A medianoche, en el puesto fronterizo entre España y la colonia británica de Gibraltar, la algarabía era total. La alegría por la caída definitiva de la valla que separó ambos territorios durante 117 años se potenciaba y condimentaba con los festejos de decenas de españoles que cruzaban de un lado a otro, a pie, celebrando el 2 a cero de su Selección frente a Francia.
Porque este miércoles 15 de julio quedó sellado el certificado de defunción de la verja que delimitaba el peñón de Gibraltar del resto de la península ibérica.
Se acabaron los controles de pasaporte y las horas de fila de autos para los más de 15 mil españoles que trabajan en Gibraltar y viven en La Línea de la Concepción, la ciudad andaluza pegada a la colonia británica.
“Zona de prosperidad compartida”
Este miércoles al mediodía, ante los ojos del presidente Pedro Sánchez y de otras autoridades diplomáticas y locales, una grúa amarilla retiro el último tramo de reja que separaba España de Gibraltar.
“Hoy abrimos una nueva era para el campo de Gibraltar (una de las seis comarcas de la provincia de Cádiz, pegada al peñón) de prosperidad compartida”, dijo el presidente Sánchez.
Los controles de pasaporte pasan ahora al puerto y al aeropuerto de la colonia británica.
“Hace dos mil años, los antiguos situaron aquí las columnas de Hércules y fijaron en este rincón de nuestro continente nada más y nada menos que la frontera del mundo conocido -recordó el presidente español-. La gran paradoja es que fue precisamente aquí, en este lugar, donde se abrieron los caminos que ampliaron los horizontes de la Humanidad a través del océano atlántico.”
“Ese ha sido siempre el destino del campo de Gibraltar: ser puerta de encuentro entre mares, entre culturas y entre continentes, y ése es el verdadero sentido, o al menos lo que me gustaría reivindicar -dijo Sánchez-. Que estamos abriendo un nuevo tiempo lleno de oportunidades para los más de 300.000 andaluces y andaluzas que viven en el campo de Gibraltar.”
El peñón de Gibraltar visto desde La Línea de la Concepción, la ciudad andaluza pegada a “La Roca”. Foto: Cézaro De LucaEl 70 por ciento de los más de 15.000 trabajadores que cruzaban a diario la verja son de nacionalidad española. “Y representan la mitad de la fuerza laboral gibraltareña”, destacó Sánchez.
“Durante décadas la verja ha sido exactamente eso, una herida abierta para los miles de trabajadores que cruzaban cada día sin saber cuánto tardarían en llegar a su puesto de trabajo; por supuesto también para las familias separadas por unos metros de metal y para generaciones y generaciones que crecieron pensando que no había una solución posible”.
Gibraltar en Schengen
“España ejercerá las competencias Schengen en el puerto y en el aeropuerto de Gibraltar, garantizando la seguridad de la frontera exterior europea y el pleno control de visados”, subrayó Pedro Sánchez.
Porque con la demolición de la verja, Gibraltar gozará de la libre circulación de personas y bienes por los 27 países que integran la Unión Europa, beneficio del que nunca formó parte el Reino Unido.
Túneles de la Segunda Guerra Mundial en el peñón de Gibraltar, abierto para los turistas. Foto: Cézaro De Luca“En el 2016, cuando votamos como parte del referéndum británico Brexit, nosotros dijimos muy claramente que el futuro que nosotros queríamos también era europeo”, dijo a Clarín días antes de la caída de la verja Fabián Picardo, ministro principal y máxima autoridad de la colonia británica.
“Tomamos una decisión que era contraria a la gran parte del Reino Unido. Pero Gibraltar decía muy claramente: ‘Nosotros tenemos un futuro con la Unión Europea porque somos parte del mismo continente’. Nuestro futuro es europeo, socio-culturalmente, pero siendo un pueblo británico”, aseguró Picardo en una entrevista exclusiva con este diario.
El eterno reclamo español
España jamás dejó de reclamar la soberanía sobre Gibraltar, unos 6,8 kilómetros cuadrados que fueron cedieron al Reino Unido por el tratado de Utrecht, en 1713.
“El Tratado de Utrecht nunca habló de verjas”, comenta a la prensa española Francisco Oda, ex director del Instituto Cervantes de Gibraltar, que estuvo activo en el peñón entre 2010 y 2015.
Operarios retiran el último tramo de valla entre Gibraltar y La Línea de la Concepción, en España. Foto: AP/Marcos Moreno“Lo que cae es un símbolo del siglo XX”, subraya Oda.
En 1969, el dictador Francisco Franco tapió el pase fronterizo en represalia por el resultado de la consulta popular en la que los gibraltareños expresaron que deseaban seguir siendo británicos.
En diciembre de 1982 la valla se volvió a abrir sólo para el paso peatonal y, tres años después, también para el tránsito de vehículos.
“No me voy a sentar nunca con nadie a negociar o discutir la soberanía de Gibraltar”, insistió el ministro principal a Clarín.
“La soberanía de Gibraltar es asunto entre el gibraltareño y nuestro monarca. Se acabó”, agregó, contundente.
“Todo lo que es territorial en Gibraltar es un punto de disputa y de diferencia entre el gobierno de Gibraltar y mis grandes amigos en el Partido Socialista Obrero Español, porque en eso no hemos podido acordar en nada ni vamos a poder acordar en nada”, reconoció Picardo.
“La cuestión de la soberanía no es una cosa que nos preocupe. Lo que la gente de La Línea de la Concepción quiere es mantener su puesto de trabajo y que los clientes gibraltareños vengan a los bares, a las tiendas, y que sigamos con la convivencia”, admite ante los medios españoles Juan Francisco Rodríguez, alcalde de La Línea.
“Nosotros desearíamos convertirnos en ciudad autónoma”, agrega el intendente.
Sede administrativa del gobierno de Gibraltar. Foto: Cézaro De LucaYa no habrá que esquivar las horas pico
Lorena Soler Casale es una pediatra argentina que vive en Gibraltar desde 2018. Es jefa de neonatología del St. Bernard’s Hospital, el único hospital público del peñón, donde Soler también es parte del equipo de medicina forense.
La desaparición de la verja, en la que dejó horas de su vida, será un alivio para sus planes. “Durante años había que esquivar las horas pico del mediodía y de la tarde. Vamos a ver cómo será ahora”, dice Lorena, que también es médica acreditada en la FIFA.
La vida cotidiana en el peñón es amable aunque sin mayores atractivos. Los negocios cierran a las seis de la tarde y los índices de depresión y de alcoholismo son notables entre los cerca de 38 mil vecinos que viven en La Roca, como se conoce a Gibraltar.
En el día a día, sin embargo, los gibraltareños conviven con curiosidades: para llevar a su hija a un control dermatológico, Lorena toma un avión, por ejemplo.
Mapa de bienvenida al peñón. Foto: Cézaro De Luca“La conexión con el Reino Unido es total y Gibraltar facilita los vuelos y las estadías en hoteles cuando debemos viajar por cuestiones médicas”, aclara.
“A quienes llevan diez años trabajando aquí, Gibraltar les concede el pasaporte -cuenta la pediatra argentina-. Y las ayudas sociales son numerosas.”
Sus hijos podrán cursar la universidad y el gobierno de la colonia británica cubrirá los gastos.
Así lo confirmó a Clarín el ministro principal Picardo: “Todo estudiantes gibraltareño que esté en el colegio en Gibraltar y que se vaya a Reino Unido a la universidad tiene toda su beca paga”, contó.
“También le pagamos para su mantenimiento mientras esté en el Reino Unido. Si va a una universidad en cualquier otra parte del mundo, le damos el equivalente a lo que le hubiéramos dado si hubiera estado estudiando en Reino Unido que hoy es de 1.750 libras”, señaló Picardo a Clarín.
Chicos juegan en las calles del barrio genovés de Gibraltar. Foto: Cézaro De LucaControl aduanero
“En materia de libre circulación de mercancías, se establece una unión aduanera entre la Unión Europea y Gibraltar y se alcanza una convergencia fiscal de manera indirecta que pondrá fin a los desequilibrios históricos”, apuntó el presidente Sánchez este miércoles durante su discurso.
“En el ámbito de transporte se abre el aeropuerto de Gibraltar a tráfico civil con un modelo de gestión compartida, precisamente para ofrecer nuevas oportunidades a la conectividad, al turismo, a la inversión y al desarrollo de todo el campo de Gibraltar”, agregó.
“Hoy el campo de Gibraltar se reconcilia con su auténtico destino, que es ser puente, no barrera; ser horizonte, no frontera; ser dueño y nunca más víctima de la historia”, celebró Pedro Sánchez.
El tratado entre la Unión Europea, Reino Unido y España ya está en vigor. Sólo falta que lo ratifique el Parlamento europeo.
A partir de este 15 de julio, el control de ingreso a Gibraltar por tierra desde España es pasado. Foto: Cezaro de LucaMientras los funcionarios se felicitan mutuamente, los vecinos de Gibraltar están expectantes. En las primeras horas sin valla un comunicado oficial les pidió que trataran de evitar el cruce.
Hay, sin embargo, un grupo de habitantes de La Roca que no están al tanto de la medida: los monos que colonizaron hace siglos la Reserva Natural del Peñón.
Son una comunidad de unos 300 ejemplares, conocidos como macacos de Berbería, que proceden del norte de Africa. Se los considera los únicos monos que viven en libertad de Europa y ellos, engreídos por semejante título nobiliario, suelen faltar el respeto a los turistas manoteándoles todo lo que puedan llevarse a la boca.
