AUSTIN, Texas, EE.UU. (AP) — Un juez ordenó que un ciudadano venezolano que fue baleado en Texas por un agente federal de inmigración comparezca ante el tribunal, mientras sus abogados buscan frenar su expulsión de Estados Unidos y critican la atención médica que ha recibido, ya que sigue con una bala alojada en la espalda.
Wilber Rafael Garcés Pérez, de 28 años, regresó el martes a un centro federal de detención después de haber sido atendido y dado de alta en un hospital por segunda vez desde que fue baleado por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) el domingo en Austin, informó su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch.
La policía de Austin difundió el martes imágenes de cámara corporal que muestran a Garcés Pérez encorvado en el asiento delantero de su auto, agarrándose el hombro y meciéndose de un lado a otro después de ser baleado. Más tarde, un agente le corta la camisa a Garcés Pérez, y se puede ver una herida en la parte superior de la espalda.
El representante demócrata por Texas Joaquin Castro dijo que planeaba visitar a Garcés Pérez el miércoles para “verificar su estado y exigir su liberación”. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS , por sus siglas en inglés) defendió el trato dado a Garcés Pérez y sus operaciones, y afirmó que el ICE no se iría de Austin.
Castro se ha sumado a otros miembros de su partido que han criticado las acciones del ICE, que se produjeron en medio de un incremento de las redadas migratorias durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. El incidente ha provocado protestas en Austin, incluida una concentración frente al Capitolio de Texas la noche del lunes.
Juez fija audiencia judicial para Garcés Pérez Lincoln-Goldfinch ha dicho que Garcés Pérez estaba haciendo una entrega de DoorDash la tarde del domingo cuando agentes del ICE en una camioneta sin distintivos embistieron su auto dos veces. Le dispararon y lo llevaron a un hospital, y luego recibió el alta médica y quedó bajo custodia del ICE con una bala aún en la espalda, relató.
El juez federal de distrito Orlando Garcia ordenó que Garcés Pérez comparezca en persona el 30 de septiembre en San Antonio en respuesta a una demanda presentada por su abogada, que busca frenar los intentos de expulsarlo del país. En la orden, Garcia escribió que “el peticionario debe estar presente en la audiencia”.
Documentos judiciales presentados por los abogados de Garcés Pérez señalaban que lo obligaron a dormir en el piso de cemento en un centro temporal de procesamiento del ICE antes de ser trasladado a un centro de detención en la localidad rural de Pearsall. También alegaron que fue sometido a interrogatorios sin que hubiera algún representante legal presente.
Lincoln-Goldfinch dijo que Garcés Pérez ingresó a Estados Unidos en 2024 usando CBP One, un programa establecido durante el gobierno del presidente Joe Biden que permitía a los migrantes hacer citas con las autoridades estadounidenses para ser considerados para asilo. Trump puso fin al programa en su primer día en el cargo.
Según Lincoln-Goldfinch, Garcés Pérez era solicitante de asilo y tenía un permiso de trabajo válido. Indicó que un juez emitió una orden de deportación después de que el hombre faltó a una audiencia en un tribunal de inmigración porque el aviso fue enviado a una dirección anterior.
La policía de Austin difunde imágenes de cámara corporal La jefa de policía de Austin, Lisa Davis, dijo el martes que un detective fuera de servicio reportó el incidente después de presenciar y grabar camionetas negras rodeando un Toyota Corolla azul oscuro. Entre 10 y 15 minutos después, tomó un video en el que se escuchan tres disparos y sirenas, añadió Davis.
El DHS no respondió de momento el martes a preguntas sobre si el agente federal que baleó a Garcés Pérez llevaba una cámara corporal. Davis dijo que no sabía si los agentes federales en el lugar llevaban cámaras corporales.
El ICE ha dicho que sus agentes de campo en todo el país tendrán cámaras corporales para finales de septiembre.
Davis señaló que hubo una persecución que pasó por algunos vecindarios y terminó en una calle lateral a unos 200 metros (yardas) de donde finalmente le dispararon a Garcés Pérez. Los videos de cámara corporal difundidos por la policía de Austin no muestran qué provocó los disparos. Las imágenes de cámara corporal comienzan con un agente caminando hacia el auto de Garcés Pérez después del tiroteo e interactuando con agentes federales en el lugar.
Los videos están parcialmente silenciados, y Garcés Pérez habla en español con los agentes. También hay policías estatales en el lugar. Un agente le pregunta a uno de los agentes federales si Garcés Pérez está bajo arresto y le dicen que sí.
El lunes, Garcés Pérez convocó a una conferencia de prensa y dijo a los reporteros que no había recibido medicamentos para el dolor y que durmió en el piso. El DHS afirmó en un comunicado el martes que Garcés Pérez estaba recibiendo atención médica “las 24 horas, incluida medicación para el dolor ” y que había dormido en una cama.
