Un grupo bipartidista de 70 miembros del Congreso reclamó explicaciones por lo que describen como un patrón alarmante en la comunicación del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) con oficinas legislativas.

El pedido fue liderado por el representante Bill Foster, demócrata de Illinois, y dirigido al secretario de Seguridad Nacional y al director de USCIS.

La queja no apunta solo a demoras generales: denuncia respuestas con datos equivocados, números de caso incorrectos y falta de canales claros para hacer seguimiento.

Las oficinas del Congreso suelen intervenir cuando un ciudadano o residente pide ayuda con un trámite federal trabado. En inmigración, eso puede incluir demoras en permisos de trabajo, residencia permanente, ciudadanía, peticiones familiares o documentos de viaje.

Según el comunicado de Foster, los caseworkers legislativos recibieron respuestas de enlaces de USCIS que mencionaban al constituyente equivocado, citaban un número de caso incorrecto o no contestaban la pregunta planteada.

El reclamo también advierte que muchas de esas respuestas no ofrecían una vía real para repreguntar o pedir información adicional. Para las oficinas legislativas, eso vuelve inútil una herramienta que debería servir para destrabar casos urgentes.

El problema tiene consecuencias concretas. Foster sostuvo que los casos de USCIS que llegan al Congreso suelen involucrar niños sin padre o tutor disponible, cónyuges que enfrentan separación, familias que escaparon de guerras o personas que dependen de un permiso de trabajo para conservar su empleo.

Como USCIS también administra autorizaciones laborales, una comunicación deficiente puede afectar a empleadores locales y negocios que necesitan saber si un trabajador podrá continuar legalmente en su puesto.

El reclamo llega en un contexto de acumulación de casos. El American Immigration Council, al analizar datos de USCIS para el año fiscal 2026, informó que el atraso pendiente subió de 9,7 millones a 11,3 millones de solicitudes y peticiones entre el primer trimestre de FY2025 y el primer trimestre de FY2026.

También señaló que USCIS recibió menos solicitudes que un año antes, pero completó todavía menos casos, lo que mantiene el sistema bajo presión.

El impacto fue especialmente fuerte en autorizaciones de empleo. Según el mismo análisis, el atraso del Formulario I-765, usado para pedir permisos de trabajo, creció 38%. Dentro de esa categoría, las solicitudes de personas con ajuste de estatus pendiente casi se triplicaron, mientras que las aprobaciones o cierres se redujeron de forma marcada.

Foster y los legisladores firmantes pidieron respuestas porque, según su planteo, el sistema de consultas congresionales quedó atrapado en un circuito que no resuelve. En otras palabras: las oficinas preguntan por casos demorados, reciben contestaciones insuficientes y no tienen una vía clara para corregir errores.



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