A sus 80 años, Sylvester Stallone sigue manteniendo una estricta rutina centrada en la buena alimentación y el ejercicio físico. El actor, cuya musculatura se convirtió en una de las características más reconocidas de su personaje Rocky Balboa, explicó en su sitio web dedicado al fitness cómo organiza sus comidas y sus entrenamientos.
Su alimentación actual prioriza las proteínas, los carbohidratos y alimentos con distintos nutrientes. Antes del desayuno toma un vaso de aminoácidos líquidos. Luego consume tres claras de huevo, media yema, avena irlandesa, pan de centeno tostado, papaya fresca y algunos higos.
Para el almuerzo elige calabacín asado, pollo asado sin piel y ensalada. Como complemento puede incluir higos o frutos rojos. La cena está compuesta por ensalada, pescado a la plancha y pan tostado integral. En algunas ocasiones también incorpora carne de ternera.
Stallone sostiene que la alimentación debe acompañarse con actividad física. Su rutina incluye dos visitas al gimnasio por día, una por la mañana y otra por la tarde. En cada sesión trabaja un músculo específico y reserva un día de la semana para descansar.
Los hábitos actuales del actor son muy diferentes de los que adoptó durante la preparación de Rocky III. En aquella etapa buscó reducir al máximo su porcentaje de grasa corporal para conseguir una musculatura más definida y siguió una dieta extremadamente restrictiva.
Según contó en una entrevista con The Wall Street Journal, en ese período desayunaba dos pequeñas galletas de avena con arroz integral y tomaba diez tazas de café. Su objetivo era alcanzar un porcentaje de grasa corporal del 2,8 %. Además, consumía principalmente atún.
Stallone recordó que aquella alimentación tuvo consecuencias sobre su organismo. Según relató, llegó a experimentar problemas de memoria y otros efectos físicos que describió como debilitantes.
Con el paso de los años, también modificó su forma de entrenar. En lugar de concentrarse en el levantamiento de pesas convencional, incorporó principalmente bandas elásticas y cables. El actor comparó este tipo de trabajo con la fisioterapia y explicó que permite realizar distintos movimientos mientras las articulaciones permanecen en actividad.
Su rutina actual representa un cambio respecto de las exigencias físicas que se impuso durante algunas de sus películas más recordadas.
La bloguera estadounidense Lauren Allen se ha especializado en explicar comidas fáciles de hacer en casa y su adaptación del clásico porridge para incorporar claras de huevo a un desayuno tan tradicional como la avena es una de las soluciones que ofrece.
¿Por qué la receta combina dos líquidos: agua y leche? Se recomienda combinar ambas partes porque la leche aporta cremosidad, mientras que el agua ayuda a que la textura de la avena no quede demasiado pegajosa o gomosa.
