OpenAI presentó su primer dispositivo físico: un teclado compacto pensado para programadores que utilizan Codex, su herramienta de inteligencia artificial orientada al desarrollo de software. El producto se llama Codex Micro, fue desarrollado junto a la empresa Work Louder y funciona como un centro de control físico para interactuar con agentes de IA.
El dispositivo tiene un precio de 230 dólares y apunta especialmente a usuarios avanzados de Codex. Su diseño incorpora controles físicos para supervisar el estado de los agentes, cambiar entre distintas tareas y modificar el nivel de razonamiento de la inteligencia artificial.
El lanzamiento marca la entrada de OpenAI al mercado del hardware, aunque no se trata del dispositivo que durante meses había sido anticipado por distintos rumores. La compañía trabaja en otros productos físicos, entre ellos un asistente de inteligencia artificial para el hogar que podría convertirse en su primer gran dispositivo destinado al público general.
Codex Micro fue diseñado como una pequeña consola de control para las funciones de Codex. El equipo incluye seis teclas translúcidas que se iluminan para mostrar el estado de los agentes de inteligencia artificial y permitir al usuario alternar entre ellos cuando trabaja con múltiples procesos al mismo tiempo.
Los indicadores también sirven para visualizar qué está ocurriendo sin necesidad de mirar constantemente la pantalla de la computadora. El blanco representa un agente inactivo, mientras que el verde indica que hay un chat sin leer. El azul señala que la inteligencia artificial está procesando información y el naranja avisa que requiere una aprobación humana. El rosa, en tanto, identifica errores.
El dispositivo también incorpora una perilla giratoria para ajustar el nivel de razonamiento del agente y un joystick para navegar por las distintas funciones. A esto se suma un conjunto de teclas de acceso directo que pueden configurarse para ejecutar acciones habituales de Codex.
Entre sus controles también hay una función de grabación de voz para quienes prefieren enviar indicaciones habladas a los agentes. El teclado está disponible con dos tipos de interruptores mecánicos: una versión con sonido de clic y otra silenciosa, de acuerdo con las características de los productos que fabrica Work Louder.
El Codex Micro tiene, además, 32 teclas tradicionales configurables desde la aplicación de ChatGPT. La idea es concentrar en un dispositivo físico las acciones que normalmente se ejecutan desde la interfaz del software.
El lanzamiento se produce en un momento en el que OpenAI está reforzando su apuesta por Codex. La compañía incorporó la herramienta a su aplicación de escritorio de ChatGPT y, según datos citados en el material, Codex y ChatGPT Work alcanzaron los 8 millones de usuarios activos.
El nuevo teclado representa, así, una extensión física de una plataforma que la empresa busca convertir en una pieza central de su estrategia de inteligencia artificial aplicada a la programación.
Aunque el Codex Micro es el primer producto físico de OpenAI, no sería el dispositivo que la compañía planea convertir en el centro de su estrategia de hardware para consumidores.
Durante meses circularon versiones sobre un dispositivo “vestible” y sobre posibles proyectos relacionados con smartphones. Sin embargo, otros reportes apuntan a que el próximo gran producto de la compañía podría ser un altavoz inteligente con funciones de inteligencia artificial.
De acuerdo con esa información, el gadget estaría pensado como un compañero de IA integrado al ecosistema del hogar inteligente. Podría controlar electrodomésticos, reproducir contenidos, responder preguntas y mensajes y aprovechar distintas capacidades de ChatGPT.
La propuesta buscaría ir más allá del funcionamiento tradicional de un altavoz inteligente. El producto sería concebido como una computadora nativa de inteligencia artificial y como una manifestación física del asistente de ChatGPT, con la intención de permanecer cerca del usuario y ofrecer ayuda de manera más proactiva.
El equipo podría incorporar una cámara para interpretar su entorno y sensores ambientales para obtener información sobre el contexto. También tendría una batería recargable, lo que permitiría trasladarlo de una habitación a otra sin mantenerlo conectado permanentemente a la corriente eléctrica.
La interacción estaría basada principalmente en la voz y utilizaría GPT-Live, el modo de ChatGPT orientado a conversaciones naturales. El diseño, según los reportes, también podría incluir algún tipo de movimiento o direccionalidad mecánica.
La estrategia de hardware de OpenAI estaría siendo desarrollada con la participación de LoveFrom, el estudio fundado por Jony Ive, exjefe de diseño de Apple. Según reportes, la compañía estaría trabajando en cinco productos diferentes y el altavoz sería el primero de esa familia en llegar al mercado, con un lanzamiento previsto para 2027.
