Un grupo de periodistas de Indonesia desapareció cuando se dirigían en una lancha a una isla volcánica para informar sobre la erupción del volcán Anak Krakatau, en ese mismo país asiático.
Cinco fotoperiodistas, dos tripulantes y un guía, que ahora son buscados por rescatistas, perdieron contacto tras partir de Carita, una localidad costera de la provincia de Banten, con destino al lugar elegido para reportar sobre el fenómeno natural, indicó Al Amrad, jefe de la Oficina de Búsqueda y Rescate de la provincia de Banten.
El Anak Krakatau hizo una erupción inicial que duró unas 25 horas durante el fin de semana, y desde entonces ha continuado su actividad en forma intermitente con explosiones que expulsan lava, ceniza y material volcánico incandescente desde el cráter, informó la Agencia de Geología de Indonesia en un comunicado el miércoles.
El funcionario señaló que el último mensaje de la embarcación lo recibieron familiares de un periodista a bordo a las 18:13 del lunes (hora local), en el que se decía que el grupo había llegado a las aguas alrededor de Anak Krakatau. Desde entonces no se ha vuelto a saber de ellos.
Los cinco periodistas indonesios trabajan para la agencia estatal de noticias de Indonesia, Antara, la Agencia Anadolu de Turquía y los medios indonesios Merdeka e iNews, mientras que el quinto es un fotógrafo independiente.
Su última ubicación conocida estaba a unos 18,5 kilómetros de la costa. Los rescatistas, desplegados desde el martes, “aún no han podido establecer contacto con el grupo ni determinar su paradero”, afirmó Amrad.
Videos y fotos difundidos por la agencia mostraron a rescatistas buscando en las aguas. Familiares angustiados se reunieron en la oficina del puerto en Carita, con la esperanza de tener noticias de los desaparecidos.
Amrad dijo que el área de búsqueda se amplió el miércoles en el estrecho de Sunda, extendiéndose desde Carita y las islas de Rakata y Panjang hasta las aguas alrededor de las islas Sebesi y Legundi. Cinco embarcaciones, incluidos dos buques de la Armada, fueron desplegadas en la operación de búsqueda, en la que participaba personal de la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate, el ejército y la policía.
La Agencia de Geología advirtió que la actividad volcánica sigue siendo elevada y la probabilidad de nuevas erupciones permanece alta. Los peligros potenciales incluyen bombas volcánicas, fuertes caídas de ceniza y flujos de lava si se reanudan las erupciones continuas.
La erupción provocó cierres de aeropuertos el domingo y el lunes que interrumpieron casi 2.961 vuelos, incluidos 622 trayectos internacionales, y afectaron a unos 341.000 pasajeros.
El gobierno también autorizó a las escuelas en las zonas afectadas por la ceniza volcánica a pasar temporalmente a las clases en línea para reducir la exposición de los estudiantes a la ceniza.
Anak Krakatau, cuyo nombre significa “hijo de Cracatoa”, surgió de los restos del Cracatoa, cuya enorme erupción de 1883 destruyó en gran medida el volcán y desencadenó un periodo de enfriamiento global.
Una erupción de Anak Krakatau en 2018 provocó un tsunami que mató al menos a 430 personas en Sumatra y Java. El volcán se mantiene en el segundo nivel de alerta más alto de Indonesia desde julio, y las autoridades han aconsejado a residentes, turistas y pescadores mantenerse al menos a 3 kilómetros (1,9 millas) del cráter activo.
Indonesia tiene más de 120 volcanes activos y con frecuencia registra erupciones debido a su ubicación a lo largo del Anillo de Fuego del Pacífico, un arco de fallas sísmicas alrededor del océano Pacífico donde ocurre la mayor parte de la actividad sísmica mundial.
