Este lunes, será el día de Julián Alvarez en Madrid. Después de dos meses de idas y vueltas, el cordobés empezará la temporada en el mismo lugar donde la terminó: el campo de entrenamiento del Atlético de Madrid. En el medio, el delantero fue protagonista de una novela que tuvo un pedido de salida del club, el interés de Barcelona y una postura rojiblanca de retenerlo. Ahora, el equipo de Diego Simeone cerró su preparación con una derrota ante Manchester City y todas las miradas vuelven a posarse sobre el regreso de la Araña.
El 2-1 sufrido ante el conjunto inglés en Seúl dejó al Atlético con algunas conclusiones propias de una pretemporada todavía incompleta. Jorge Domínguez, un juvenil de apenas 16 años, adelantó al equipo español, pero Omar Marmoush dio vuelta el resultado en poco más de dos minutos durante el segundo tiempo.
Más allá del resultado, Simeone todavía trabaja con un plantel al que le faltan varias piezas importantes. Además de Julián, Marcos Llorente y Álex Baena también retomarán los entrenamientos este lunes, mientras que jugadores como Giuliano Simeone ya se se reincorporaron. Una vez completo el grupo, el Atlético tendrá un último amistoso, el viernes frente a Olympique de Marsella, antes del debut oficial del 19 de agosto ante Málaga por LaLiga. Sin embargo, entre novedades, la atención permanece puesta en el regreso del delantero argentino.
Y es que la vuelta de Julián no será una más. Después de la final del Mundial ante España, el atacante quedó liberado para comenzar sus vacaciones en Ibiza. Mientras descansaba, mantuvo una preparación individual para llegar en buenas condiciones a su regreso a las canchas, con un detalle que posiblemente haya deseado volver con la ropa de entrenamiento de Barcelona y no nuevamente con la del Atlético de Madrid.
A partir de esta semana comenzará una etapa decisiva en una historia que lleva dos meses de idas y vueltas. Su pedido público durante el Mundial para cambiar de aire abrió un escenario de tensión que todavía no se resolvió. Barcelona sigue insistiendo por su fichaje, pero los Colchoneros se mantienen firmes en su postura de retenerlo. Por su parte, los hinchas se muestran divididos: algunos todavía piden que Julián se quede, y otros consideran que debe marcharse después de haber expresado su deseo de cambiar de aire.
En ese contexto, Simeone habló antes del duelo ante Manchester City y dejó en claro que, al menos desde la postura del Atlético, la situación no sufrió cambios. “La situación es muy clara, la entidad tomó una decisión que explicó muy bien. Estamos muy contentos con él“, sostuvo el entrenador. Pero además del discurso institucional, el Cholo dejó una señal futbolística de cara al reencuentro: “Desde lo deportivo le ayudaremos para que siga creciendo, mejorando y para que nos vuelva a dar lo que nos ha dado en estos dos años, que fue un montón”.
Ahora será momento de comprobar qué ocurre cuando Julián vuelva a pisar el campo de entrenamiento del Atlético. También habrá que ver cómo maneja Simeone su regreso y si comienza a incluirlo en los ensayos. Si finalmente permanece en Madrid, el delantero deberá cambiar el chip y recuperar ritmo. Mientras tanto, el Atlético deberá comprobar si todavía queda espacio para un último capítulo. Comienza a develarse la respuesta a la pregunta que sobrevoló todo el receso: ¿cuál será el próximo destino de Julián Alvarez?
Así como uno llega, otro argentino deja el barco rojiblanco. Es que Nahuel Molina ya tiene vía libre para abandonar Madrid y convertirse en nuevo jugador de la Roma. Según informó Fabrizio Romano, el lateral argentino viajará este lunes a la capital italiana para firmar un contrato por cuatro temporadas, una vez superada la revisión médica. La operación se cerró en 19 millones de euros más una serie de variables para el conjunto italiano.
Molina abandona el Atlético después de cuatro temporadas en las que disputó 315 partidos, convirtió 21 goles y aportó 31 asistencias. Sin embargo, su ciclo en el conjunto de Simeone no estuvo acompañado por títulos y ahora marcará una nueva salida argentina del plantel, después de la transferencia de Thiago Almada a River.
