El “chico de tapa” de esta edición es Víctor Giordana, el agroempresario cordobés que supo armar una empresa formidable desde cero. En cuatro décadas que encima no fueron las más fáciles para el campo. No vale la pena recalar en las sinuosidades políticas que tuvo que atravesar.

Pero ahí está. No voy a “espoilear” la excelente nota de Esteban Fuentes, que recogió con precisión y detalle su espectacular desarrollo. Pero sí creo necesario recalar en algunos ejes clave de su manejo. Porque han sido banderas emblemáticas de Clarín Rural.

Empecemos por el final. Su última incorporación fue el henolaje a partir de rollos de Gatton panic, la gramínea de desarrollo fulgurante en el norte, pero que tropezaba con el problema de la explosión de pasto en verano y la imposibilidad de aprovecharlo en fresco. Aquí se desarrolló la idea de comer lo que se pueda y el resto dejarlo como pastoreo diferido.

Muchos probaron con hacer rollos de pasto seco. Pero las continuas lluvias entre el corte y el enrollado terminan generando enormes pérdidas, en cantidad y calidad. Victor abrevó en las añosas propuestas de los tempranos 90, cuando desde estas páginas hablábamos del henolaje con rollos envasados en film de polietileno stretch, el recordado Silopaq que presentó Vassalli en la Rural de 1989. El sistema tuvo un buen arranque, pero la llegada de las picadoras automotrices de gran capacidad en manos de ensiladores profesionales lo opacó tempranamente.

Pocos comprendieron que tenía un lugar para aprovechar los excedentes naturales en los sistemas pastoriles. Las ventajas sobre el pasto seco eran conocidas, porque con éste no se lograba conservar la calidad del pasto verde.

Pero todo llega. En los últimos años, Yomel vino empujando nuevamente el empaquetado de rollos, trayendo tecnología italiana. Y lo está imponiendo. Ahora se suma Víctor con el “siloline”, a partir de la importación de una máquina canadiense Anderson, muy en boga en Uruguay. Le agradezco que en la entrevista con Esteban nos haya mencionado como pioneros de esta idea, desde Clarín Rural.

La Anderson envuelve los rollos de manera automática, y en hileras continuas, con lo que logra dos beneficios: reduce el consumo de film (porque no tapa las caras planas) y logra una gran capacidad de trabajo.

Otra llave maestra de su desarrollo ganadero es el feedlot vinculado a una minidestilería de maíz, con la que produce etanol biocombustible. No hace falta recalcar la insistencia con que hemos trabajado este tema en nuestras páginas. Pero sí vale la pena refrescar la crónica de aquel viaje que hicimos hace más de quince años con un grupo de cabañeros Angus. Una de las visitas que más nos impactó fue precisamente la del feedlot 3E, en Blair, Nebraska, que vinculaba el corral de engorde con una planta de destilación de maíz. Fue la primera que incursionó en la integración etanol/feedlot. A los pocos meses un incendio arruinó el proyecto, pero el embrión prendió acá. Hay varias funcionando, como la de la familia Aguilar, que también desarrolló un espectacular modelo de economía circular también en el norte de Córdoba. Argentina año verde…

Victor Giordana tiene un foco fuerte en su integración ganadera. Se diversificó, viendo la oportunidad en la producción de olivos en Chilecito, un gran emprendimiento agroindustrial.

Hace agricultura para la ganadería, y mete en el medio un proceso agroindustrial como la minidest, aprovechando la burlanda como base proteica de la alimentación de sus novillos en el feedlot. Pero además se apoyó en la revolución forrajera para sacarle el jugo a un recurso formidable, como el Gatton, que antes se desperdiciaba. Para las vacas de cría y para la recría, que dejan de sufrir el castigo de la esclavitud del pasto de cada día. El Gatton ya no es una reserva, sino que es la base de un sistema mucho más estable.

Victor no esperó a la inteligencia artificial. Confió en la suya. Y le fue bien.



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