De dirigir el Superclásico entre Boca y River, que terminó con una fuerte polémica y durísimos cuestionamientos de la dirigencia del club de Núñez, a ser elegido para impartir justicia en otro partido decisivo del fútbol argentino. Nicolás Ramírez fue designado para la final de la Primera Nacional entre Godoy Cruz y Tristán Suárez, que se disputará el domingo 15 de noviembre, a las 17, en el estadio Julio César Villagra de Belgrano de Córdoba y que definirá uno de los ascensos a la Liga Profesional de 2027.

La designación llamó la atención por el contexto. Ramírez viene de dirigir el Boca-River del último domingo en la Bombonera, donde el equipo local ganó por 1-0 en un partido que terminó con dos expulsados en el Millonario y fuertes protestas por las decisiones arbitrales. Y, aunque no fue incluido en la nómina de jueces para la 16ª y última fecha de la fase regular del Torneo Clausura, la AFA ya confirmó su regreso para uno de los encuentros más importantes del calendario del Ascenso.

La ausencia de Ramírez durante este fin de semana, según informó oficialmente la AFA, no respondió a una sanción ni a una decisión relacionada con su actuación en el Superclásico. El árbitro solicitó una licencia por una intervención quirúrgica programada para este jueves 5 de noviembre, motivo por el que quedó al margen de las designaciones de la última jornada.

Sin embargo, su nombre vuelve rápidamente al centro de la escena. Apenas dos semanas después del clásico que provocó una nueva escalada de tensión entre River y las autoridades arbitrales, Ramírez tendrá la responsabilidad de conducir una final en la que estará en juego nada menos que un lugar en Primera División.

En la Bombonera, el árbitro expulsó a Lucas Martínez Quarta a los seis minutos del primer tiempo, luego de una intervención del VAR a cargo de Silvio Trucco. La jugada generó una de las mayores controversias de la tarde porque Ramírez inicialmente no había sancionado la infracción, pero modificó su decisión después de revisar las imágenes.

Ya sobre el final del encuentro también expulsó a Gonzalo Montiel, mientras que desde River cuestionaron otras decisiones, entre ellas una acción de Leandro Paredes que, según la interpretación del equipo de Núñez, merecía una segunda tarjeta amarilla.

Pese a los cuestionamientos, la Dirección Nacional de Arbitraje respaldó públicamente la tarea de Ramírez y calificó su actuación en el Superclásico como “muy buena”. Ahora, la designación para la final de la Primera Nacional representa una nueva muestra de la confianza que las autoridades arbitrales depositantes en él.

Ramírez estará acompañado en la final de la Primera Nacional por Pablo González y Eric Grunmann como asistentes, mientras que Álvaro Carranza será el cuarto árbitro. En el VAR estará Hernán Mastrángelo, con Javier Uziga como asistente.

La definición tendrá una particularidad reglamentaria: si Godoy Cruz y Tristán Suárez empatan al término de los 90 minutos, se disputará un tiempo suplementario de 30 minutos, dividido en dos períodos de 15. Si persiste la igualdad, el ascenso se definirá mediante tiros desde el punto penal.



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