La llegada y amarre del gigantesco petrolero de bandera británica VS PROMISE en el muelle comercial del Puerto de Ushuaia desató un fuerte reclamo por parte del gobierno de Tierra del Fuego, que además instó al Gobierno nacional a ponerle fin a la intervención sobre el puerto de Ushuaia.
El Gobierno provincial emitió un enérgico comunicado en el que repudia y rechaza categóricamente la operación de esta embarcación y subrayó que existe una grave contradicción en la política de defensa del Gobierno nacional.
Para los fueguinos, resulta “inadmisible” que un buque con bandera del Reino Unido opere en el puerto de su propia capital provincial mientras ese país mantiene la ocupación ilegítima sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
Según dicta el comunicado de la provincia, la administración de Javier Milei justificó la intervención nacional del Puerto de Ushuaia —ejecutada a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN)— “invocando, precisamente, su carácter de activo estratégico y la necesidad de resguardar la soberanía y los intereses nacionales en el Atlántico Sur“. Nación dispuso la intervención el pasado 20 de enero.
El amarre del navío británico llevó a que se solicite al Gobierno nacional que “informe de manera inmediata y pública bajo qué criterios políticos, estratégicos y administrativos se autorizó la operación de una embarcación de bandera de la potencia que ocupa ilegalmente parte del territorio provincial en el Puerto de Ushuaia”.
La intervención del Puerto de Ushuaia fue justificada por el Gobierno nacional invocando la defensa de la soberanía y de los intereses estratégicos argentinos.
Los hechos ocurridos bajo la administración de la ANPyN exponen hoy una contradicción que no puede ser ignorada. pic.twitter.com/nCzI2CHvef
— Gobierno de Tierra del Fuego, AeIAS (@findelmundoar) August 24, 2026
Seguidamente, el comunicado advierte que “Tierra del Fuego no permanecerá indiferente frente a decisiones adoptadas unilateralmente desde el poder central que comprometan sus competencias, sus recursos y los intereses estratégicos argentinos en el Atlántico Sur”.
A su vez, convocó a “todos los poderes públicos, fuerzas políticas y a la ciudadanía a defender el carácter estratégico del Puerto de Ushuaia e impedir que la defensa de la soberanía nacional sea reducida a una mera declaración retórica”.
El buque que originó la controversia, el VS PROMISE, es un gigante de acero de 228,6 metros de eslora y capacidad para transportar más de 500.000 barriles de crudo.
