que tiene que explicar por qué está bien que yo esté en esta posición”, comentó durante la conferencia de prensa posterior a su caída por 7-6 (7-5) y 6-2 ante el italiano.
Zverev se aseguró la llegada a la cima de la clasificación ATP a mediados de octubre, pero recién pudo trepar al primer escalón el lunes. Y desde entonces, se escucharon muchas críticas que le restaron mérito a su ascenso.
Se dijo que las cuentas solo le cerraron porque Alcaraz estuvo cerca de cinco meses inactivo por una lesión en la muñeca derecha que sufrió en abril en Barcelona y Sinner cerró su temporada en julio por un problema en la rodilla derecha que apareció tras Wimbledon. Se señaló que él ganó Roland Garros sin Carlitos en el cuadro y tras una eliminación temprana de Jannik. Que el italiano no estuvo en el US Open y el español jugó ese torneo con poco ritmo, tras volver luego de un parate de cinco meses. Y que con esos dos jóvenes titanes en plenitud, no estaría donde está hoy.
El periodista francés Fred Verdier se animó a decir que sus partidos son aburridos y que su tenis transmite “poca emoción y poco placer”, opinión que respaldaron muchos usuarios en las redes. Y se cuestionó que este año apenas sumó tres victorias en doce partidos ante top 10, una cifra muy baja para un número 1. Y el alemán se cansó.
“Eso me parece difícil de entender, porque creo que merezco estar en donde estoy, aunque hoy haya perdido. Y no creo que nadie ha tenido que explicarse tanto como yo lo he hecho en los últimos días. Es muy molesto”, afirmó.
Un rato antes, había sido superado claramente en cancha por un Musetti que mostró un tenis de altísimo nivel para meterse en los octavos de final de París, en los que chocará con el local Luca Van Assche. Y Zverev no puso excusas ni esquivó la responsabilidad de su pobre actuación.
“Él jugó muy bien y yo jugué muy mal. Es bastante simple. Quizá fue uno de mis peores de los últimos dos meses”, afirmó sin vueltas. Y negó que la superficie rápida de La Défense Arena haya sido un factor. “La cancha estaba muy, muy rápida. Pero creo que así de rápida debería ser”, cerró.
Muy lejos de su mejor nivel, Sascha, ganador de este torneo en 2021, se convirtió en el quinto jugador que estrena con derrota el número 1 del mundo, el primero desde Alcaraz, quien en 2022, tras subir a lo más alto con su consagración en Nueva York, perdió con David Goffin en el debut en Astana, su primer compromiso ATP como líder del ranking.
El alemán, que había alcanzado los octavos en el certamen en sus últimas ocho participaciones, sufrió su segunda derrota del año en el partido de debut en un Masters 1000, tras la que le propinó el neerlandés Tallon Griekspoor en Montreal. Fueron las dos únicas veces que no se pudo meter entre los 16 mejores de un torneo de esta categoría en la temporada.
Zverev pondrá ahora su cabeza en las ATP Finals, que se jugarán del 15 al 22 de noviembre en Turín.
