“La idea es que podamos tener herramientas para poder salir a defender al Gobierno”, sentenció Santiago Oría la semana pasada. Con esas palabras, el videasta presidencial y uno de los pocos funcionarios que siguen a Javier Milei adonde quiera que vaya presentó con esas palabras tres libros para que dirigentes y militantes del oficialismo den la discusión pública.
Con ese objetivo, Oría presentó la semana pasada la tríada de manuales -así los definió, aunque se parecen más parecen panfletos políticos- que imagina como un insumo de la militancia libertaria.
Se trata de Manual de Logros. Dos años que cambiaron la Argentina, que recopila los logros que se atribuye la gestión de Milei; Memoria de las décadas perdidas, cuyo subtítulo es “Un racconto de la tragedia kirchnerista”, y Periodismo y República en la era Milei, que pretende describir la conspiración entre medios y oposición para atacar al Gobierno.
Los libros están editados por el Círculo de pensamiento liberal, asociadas a la Escuela de Dirigentes de LLA, donde habló el cineasta devenido en divulgador mileísta.
El funcionario -hiperactivo en redes donde imita el estilo del Presidente con insultos a periodistas y periodistas- habló ante la primera camada de 60 estudiantes del centro de formación política libertario, que inauguraron Karina Milei y su delegada en la Ciudad, Pilar Ramírez, en junio.
Aunque nunca terminó el documental sobre Milei, Oría gana cada vez más poder puertas adentro del Gobierno. Su equipo tiene influencia en la administración de las redes sociales del Presidente, como Instagram. Tik-Tok siempre estuvo a cargo de Iñaki Gutiérrez.
Oría, que sigue a Milei desde su primera incursión en política, había presentado el avance de la docuserie sobre el Presidente en el acto de Parque Lezama en el que hablaron los hermanos Milei en septiembre de 2024, cuando el mandatario prometió que a partir de entonces todas serían “buenas noticias“.
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Los “manuales” del videasta presidencial, Santiago Oría.
“Sepamos que la razón la tenemos y cómo lo tenemos que hacer, como hace el propio Presidente, él siempre discute con los datos, consignó el funcionario egresado de la Universidad del Cine durante su charla en el ciclo Armarse de argumentos. Pasado y presente de la Argentina del Futuro.
Oría se percibe como un cruzado de la batalla cultural del Gobierno en la que la prensa cumple un rol activo. “Hay una guerra por la percepción del gobierno de Milei. Está motorizada principalmente a través de los periodistas que hacen de proxy de los políticos”, agregó durante el acto, cuyo contenido reprodujo en Instagram.
Lo acompañó el director de la escuela de dirigentes, Fernando Pedrosa, quien fue candidato a diputado en 2025 por la Ciudad y mantiene posibilidades ciertas de ingresar al Congreso si un diputado de esa lista deja su cargo. Profesor universitario, había sido asesor de Fernando Iglesias en la Cámara Baja. También fue de la partida la coordinadora del espacio formativo, Victoria Mainero, joven dirigente anti-aborto.
El razonamiento del director de Realizaciones Audiovisuales de la Presidencia contra los medios fue refrendado por Milei en la reunión de Gabinete del lunes, la primera en 45 días. El mandatario reclamó a sus ministros que confrontaran a los periodistas. Luis Caputo, de Economía, que pegó el faltazo, fue obediente en redes y festejado por el Presidente.
Como el jefe de Estado en el Consejo de las Américas, Oría asegura que los datos objetivos benefician al Gobierno. “Todo el tiempo los kirchneristas y los periodistas kirchneristas están diciendo que este gobierno endeuda y es la mentira más garrafal del mundo. Se están concesionando las rutas nacionales más de 9000 km, o sea, todo esto está acá. ¿Cómo puede haber recesión si hay crecimiento del 5%? El consumo está en máximos históricos”, reiteró mientras enseñaba uno de sus libros.
Según fuentes oficiales, Oría tiene pensado viajar por las diferentes escuelas de dirigentes del país con los textos, que fueron aprobados por el Presidente.
La escuela de dirigentes y el material bibliográfico pretende reemplazar en parte el accionar de la Fundación Faro, el think tank libertario que dirige Agustín Laje, que se referencia en Santiago Caputo, y salió a reclamar acuerdos y a advertir que el Gobierno no tiene los votos para ganar en primera vuelta, al revés de lo que dicen en Casa Rosada.
Oría junto a los diputados Lilia Lemoine y Sergio “Tronco” Figliuolo había intentado promover nuevos cuadros digitales, ajenos a la factoría de Caputo, que estuvo apagada durante el escándalo previo a la eyección de Manuel Adorni. Varios de esos tuiteros posaron con Milei en Olivos, en mayo pasado, con estandartes de Las Fuerzas del Cielo que lideran el streamer Daniel “Gordo Dan” Parisini y el legislador bonaerense Agustín Romo, amigos personales de Caputo.
El asesor presidencial vuelve a agitar que está cada vez más alejado de las decisiones neurálgicas del Gobierno, pero no se va. Intercala mensajes crípticos con respaldos y su clásica sigla TMAP (Todo Marcha Acorde al Plan).
El consultor replicó el lunes un posteo de un usuario en X un mensaje que varios interpretaron como una advertencia a sus consejos desoídos de plasmar acuerdos más concretos. “Supongo que solo me sentaré aquí en un horror silencioso y veré cómo se desarrolla el desastre exactamente como predije”, decía el tuit original. El faltazo de Caputo a la reunión de gabinete -que se sumó al de su tío que tampoco se siente escuchado en materia política- potenció las elucubraciones.
En el círculo íntimo del asesor relativizan los mensajes y señalan que faltó por motivos estrictamente personales, pero reconocen que el Gobierno sigue cometiendo errores propios del primer año de gestión. “Hay deficiencias de gestión política. Es muy difícil lograr acuerdos que sirvan porque el propio Gobierno es incapaz de cumplirlos”, destacaron. Aunque amaga desde hace meses alejarse definitivamente de la gestión, aun con el poder raleado, el asesor permanece firme.
