Emiliano Martínez afrontó todo el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá con una fractura en el dedo anular de la mano derecha. La lesión se produjo durante los ejercicios de calentamiento previos a la final de la Europa League, en la que el Aston Villa, equipo en el que atajaba el Dibu, se impuso por 3 a 0 ante el Friburgo. Ese día, a pesar de los dolores, el marplatense completó los 90 minutos.
En junio, el arquero llegó a la máxima competencia de selecciones con algunas dudas. Los especialistas le recomendaron someterse a una operación que, de realizarse, lo habría dejado fuera de las canchas durante dos meses. De esa manera, se habría perdido el campeonato. Sin embargo, pasar por el quirófano nunca estuvo entre sus opciones y se negó a hacerlo para poder estar presente con la Selección Argentina.
El actual arquero del Chelsea optó por un tratamiento conservador, conocido en el ámbito médico como recuperación biológica. El procedimiento consistió en inmovilizar la zona, primero con yeso y luego con una férula y vendajes especiales en forma de estribo para proteger el dedo mientras atajaba. De esta manera, el hueso pudo consolidarse por sí solo mediante la formación de un callo óseo, una acumulación de tejido óseo nuevo que une los fragmentos de la fractura.
Durante su recuperación natural, los entrenamientos fueron previos al debut frente a Argelia fueron más precavidos. El arquero agradeció a sus compañeros de arco Geronimo Rulli y Juan Musso por ayudarlo a entrenar con pelotas de vóley, las cuales son más ligeras y blandas.
Sin embargo, este tipo de recuperación también puede dejar secuelas, como una posible deformidad en el dedo o limitaciones en su movilidad. El propio Dibu Martínez mostró las consecuencias en una entrevista con el periodista Gastón Edul, cuando intentó cerrar por completo el puño de la mano derecha, pero el dedo anular queda parcialmente extendido, a diferencia de lo que ocurre con su mano izquierda.
Así atajó Dibu Martínez durante el Mundial. Con un dedo fracturado.
A las 12 (ARG) sale un vlog con él en mi canal de YouTube.
El tercer capítulo de Los Edul.
Va a hablar por primera vez del Mundial y todo lo que tuvo que hacer.
Gracias a todos los que están siguiendo la segunda… pic.twitter.com/OP0foW63FD— Gastón Edul (@gastonedul) October 30, 2026
A pesar de las dolencias diarias por tener el dedo torcido, atajar no es un problema para Emiliano. Según confesó, aprendió a entrenar y jugar usando férulas y vendajes estribo muy ajustados. Esto le da la firmeza que le falta al cerrar la mano por completo.
Dibu Martínez recordó cómo vivió la lesión
En su entrevista con los hermanos Edul, el arquero contó cómo se produjo la fractura, la angustia que sintió al pensar que podía perderse el Mundial y la decisión que tomó junto al cuerpo médico de la Selección para poder estar presente.
El Dibu en el programa “Los Edul” (Youtube: Gastón Edul)“Se me zafa el dedo en la final de la Europa League, llegó a Birmingham contento porque habíamos ganado y cuando voy al hospital me dicen: ‘Mirá, tenés el dedo a la mitad’. Ahí digo: ‘No, no llego al Mundial’. Empiezo a llorar y a decir: ‘No llego, no llego, no llego’”.
“Ahí me angustié, estaba afuera. Me acuerdo de que me manda un mensaje Scaloni y me dice: ‘Llegues o no llegues, yo te voy a bancar, vení igual’. Tocalli lo mismo. Con el doctor de la Selección y Martín decidimos no operarme e ir con un yeso así (gesto de chiquito con los dedos), de plástico y todo vendado. Adidas me hizo un guante especial, pero yo tenía todo el dedo doblado”.
El arquero también explicó que, durante los primeros partidos, la protección le permitió jugar con cierta normalidad, aunque el temor a que el dedo volviera a salirse de lugar condicionó su rendimiento. Incluso contó que llegó a perder sensibilidad en uno de los dedos de la mano.
“A mí el dedo me lo ponen bien y los primeros días estaba bien, en los primeros dos partidos jugaba bien. Yo jugaba con tanta protección porque si se me zafaba de vuelta de lugar ya me perdía el Mundial porque ya no había tiempo para volver a ponerlo. Yo empiezo a jugar con el vendaje y solo siento cuatro dedos, el meñique no lo sentía”.
El Dibu en el programa “Los Edul” (Youtube: Gastón Edul)Martínez reconoció que la operación le habría permitido recuperar la movilidad antes, pero que todavía tiene dificultades para cerrar la mano por completo. Además, contó que tuvo que modificar sus entrenamientos durante la competencia y que recién pudo volver a trabajar con normalidad antes del partido frente a Suiza.
“Yo si me operaba, estaba seis semanas de reposo y tenía el dedo normal. Ahora no lo puedo cerrar bien, si quiero meter una piña no puedo. Yo con esto tuve que entrenar con pelotas de vóley hasta el partido con Suiza porque no podía entrenar normal. Cuando casi perdemos con Egipto le dije a Martín: ‘Normal, entrenamos con pelota normal, entrenamiento normal para Suiza porque casi quedamos afuera’”.
“Cuando termina el Mundial, me voy de vacaciones, me dolía, me dolía y cuando voy al médico del Aston Villa para hacerme una placa porque me la pidieron, me muestra que tengo el dedo de vuelta a la mitad y ahí se me cae un pase a un club (Juventus) porque me decían que era imposible jugar así. En el Chelsea no les importó, me dijeron que podía jugar así. Algún día voy a necesitar operación para recuperar la movilidad”.
Por último, el arquero fue contundente al dimensionar cuánto lo condicionó la fractura durante la competencia: “En el Mundial estuve 100% condicionado por la lesión. Del 1 al 10, un 10”.
