México es un desafío particular en el calendario de la Fórmula 1: la altitud de la capital, con sus 2.240 metros sobre el nivel del mar, representa un cambio en el comportamiento del auto en una categoría tan tecnológica. Ferrari había sido señalado en la previa por sus rivales como candidato y Charles Leclerc lo confirmó, como el más rápido en ambas sesiones; aunque la escudería italiana también dejó un asterisco: el coche de Lewis Hamilton sufrió una pérdida de potencia y se perdió casi toda la FP2. Justamente, esa fue la única sesión que tuvo Franco Colapinto y, la falta de rodaje por cederle su A526 al rookie Gabriele Mini, se notó en su 16° puesto y la diferencia con Pierre Gasly se tradujo en siete décimas.
Sin embargo, el piloto argentino eligió mirar el vaso medio lleno: con el análisis de la data que tanto él como Mini obtuvieron del auto 43, comprenderá dónde recuperar el tiempo perdido en el cronómetro frente a su compañero de equipo. “No tan mal, hay mucho por mejorar. Perdí mucho en una curva en la parte del estadio y hay mucho por ganar ahí”, puntualizó.
“Creo que en el long run iba bien. Fui encontrando poco a poco cosas en el auto y en la pista que creo que me ayudaron un poco. Hay mucho por trabajar, la noche va a ser importante para entender un par de cositas más y dar un paso. Hay lugares claros para mejorar así que veremos qué hay que hacer el sábado”, completó.
Su mejor registro fue de 1m19s132 en la goma roja, aunque su única práctica libre la inició con la media. Fueron varias vueltas en modo clasificación, con un percance que lo condicionó en los números finales: abortó su primera vuelta al irse largo en la curva 1 por un problema de bloqueo con los frenos. No fue el único; a lo largo de la jornada, varios pilotos sufrieron ese primer giro, especialmente los diez rookies que coparon una FP1 en la que Ferrari fue el único equipo que decidió mantener a sus dos titulares.
Al perderse 60 de los 120 minutos del primer día de actividad en el GP de México -fecha 19 de la temporada-, Colapinto acabó su sesión con los neumáticos más blandos y mucho combustible, para tener algunas sensaciones de cara a la carrera del domingo.
Unos que vivieron la segunda sesión del viernes como si fuera la competencia por los puntos fueron Max Verstappen y Liam Lawson. Entre las curvas 14 y 15, inentendiblemente pelearon por la posición en la pista para cerrar su giro cronometrado, y se tocaron. El daño en ambos vehículos dejó también restos en la pista, por lo que se desplegó la bandera roja.
“¡Literalmente acaba de chocar contra mí!”, se quejó el neozelandés en la radio con Racing Bulls. El neerlandés fue el más perjudicado: perdió un trozo enorme del fondo plano, justo detrás de la rueda delantera, por esa absurda pelea con su excompañero en Red Bull, cuyo asiento en el equipo B aún no fue confirmado y podría haber quedado aún más comprometido.
El toque dejó a Verstappen herido y, aunque volvió a la pista, quedó quinto en un clasificador que tuvo a Lando Norris a solo una décima de Leclerc y a George Russell y Kimi Antonelli detrás con los Mercedes. Pese a su ausencia en casi toda la FP2, a Hamilton su registro inicial le alcanzó para ser 11°, aunque lejos del cuarto lugar de la FP1, donde Frederik Vesti se destacó como el mejor rookie, con su tercer lugar en el Mercedes de Russell.
En esa tanda, Gasly fue sexto a un segundo de la punta, distancia que achicó a menos de seis décimas en una segunda práctica con buenas sensaciones para el francés y la escudería de Flavio Briatore, que busca acercarse a Racing Bulls para seguir soñando con ser el mejor del resto de los equipos en el Campeonato de Constructores. Para eso necesitará de Colapinto, quien este sábado buscará dar un paso adelante en su recuperación, tras tres abandonos en las últimas cuatro carreras.
