Boca deberá visitar el Maracaná para intentar revertir la serie ante Vasco da Gama y clasificarse a la final de la Copa Sudamericana. Después de varios días de incertidumbre por los reclamos judiciales sobre el uso del estadio, la Conmebol le confirmó al club argentino que el partido se disputará el martes 20 de octubre en Río de Janeiro.
La dirigencia había consultado al organismo sudamericano para despejar las dudas sobre la sede y recibió la confirmación de que no habrá cambios. De esta manera, el equipo de Rodolfo Arruabarrena podrá concentrarse en la preparación del encuentro decisivo, en el que deberá remontar el 0-1 de la ida.
La disputa por el Maracaná se extendió durante varios días. El viernes 9 de octubre, Vasco consiguió un fallo favorable de la Justicia de Río de Janeiro que obligaba al consorcio Fla-Flu, encargado de administrar el estadio, a ponerlo a disposición. Sin embargo, una medida cautelar posterior suspendió esa autorización y volvió a poner en duda la sede.
El club brasileño presentó un nuevo recurso y el martes 13 de octubre logró que la Justicia restableciera el permiso para utilizar el escenario. Mientras tanto, el consorcio integrado por Flamengo y Fluminense mantuvo sus objeciones, relacionadas con cuestiones operativas, el estado del césped y la organización de otros eventos en el complejo.
Ante la posibilidad de que otro fallo judicial impidiera disputar el encuentro en Río de Janeiro, la Conmebol le comunicó a Vasco que podía trasladarlo a Asunción, Paraguay. El organismo había advertido que no aceptaría modificaciones de sede fuera de los plazos establecidos y que podía determinar un escenario alternativo si la Justicia bloqueaba el uso del Maracaná.
La cantidad de entradas vendidas también representaba un factor importante: Vasco ya había agotado los 70.000 tickets disponibles, por lo que una mudanza habría generado complicaciones a pocos días del partido.
Con la sede confirmada, Boca volverá al Maracaná después de casi tres años. Su última visita fue en la final de la Copa Libertadores 2023, cuando perdió 2-1 ante Fluminense en el tiempo suplementario.
Esta vez, el equipo argentino buscará revertir el resultado adverso de la ida y conseguir el pasaje a la final de la Copa Sudamericana en un estadio que tendrá sus tribunas colmadas.
Boca ya tiene a sus convocados para enfrentar este viernes a Talleres, desde las 21.30, en la Bombonera, por el Torneo Clausura. La principal novedad de la lista de Rodolfo Arruabarrena es la presencia de Rodrigo Bacidalupe, el goleador de la Reserva que vuelve a tener una oportunidad en el plantel profesional.
El delantero ya tuvo su estreno en Primera el 11 de septiembre, cuando ingresó en el segundo tiempo del triunfo por 3-1 ante Central Córdoba. Antes de ese debut, se había destacado en el equipo de Mariano Herrón y venía de marcar dos goles frente a Platense. Ahora volverá a estar entre las alternativas ofensivas del entrenador.
La lista también presenta una ausencia importante: Sebastián Villa quedó afuera por un esguince leve de tobillo. El colombiano apunta a recuperarse para la revancha ante Vasco da Gama, el próximo martes en Río de Janeiro, por las semifinales de la Copa Sudamericana.
Boca necesita sumar ante Talleres para mantenerse en la pelea por la tabla anual, por lo que Arruabarrena buscará poner en cancha el mejor equipo disponible. Al mismo tiempo, el entrenador tiene la mirada puesta en el compromiso del martes, en el que el Xeneize deberá revertir el 0-1 de la ida para avanzar a la final.
Leandro Paredes y Alan Velasco tampoco aparecen entre las opciones para este viernes y trabajan para llegar a la revancha en Brasil. El capitán se recupera de un desgarro en el isquiotibial derecho, mientras que el mediocampista sufrió una lesión en el aductor izquierdo. Ambos intentan acelerar sus recuperaciones, aunque sus situaciones son diferentes.
