Camilo Ugo Carabelli realizó un descargo vía Instagram luego del polémico episodio ocurrido durante los cuartos de final del Challenger de Guayaquil, donde enfrentaba al brasileño Joao Lucas Reis Da Silva y abandonó intempestivamente durante el primer set a raíz del mal estado de la cancha. El encuentro estaba igualado 5-5 en el parcial inicial, agarró su bolso y se fue, perdiendo los puntos (12) y el premio económico (3095 dólares).
“Primero, quiero dejar en claro que lo último que quiero es faltarle el respeto al Challenger de Guayaquil, a la gente que fue a ver el torneo y a quienes lo hacen posible. Les tengo mucho aprecio, ya que conozco a todos desde mis 13 años, cuando jugaba COSAT”, dice el argentino de 27 años, el número 75 del mundo, en una publicación en la que reconoce a la lluvia como un factor que dificultó que el polvo de ladrillo ecuatoriano estuviera en condiciones.
Luego aclaró: “Mi intención nunca fue retirarme del partido, y mucho menos de esa manera. Yo quería seguir jugando y compitiendo, pero realmente sentía que hacerlo en esas condiciones era un riesgo”.
E hizo autocrítica: “Mi reacción fue mala y, sinceramente, no estaba pensando con claridad en ese momento. No digo esto para excusarme ni mucho menos, sino para dejar en claro que, más allá de que las condiciones no eran las mejores, de mi parte me equivoqué en la forma de tomarme la situación, que me desbordó y cometí un error al irme de la cancha”.
El Brujo, campeón del Challenger de Rosario en el inicio de la temporada, busca ganarse un lugar en la elite del tenis masculino y mezcla su participación en torneos del circuito grande con su presencia en los Challenger, el segundo escalón de la competencia. Venía de alcanzar la segunda ronda del Masters 1000 de Shanghai y ahora, en Guayaquil, dejó escapar una buena oportunidad de sumar puntos valiosos y, especialmente, ganar en confianza.
Hola. Quería hacer un corto y sincero descargo sobre lo que pasó ayer en Guayaquil.
Primero, quiero dejar en claro que lo último que quiero es faltarle el respeto al Challenger de Guayaquil, a la gente que fue a ver el torneo y a quienes lo hacen posible. Les tengo mucho aprecio, ya que conozco a todos desde mis 13 años, cuando jugaba COSAT. También quiero destacar el esfuerzo que hicieron durante toda la semana para dejar las canchas en las mejores condiciones posibles a pesar de la lluvia y el esfuerzo de todos los años para llevar a cabo el torneo.
Por otro lado, quiero dejar en claro que mi intención nunca fue retirarme del partido, y mucho menos de esa manera. Yo quería seguir jugando y compitiendo, pero realmente sentía que hacerlo en esas condiciones era un riesgo. En ese momento no tomé dimensión de lo que estaba pasando ni de las consecuencias que podía tener. Tampoco escuché lo que el árbitro me estaba advirtiendo.
Mi reacción fue mala y, sinceramente, no estaba pensando con claridad en ese momento. No digo esto para excusarme ni mucho menos, sino para dejar en claro que, más allá de que las condiciones no eran las mejores, de mi parte me equivoqué en la forma de tomarme la situación, que me desbordó y cometí un error al irme de la cancha.
Les pido disculpas a los que de alguna manera se vieron afectados por mi actitud. Abrazo.
