Los caminos que transitan Javier Milei y Axel Kicillof jamás van a la par, los recorridos siempre terminan en un choque político. La metáfora es útil para explicar el nuevo enfrentamiento entre los mandatarios porque tiene que ver con un motivo vial. La Provincia le reclamó a la gestión libertaria el traspaso de la jurisdicción de la Autopista Presidente Perón un corredor que constituye el tercer anillo que rodea al conurbano. Quiere “provincializar” ese trazado, para terminar las obras paralizadas desde diciembre de 2023.
“Hace 22 meses que no se mueve un metro cuadrado de tierra y no se enciende una máquina en ese emprendimiento que impacta sobre 12 millones de personas. Falta menos del 30% para el final y Milei abandonó todo”, explicaron cerca del despacho del Gobernador.
Esta semana, el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, envió un pedido formal al ministro de Economía, Luis Caputo. Fue para “manifestar formalmente la decisión de esta Jurisdicción en asumir las facultades previstas en el marco de la Ley N° 17.520 y sus modificatorias, conforme al procedimiento establecido en el Artículo 10 del Decreto N° 253/2026” y de esa forma reclama “la delegación de competencias para gestionar la Ruta Nacional 33 (tramo RP 65 – RN 3) y el tramo habilitado de la Autopista Presidente Perón (AUPP) que se encuentra entre la Progresiva de los Km. 13,500 y 62,450”
El 29 de mayo de 2024 tuvimos la primera reunión, en la Casa Rosada, solicitando el traspaso, eso fue dos jefes de gabinete atrás de este gobierno. No les interesa lo que suceda con 12 millones de bonaerenses que necesitan esa autopista. No les interesa el progreso de esas comunidades. Muy raro que quieran gobernar la provincia a la que perjudican todos los días.
Con el objeto de manifestar formalmente la decisión de esta Jurisdicción en asumir las facultades previstas en el marco de la Ley N° 17.520 y sus modificatorias, conforme al procedimiento establecido en el Artículo 10 del Decreto N° 253/2026, ello sin perjuicio de las acciones legales oportunamente instadas.
La presente solicitud se fundamenta en los antecedentes y criterios jurídicos obrantes en el Expediente EX-2026-37587362-APN-DGDA#MEC y en la voluntad de la Provincia de obtener un régimen de delegación de competencias concesionadas análogo al otorgado a otras nueve provincias en el citado decreto. Al respecto, la Provincia de Buenos Aires pretende la delegación de competencias para gestionar la Ruta Nacional 33 (tramo RP 65 – RN 3) y el tramo habilitado de la Autopista Presidente Perón (AUPP) que se encuentra entre la Progresiva de los Km. 13,500 y 62,450”.
Traducido: quiere tener a su cargo la administración del trazado para terminar poco más del 25% que resta para completar la autovía.
La “Presidente Perón” es una de las obras más anunciadas por gobernadores y presidentes. Los primeros movimientos comenzaron hace 15 años. Ya tardó más del doble que la habilitación del Euro túnel subacuático sobre el Canal de la Mancha (se hizo en seis años).
De los 83 kilómetros totales previstos para unir el Camino del Buen Ayre con la Ruta Provincial 2, hay unos 52 km habilitados. Y un 63% a 65% de avance general para el resto, aunque con sectores enteros frenados, con maquinaria detenida y cierto grado de abandono o vandalismo en zonas específicas. Sólo se logró alguna tarea puntual de bajadas gestionadas a nivel local/privado (como en Canning, partido de Ezeiza).
La carta a “Toto” Caputo que ingresó a la mesa de entradas del ministerio notifica que desde marzo de 2024, Buenos Aires pide el traspaso. Entonces, lo hizo ante en aquel momento flamante jefe de Gabinete, Guillermo Francos, que mostraba cierta flexibilidad en el trato con la provincia.
“El 29 de mayo de 2024 tuvimos la primera reunión, en la Casa Rosada, solicitando el traspaso, eso fue dos jefes de gabinete atrás de este Gobierno”, explicó Katopodis a este diario. “No les interesa lo que suceda con 12 millones de bonaerenses que necesitan esa autopista, ni el progreso de esas comunidades. Muy raro que quieran gobernar la provincia a la que perjudican todos los días”, especuló el ministro.
En su recorrido, la autopista cruza doce municipios del conurbano: San Isidro, General San Martín, Tres de Febrero, Hurlingham, Ituzaingó, Merlo, La Matanza, Ezeiza, San Vicente, Presidente Perón, Florencio Varela y Berazategui. Se pensó como un canal para descomprimir el tránsito en el resto de las vías metropolitanas. Además, potenciar la conexión entre el norte, el oeste y el sur del Gran Buenos Aires.
Pero la ejecución fue lenta y discontinua. Desde el primer anuncio pasaron cuatro presidentes (Cristina Fernández, Mauricio Macri, Alberto Fernández y Milei) y tres gobernadores (Daniel Scioli, María E. Vidal y Kicillof), pero la obra nunca llegó a completarse. El último avance se registró en diciembre de 2023, cuando se habilitó un tramo de 10 kilómetros. Poco después, todo quedó paralizado: no hubo más anuncios, la mayor parte de los equipos se retiraron y los trabajos quedaron en pausa.
¿Cómo prevé avanzar el gobierno provincial con la obra si Caputo la cede?. El documento formal que firma Katopodis dice que va a “presentar un plan integral de intervención sobre la red y a garantizar que los procesos de concesión se rijan por los principios de transparencia, publicidad, concurrencia y equilibrio económico-financiero”.
Según pudo averiguar Clarín, la gestión bonaerense pretende utilizar la estructura de Aubasa (la empresa estatal que administra la Autovía 2 y la Autopista Buenos Aires-La Plata) para gestionar el tercer anillo carretero. Y ya tienen calculado que cada kilómetro que falta terminar requeriría una inversión de U$s 1,5 millones. Faltan 31 kilómetros. Serían U$S 45 millones aproximados.
La polémica por esta arteria del Conurbano se combina con otro reclamo de estos días: después de una revelación periodística del diario La Nación, que mostró la falta de ejecución del fondo de Asistencia Vial que se recauda por el impuesto a los combustibles, desde la oposición (y Kicillof en particular) cuestionaron con dureza al Gobierno. “Milei se está robando todos esos recursos”, dijo sin filtro el gobernador.
También había cuestionado Katopodis: “Siempre dijimos que recaudaban, se la timbeaban y dejaban a las familias sin rutas”, expresó por redes el fin de semana. En el Congreso, la diputada Marina Salzman (de PBA, de Fuerza Patria) pidió informes al Ejecutivo y planteó que “lo que ocurre con el fondo vial no es búsqueda de equilibrio fiscal, es un curro con el asfalto que necesitan millones de argentinos”.
El mismo reclamo legislativo de Salzman incluye la Autopista “Perón”. Es para que se informe las deudas con contratistas, las obras paralizadas y los trabajos para “evitar que se deteriore lo que está construido”.
