Después de la carrera de Malasia, donde el software de la FIA quiso opacar la primera victoria de Max Verstappen este año, la Fórmula 1 se muda unos kilómetros hacia el sur para afrontar uno de los fines de semana más exigentes de toda la temporada. Singapur recibe por primera vez un formato Sprint y eso obliga a los equipos a encontrar rápidamente la puesta a punto, porque habrá apenas una sesión de entrenamientos antes de comenzar con la actividad competitiva.

Para Franco Colapinto será, además, el regreso a un circuito que ocupa un lugar especial en su todavía corta trayectoria en la Fórmula 1. Hace dos años, cuando disputaba su primera temporada en la categoría, el argentino corrió allí su primera carrera nocturna. Terminó 11°, justo detrás de Sergio Pérez, quien lo elogió por su defensa antes de superarlo.

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Ahora vuelve a Marina Bay en otro contexto, con una experiencia mucho mayor en la Fórmula 1 y con un Alpine fuera de los puntos en las últimas dos carreras, aunque con el mismo desafío: sobrevivir a uno de los callejeros más difíciles del calendario y encontrar rápidamente el límite de un circuito que no perdona errores.

Un circuito que castiga al piloto

El circuito de Marina Bay apareció en el calendario de la Fórmula 1 en 2008 y rápidamente se convirtió en uno de los escenarios más particulares de la categoría. Es un trazado urbano, rodeado por el famoso skyline de Singapur, cuyo diseño inicial fue realizado por Herman Tilke y posteriormente perfeccionado por KBR Inc.

Aquel 2008 también marcó un hito: Singapur fue sede de la primera carrera nocturna de la historia de la F1. El Gran Premio, decimoquinta fecha de aquella temporada, fue un éxito inmediato entre los equipos y los pilotos, aunque quedó marcado por la polémica victoria de Fernando Alonso con Renault.

Desde entonces, Marina Bay se convirtió en una de las carreras más exigentes físicamente. El calor y la humedad tropicales se combinan con una superficie urbana irregular, muros muy próximos y una sucesión de curvas que obliga a trabajar permanentemente con el volante.

El circuito fue modificado en 2023 y pasó de tener 23 curvas a 19, pero eso no lo convirtió precisamente en un trazado sencillo. La vuelta continúa siendo físicamente agotadora y el esfuerzo puede llevar a los pilotos a perder hasta tres kilos de peso corporal durante una carrera.

“Después de nuestra carrera en Malasia, hacemos el corto viaje hacia Singapur para afrontar uno de los fines de semana más extremos de la temporada. El calor y la humedad fueron un desafío importante en Sepang y este fin de semana no será diferente, aunque con el agregado de que se trata de un circuito urbano”, expresó Colapinto en la previa.

Este año habrá, además, un ingrediente adicional: el fin de semana Sprint. Con una única sesión de entrenamientos libres el viernes, el margen para experimentar será mucho menor que en un Gran Premio tradicional.

“La pista es implacable y muy divertida para manejar. La combinación de curvas técnicas, una superficie con baches y los muros muy cerca, además de correr bajo las luces, hace que sea uno de mis circuitos favoritos del año“, sostuvo Colapinto, restándole importancia a tener que adaptarse rápidamente a un circuito que exige confianza y precisión desde las primeras vueltas.

Y agregó: “Las condiciones realmente premian el compromiso y vamos a tener que encontrar rápidamente el nivel adecuado, ya que nuevamente tendremos un fin de semana Sprint”.

Tres zonas de velocidad y poco margen para equivocarse

Aunque Marina Bay es reconocido especialmente por sus curvas y sus sectores trabados, también cuenta con tres zonas de straight mode, en las que los autos pueden aprovechar para desplegar toda su velocidad. Una está ubicada entre la última y la primera curva; otra se encuentra entre las curvas 5 y 7; y la tercera, entre las curvas 15 y 16. Esta última fue incorporada en 2024, en tiempos de DRS.

La combinación entre esos sectores de velocidad y las numerosas curvas hace que encontrar el equilibrio del auto sea especialmente importante. No se trata solamente de tener un monoplaza rápido en las rectas: también debe responder bien en los cambios de dirección y permitirle al piloto acercarse a los muros sin perder confianza. Además, las chances de un Safety Car ascienden al 83%.

Para Alpine será una búsqueda particularmente importante después de dos fines de semana complicados, en Azerbaiyán y Malasia, que hicieron que Racing Bulls se alejara a 22 puntos en el quinto lugar del Campeonato de Constructores. El equipo necesita recuperar terreno y tanto Colapinto como Pierre Gasly tendrán que aprovechar cada oportunidad de sumar.

“Como equipo hemos hecho el análisis posterior y realmente rescatamos los aspectos positivos del último fin de semana, donde en general el auto tuvo un buen rendimiento. No fue el resultado que queríamos, pero asumimos un riesgo, no salió bien y ahora estamos todos totalmente enfocados en volver a correr este fin de semana”, explicó Gasly.

Verstappen nunca pudo ganar en Marina Bay

La dificultad de Singapur queda reflejada en un dato contundente: Max Verstappen nunca ganó en sus nueve presentaciones -ya que la pandemia de coronavirus provocó la suspensión de las carreras de 2020 y 2021- y apenas consiguió cuatro podios: fue segundo en 2018, tercero en 2019 y segundo en 2024 y 2025.

Incluso en 2023, cuando protagonizó una temporada extraordinaria con 19 victorias en 22 carreras, Marina Bay se le resistió. Allí terminó quinto y se quedó sin uno de los tres primeros puestos por única vez en todo aquel campeonato.

En Marina Bay hay otro dato que Colapinto y Alpine deberán tener muy presente: la clasificación puede decidir la carrera. De los 16 Grandes Premios disputados en Singapur, en 11 ocasiones el ganador largó desde la pole position.

Fernando Alonso lo hizo en 2010; Sebastian Vettel, en 2011, 2013 y 2015; Nico Rosberg, en 2016; Lewis Hamilton, en 2009, 2014 y 2018; Carlos Sainz, en 2023; Lando Norris, en 2024; y George Russell, en 2025.

No es una regla absoluta. Charles Leclerc, por ejemplo, consiguió la pole en 2019 y 2022, pero en ninguna de esas dos ocasiones pudo ganar: Sebastian Vettel se impuso en 2019 y Sergio Pérez lo hizo en 2022.

En Singapur, donde adelantar tampoco resulta sencillo, conseguir una buena posición de partida puede ser todavía más determinante. Y allí aparece uno de los primeros grandes objetivos de Colapinto para este fin de semana.

El argentino ya tuvo una primera experiencia en Marina Bay en 2024, durante su temporada de estreno en la Fórmula 1. Fue, además, su primera carrera disputada bajo las luces. Terminó 11°, muy cerca de sumar puntos.

El año pasado, en un Alpine de muy bajo rendimiento, pasó tres autos en la primera vuelta pero después no pudo aguantar y terminó en el puesto 16. “Le pongo mucha garra, pero no sale nada. Fue una carrera frustrante, mala, sin ritmo. Por momentos es inmanejable el auto”, comentó el argentino, con la impotencia y la decepción reflejadas en su semblante.

La diferencia este año será que esta vez tendrá que hacerlo dentro de un fin de semana Sprint, con menos tiempo para preparar el auto y dos clasificaciones por delante. “Tener dos sesiones de clasificación será emocionante y vamos a trabajar duro para aprovechar al máximo ambas oportunidades y quedar en una posición que nos permita sumar puntos“, anticipó el bonaerense.

Y en Marina Bay, donde once de las últimas 16 carreras tuvieron como ganador al poleman, esa posición puede valer mucho más que en cualquier otro circuito. Para Alpine y para el argentino, el desafío empezará mucho antes de la carrera del domingo: probablemente, desde la primera vuelta rápida del viernes por la noche.

Horarios del GP de Singapur

9.30: Clasificación Sprint



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