Franco Colapinto no buscó excusas después de vivir este domingo un Gran Premio de Austria para el olvido. El piloto argentino, que terminó 15° con su Alpine en el Red Bull Ring de Spielberg, reveló que los problemas comenzaron apenas se apagaron los semáforos y que una falla de potencia condicionó toda su carrera, en la que nunca encontró el ritmo para pelear por los puntos.
“No me tocó nadie en la largada. Me empezaron a pasar todos… Me quedé parado”, explicó Colapinto al reconstruir el momento que marcó el desarrollo de la prueba.
Y detalló: “Cuando largué me quedé sin potencia y me empezaron a pasar. El auto se recuperó un poco y después salí de la curva 1 y me quedé de vuelta. No tenía nada y me empezaron a pasar todos. Quedé 22°. Así que no sé qué pasó… Hay que entender el por qué”.
El argentino había partido desde el 16° lugar, pero esa falla inicial lo relegó inmediatamente al fondo del pelotón. Aunque luego pudo recuperar algunas posiciones, nunca logró acercarse a la pelea por la zona de puntos y cruzó la bandera a cuadros dos puestos por detrás de su compañero de equipo, el francés Pierre Gasly.
Colapinto admitió que los inconvenientes no fueron exclusivos de la carrera y que Alpine arrastró complicaciones durante todo el fin de semana.
“Fue un finde difícil con el motor y la parte eléctrica, que costó un poco más que otros fines de semana. Hay que ver qué pasó, porque la largada es siempre nuestro fuerte, siempre largamos bien, pero hoy reaccioné bien, tuve dos o tres metros buenos y después se quedó parado el auto”, analizó.
Superado el problema inicial, el panorama tampoco mejoró. El bonaerense describió un auto muy difícil de conducir, especialmente por la falta de adherencia del eje trasero, un factor que le impidió atacar con mayor agresividad.
“Fue un día muy malo, sin ningún tipo de ritmo, muy lento, patinando mucho. Me quedé ahí atrás de los Williams al principio, era muy difícil pasarlos. Después, con las gomas un poco mejor, los pudimos pasar más fácil. Pero fue una carrera muy dura. Las gomas de atrás no aguantaban, fue pésimo el grip que tenía atrás. Hay que entender las razones de todo eso”, sostuvo.
Mientras George Russell dominaba la carrera de punta a punta para darle una nueva victoria a Mercedes, escoltado por Max Verstappen y Kimi Antonelli, Colapinto volvió a completar un Gran Premio sin abandonar, aunque muy lejos de las expectativas con las que había llegado a Spielberg.
Ya fuera del auto, el argentino también le quitó dramatismo a las altas temperaturas que se vivieron durante la carrera. Cuando le comentaron que varios pilotos habían terminado exhaustos, respondió con una sonrisa y una chicana al chaleco refrigerante que muchos utilizaron durante el fin de semana.
“Estoy bien, la verdad es que este auto no cansa físicamente. Usaron todos el chaleco refrigerante… No, al pedo. Peso extra para nada. Si bien hizo calor, estos autos son mucho más fáciles de manejar”, cerró.















