Mientras el Senado se prepara para decidir si acepta o rechaza las modificaciones realizadas al proyecto de adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), Estados Unidos se mete en la discusión y presiona para que el acuerdo, que Javier Milei le prometió al presidente Donald Trump, salga como se aprobó en los ’90, durante la gestión de Carlos Menem.

Al menos ese mensaje quedó de las reuniones que diputados y senadores mantuvieron esta semana con representantes de la AmCham Argentina, la Cámara de Comercio de Estados Unidos, y del US-Argentina Business Council cuando el tema de la adhesión al convenio entra en zona de definición en el Congreso.

La polémica quedó centrada en la decisión del Gobierno de hacer reserva del Capítulo II en el marco de la adhesión de Argentina al PCT, lo que implica que el país adopta el tratado de forma parcial excluyendo el procedimiento de examen preliminar internacional. Una medida que se aplicó por presión de los laboratorios nacionales, adoptando la posición que en su momento llevó adelante Uruguay.

En la visita, tanto la AmCham como el resto del lobby americano, se expresó el deseo de revertir ese cambio y ratificar lo aprobado por el Senado en 1998 cuando se avalaron los dos artículos. Aunque, para la cámara empresaria estadounidense es un triunfo que el Congreso apruebe finalmente el PCT, aún con la reserva del artículo II, después de casi 30 años de gestiones para que se avanzará con la adhesión al tratado.

Por eso, el martes pasado, el Grupo Parlamentario de Amistad con los Estados Unidos de Diputados, encabezado por el libertario Nicolás Mayoraz, recibió al CEO de AmCham Argentina, Alejandro Díaz.

Durante el encuentro realizado en el Salón Delia Parodi, se habló del potencial de Vaca Muerta, de la posibilidad de que la Argentina se convierta en el segundo exportador del mundo de litio y del largo proceso de adhesión a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Frente a más de 30 diputados, entre representantes del oficialismo, del peronismo y bloques aliados, Alejandro Díaz confirmó la intención de Estados Unidos de avanzar con un plan de inversión en laboratorios para que Argentina produzca medicamentos que se exportarán hacia Norteamérica.

En ese momento, Cristian Ritondo preguntó al representante de la AmCham si el PCT aprobado por Diputados la semana pasada ayudaba a que esas inversiones llegaran a la Argentina. Con un tono amable, Alejandro Díaz respondió en forma positiva y fundamentó que era favorable para los científicos argentinos ya que facilitaba el patentamiento global.

Además, el representante de la AmCham remarcó que con la adhesión al PCT, Argentina ingresaba a una elite de 165 países. Sin embargo, en ese tramo de respuesta, Díaz aclaró que hubiera preferido que saliera sin la reserva del Capítulo II. Vale aclarar que el PRO, como un sector de la oposición, quiso que el acuerdo salga sin observación para que no regrese al Senado.

Pero la visita de la AmCham no fue la única porque un día después estuvieron en el Senado los representantes del US Business Council, que funciona como un puente empresarial de firmas americanas que no tiene representación en el país, pero que envió a altos directivos al reactivarse la discusión en el Congreso.

El grupo empresario estuvo representado por su directora Ejecutiva, Lesly Henderson Rubio, y fue recibido por los senadores Eduardo “Peteco” Vischi (UCR) junto a los oficialistas Bruno Olivera, Carmen Alvarez Rivero, Belén Monte de Oca y la misionera Sonia Rojas Decut.

“Debemos acompañar al sector privado, para que siga eligiéndonos como destino de sus inversiones, promoviendo el desarrollo y generando empleo”, destacó Vischi tras el encuentro y resaltó que para Estados Unidos, la Argentina se convirtió en “un jugador importante” dentro de América Latina.

Pero, de acuerdo a lo confiado a este diario por fuentes legislativas, durante la reunión los representantes del US Business Council también pidieron que se ratifique la primera versión aprobada por el Senado y, en consecuencia, que se rechace la reserva del Capítulo II aprobada en Diputados. En rigor, con esta modificación, los laboratorios quieren evitar que organismos extranjeros faciliten la aprobación automática de patentes sobre modificaciones menores de medicamentos ya existentes.

Pero, más allá del pedido de Estados Unidos, en la reunión de la mesa política, Bullrich planteó la posibilidad de ratificar la versión del Senado, pero esa opción no prosperó por lo que se especula que el oficialismo insistirá con la sanción de Diputados.

A todo esto se agrega que el proyecto de Patentes aún no tiene giro a comisión a pesar de que fue enviado la semana pasada al Senado. Bullrich responsabilizó a la vicepresidenta Victoria Villarruel por la demora en el trámite legislativo. Aunque fuentes consultadas por este diario aseguraron que era inminente el traslado a las comisiones.



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