Detrás de la silla del capitán Javier Frana, en Neuquén, hay un pibe que agita los brazos, canta junto al público y celebra con fuerza cada punto que Francisco Cerúndolo y Thiago Tirante le ganan a Turquía. Está sentado junto a Mariano Navone y al masajista Walter Alfonso, el alma de la fiesta en el Ruca Che. Si no fuera por esa ubicación privilegiada y porque luce orgulloso la indumentaria oficial del equipo argentino de Copa Davis, cualquiera podría pensar que se trata de un hincha que saltó desde la primera fila de asientos.
“Son un millón de cosas las que me llevé de Neuquén. No puedo ni contar todo lo que aprendí. No me lo esperaba. Es muy loco. Vivir esta experiencia con los jugadores y con todo el equipo es un recuerdo que me va a quedar para toda la vida. Acompañar a los chicos y ayudarlos desde mi lugar fue algo muy especial. Fue una de las mejores semanas de mi vida”, le contó este hincha a Clarín. Se llama Juan Manuel La Serna, tiene 22 años y es el número 280 del mundo.
En los días previos a la serie del Grupo Mundial I, Frana argumentó la convocatoria de La Serna como sparring debido a su condición de zurdo, lo que ayudaría a Cerúndolo en su preparación para enfrentar a Yanki Erel (329°), otro zurdo que compite al mismo nivel, en el circuito Challenger. Le cumplió un sueño: “Vi mil series de Copa Davis desde mi casa y ahora estar adentro es increíble. Tengo el recuerdo de haber visto al Yaca (por Yacaré) Mayer jugar ese partido de casi siete horas contra Brasil, inolvidable. Tenía once años y estaba sentado en el sillón estudiando”.
Y valoró el trato que recibió. “Javi (Frana) y Edu (Schwank) me han ayudado mucho, fueron muy atentos conmigo. Fueron grandes jugadores y son grandes entrenadores. Los he tenido a mi lado durante todos los entrenamientos y aprendí mucho como también de los jugadores. Toda la semana estuve con ganas de aprender charlando con ellos porque, en definitiva, son los que están ahí y los que viven el día a día del circuito”, agregó en la antesala de su debut en los Juegos Suramericanos.
Jajajaja pobre Tirante y La Serna, conocieron toda la cancha. pic.twitter.com/QqdR8DUYro
— Gonzalo Ferreyra (@gonzaloferreyr) September 17, 2026
La Serna, formado en Las Rejas Tenis Club de Catamarca, nació en la capital catamarqueña el 5 de febrero de 2004, en pleno auge de La Legión que ese año disfrutaría la final de Roland Garros 100% argentina entre Gastón Gaudio y Guillermo Coria. Aquella insuperable generación potenció la pasión por el tenis que su padre, Juan Manuel senior, traía desde su infancia y adolescencia.
“Mi papá es cordobés, jugó hasta los 20 años y es fanático del tenis a otro nivel. Yo me levantaba y él podía estar desde las 7 de la mañana mirando un partido de Vilas en la Davis. A ese nivel llega su fanatismo. Es fanático de la Davis. Por eso, esta semana también fue muy especial para él”, lo describió.
“Él me enseñó a jugar, fue el primero que me puso una raqueta en la mano, a los 3 años. Hasta los 13 años me entrenó mi papá y fue el que insistió para que sea zurdo, como Toni (Nadal) con Rafa, así que tiene un porcentaje altísimo del jugador que soy hoy y de lo que logré”, prosiguió.
¿Qué clase de entrenador fue su padre? “Nunca me exigió resultados y creo que eso es muy importante para un jugador de tenis porque la verdad es que perdés mucho más de lo que ganás. Era exigente desde el lado del profesionalismo, de entrenar, cuidarse. En ese momento, yo pensaba: ‘uy papi, no me jodas, dejame en paz’. Hoy entiendo que es súper importante, es parte de ser profesional, es parte de vivir de esto. Fue muy importante para mí”.
“¿Mi jugador favorito? Rafa, sin dudas. Es mi ídolo. Me parece impresionante todo lo que logró. También lo admiro mucho por su condición de zurdo, salvando las distancias. Me acuerdo de miles de sus partidos, de verlo jugar en mi casa, en distintos lugares. Y en Argentina, hoy en día, mi referente es Fran (Cerúndolo). Lo que está logrando es muy grande y creo que tiene condiciones para seguir creciendo un montón. Me tocó conocerlo en Neuquén y más allá de todo lo que te digo, es una gran persona, el más humilde de todos, un genio”, agregó.
Temprano en la mañana del domingo, mientras Guido Andreozzi y Andrés Molteni se preparaban para jugar el tercer punto de la serie frente a Turquía, La Serna tomó un vuelo a Santa Fe sin sacarse su outfit favorito. “No hay nada como jugar para Argentina”, graficó el catamarqueño que en mayo, en Córdoba, ganó su primer Challenger, un hito que le permitió ingresar por primera vez en el lote de los 300 mejores tenistas del mundo. Está allí para disputar en Rosario, en el óvalo del hipódromo, los XIII Juegos Suramericanos.
Tiene experiencia en la materia. En pareja con el correntino Lautaro Midón, otro categoría 2004 al que define como “un hermano” porque crecieron jugando juntos, se alzaron con la medalla de plata de los Juegos Panamericanos juveniles Cali-Valle 2021. Y volverán a formar pareja en estos JJSS. “Me tocó jugar también los Suramericanos Junior y es muy lindo volver ahora como profesional. Cuando nos llamaron con Lauti (Midón), dijimos: ‘Tenemos que ir si o si, es Argentina’. Vamos a dejar todo”, añadió al respecto.
En singles, en tanto, partirá como el tercer preclasificado, con Midón como máximo favorito y el rosarino Luciano Ambrogi cuarto en la siembra. Arrancará su participación en los octavos de final, este miércoles en el primer turno de la cancha 5 a partir de las 10:00, frente al paraguayo Hernando Escurra.
