“¿No hay nadie vivo?”; “No”; ¿Pero están seguros?”; “Si, están todos muertos“. Gustavo Muñoz llegó segundo a la zona donde el helicóptero se estrelló en San Juan. Cuando aterrizó la primera aeronave de rescate, les hizo la misma pregunta una y otra vez: si estaban seguros de que no había nadie con vida. Todavía recuerda que salía un poco de humo del rotor. “El helicóptero estaba totalmente destrozado. Las personas estaban en el piso y el rotor, 200 metros más adelante”, cuenta a Clarín todavía angustiado.

En la misma línea, fuentes judiciales confirmaron a este medio que el impacto fue devastador. “El helicóptero estaba destruido. Y los cuerpos, desmembrados”, señalaron. Por ese motivo, las víctimas tuvieron que ser identificadas por sus familias. Además, ya se realizaron las autopsias, una pieza clave para reconstruir una tragedia rodeada de interrogantes.

Gustavo conoce cada rincón de la cordillera. Nació en Iglesias, un pueblo minero de San Juan y siempre le gustó la fotografía. Tiene una empresa de contenidos llamada GMH que trabaja desde hace años con helicópteros, drones y sistemas meteorológicos. Participó de muchos rescates. Incluso le salvó la vida al gobernador José Luis Gioja cuando su helicóptero cayó en 2013 en Valle Fértil.

La última comunicación del helicóptero Bell 412EP de la empresa JasFly, que cumplía funciones para la Agencia Federal de Emergencias (AFE) del Ministerio de Seguridad Nacional, fue a las 10.26 y a las 10.30 se recibió una activación del Transmisor de Emergencia (ELT) de la aeronave .

Gustavo estaba en la zona y recibió el aviso de una baliza de emergencia a las 10.30. “Generalmente se prende una alarma y siempre se deja pasar una hora. A las 13 ya estabamos todos desesperados”, cuenta. Otro helicóptero despegó primero hacia el punto que marcaba la señal, mientras Gustavo y su piloto se dirigieron al Hospital de Jáchal en busca de un médico.

Pero en pleno viaje les llegó un mensaje. “Están todos fallecidos”, le dijo el primer rescatista. En el accidente perdieron la vida el Subjefe de la Policía de San Juan, Marcelo Videla; el jefe de Bomberos, Rubén Castro; el director de Protección Civil, Carlos Heredia, y el Subjefe de Bomberos, Jorge Carbajal.

Además, murieron los cordobeses Andrés Bosch, coordinador del Servicio Nacional de Lucha Contra el Fuego; Rodrigo Aimetta, técnico regional del Sistema Nacional del Manejo del Fuego, y Matías Valenzuela, piloto de la empresa originario de la Provincia de Buenos Aires. Después de varias horas de un extenso operativo, los cuerpos de las siete víctimas fatales fueron retirados el jueves del Parque Provincial Ischigualasto.

“Fue un golpe bastante duro porque conozco al piloto, conozco a los bomberos, conozco todos los años que han trabajado para formarse, conozco al dueño de la empresa. No lo podía creer”, explica.

Así es la zona donde ocurrió el accidente en que perdieron la vida siete personas. Foto: Gustavo Muñoz

El shock fue tal que pidió varias veces que revisaran a las víctimas. Pero la respuesta seguía siendo la misma. Entonces, voló hacia el lugar de la tragedia. El primer helicóptero había ido a buscar a un gendarme y a dos guardaparques para preservar los restos.

“Me quedé ahí en la orilla de un río de arena mirando la escena. Salía un poco de humo del rotor. Y el helicóptero estaba totalmente destrozado. No había nada que tuviera forma de helicóptero. Las personas estaban en el piso y el rotor, 200 metros más adelante”, agrega.

Sin embargo, aclara que no se prendió fuego y que eso ayudó muchísimo las tareas de rescate de los cuerpos de las siete víctimas, que este viernes serán velados con honores en la Catedral de San Juan Bautista, ubicada en el centro de la ciudad.

Las ambulancias que trasladaron los cuerpos de las víctimas de la tragedia del helicóptero en San Juan  fueron saludadas por la gente al costado de la ruta. Foto: Marcelo Carroll

“Mi ilusión era llegar y colaborar, ayudar, sacar a alguien, poner al médico ahí. Después de tantos rescates siempre pensás que vas a encontrar a alguien con vida”, dice Muñoz, quien regresó todo el camino llorando.

“Había nubes y no se veía el piso”

La investigación recién comienza y para el fiscal Francisco Maldonado hay que esperar algunas pericias para definir alguna hipótesis. Sin embargo, quienes conocen la zona creen que las condiciones climáticas de aquel día podrían ser clave.

“Nos dijeron los del primer helicóptero que cuando llegaron había una nube muy densa. Prácticamente no se veía el piso y les costó aterrizar. Entonces decís: ¿qué pasó? ¿Se comieron una nube?”, plantea.

En esa zona el clima puede cambiar en cualquier momento. “El día estaba espectacular, pero en ciertas horas se meten unas nubes y se hace como un sándwich. Quedan las barrancas coloradas arriba de las nubes y todo el parque Ischigualasto abajo”, describe.

El helicóptero cayó sobre un antiguo camino llamado de los arrieros, que une La Rioja con Chile. Está lleno de piedras que cada arriero ponía para marcar su ganado. Gustavo conoce bien ese lugar porque lo recorrió muchas veces para sacar fotos.

“Es un lugar desierto que cambia con las crecientes del agua en el verano. Es muy difícil acceder en vehículo, es lento. Hay un pequeño lecho del río en el que se puede aterrizar sin problemas. Y ellos estaban ahí en un costado”, relata.

El lugar donde se estrelló el helicóptero. El área no está habilitada para el turismo porque su paisaje se caracteriza por pendientes empinadas y estrechas, condiciones que dificultan el acceso de personas.

Según informan fuentes judiciales, habían partido de Pocito, un pueblo cercano a la ciudad de San Juan. “Estaban haciendo capacitaciones y creo que era la última. Volvían a dejar a los sanjuaninos, a los policías. Y después los dos brigadistas y el piloto se iban a combatir un incendio a Chilecito, La Rioja”, explican.

Gustavo repite que la tragedia no tendría que haber ocurrido. Cuanto más repasa el vuelo en su cabeza, menos respuestas encuentra. Conocía al piloto, a los bomberos, a la empresa JasFly y el helicóptero que utilizaban. “Estaba todo dado para que eso no sucediera. El entrenamiento, una súper máquina, el piloto con tanta experiencia. No podían perder la vida”, dice.

“Es una de las más grandes de Latinoamérica. Tiene simuladores propios, talleres mecánicos y una formación permanente para sus pilotos. No son gente improvisada“, explica.

El helicóptero era moderno y estaba preparado para una misión de este estilo. Podía trasladar hasta 14 brigadistas más todo el equipo para combatir incendios. Ese día llevaba tan solo siete.

Gustavo hace una pausa cuando le toca hablar de las víctimas. Se le quiebra la voz. “Se fueron haciendo lo que debían hacer; servir a los demás. Eran hijos de la ordenanza, muchachos preparados para el servicio público. Y se fueron haciendo eso”, cierra.

Cómo sigue la investigación

Francisco Maldonado, el fiscal que lleva adelante la investigación, explica a Clarín que “en todo accidente, donde hay muertes traumáticas, es necesario hacer la autopsia”. También está a la espera de lo que informe la Junta de Investigación de Seguridad del Transporte Aéreo, que ya terminó su trabajo en el lugar del helicóptero.

Francisco Maldonado, el fiscal que lleva adelante la investigación por la tragedia del helicóptero. Foto: Marcelo Carroll (Enviado especial).

“Va a aportar luz y claridad sobre cuáles fueron las causas del accidente. Cuatro peritos trabajaron en el análisis de los cuerpos, en su identificación, para determinar cuáles fueron las causas de la muerte”, agrega.

Además, aclara que se realizó un análisis toxicológico completo al piloto y que su resultado puede demorar unos días. “Es una medida de rigor se tiene que hacer a la persona que comandaba la aeronave”, explica. Además, ya solicitó los antecedentes técnicos del helicóptero y su plan de vuelo.

“Estamos recabando información sobre los antecedentes técnicos de la aeronave, el plan de vuelo, todos los informes aeronáuticos son investigaciones de rigor, testimoniales a las personas que han participado en el procedimiento, de la búsqueda, a autoridades aeronáuticas para tratar de develar si el hecho se trató de un simple accidente o si hay algún tipo de responsabilidad”, explica.

Maldonado indicó que la prioridad fue sacar los cuerpos y los objetos personas de las victimas de esa zona inhóspita. Mientras que el helicóptero quedó al resguardo de Gendarmería Nacional.

“Nos han informado que ha sido retirada la caja negra de la aeronave. Esto lleva un proceso largo también en el análisis del viaje, porque tiene que pedirse desgrabado o ingresar a la caja negra a través de la fábrica de Bell (marca del helicóptero)”. El fiscal dice que dicho informe tardará alrededor de 30 días.



Source link

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *