La dueña de Musimundo volvió a pedir el concurso preventivo tras acumular un pasivo de más de $ 63.500 millones. Es Carsa, licenciataria de la cadena de electrodomésticos y electrónica, que recurrió nuevamente a la Justicia para reestructurar sus deudas con los acreedores y escaparle a una eventual quiebra.

La empresa ya lo había hecho en 2018 y ahora busca evitar un deterioro mayor de su situación financiera, en un intento de reordenamiento interno, luego de admitir que ya no puede hacerle frente a sus compromisos.

La presentación fue realizada ante el Juzgado Civil y Comercial N° 23 de Resistencia, Chaco, y comunicada en un hecho relevante enviado a la Comisión Nacional de Valores (CNV). La decisión fue ratificada por la asamblea de accionistas.

Según lo informado, la compañía registra un pasivo total superior a $ 63.500 millones, mientras que el detonante inmediato para recurrir nuevamente a la Justicia fue el rechazo de cheques por $ 1.593 millones por falta de fondos.

En 2018, en medio de la recesión que atravesaba el consumo, Carsa tenía una deuda que superaba los $ 1.000 millones, tras el cierre de varios locales comerciales. En aquel momento, atribuyó la crisis a la caída de las ventas, el elevado costo del financiamiento y el deterioro del contexto macroeconómico.

En este caso, sostuvo que el objetivo es preservar la continuidad operativa, mantener las fuentes de trabajo y ordenar sus obligaciones financieras.

El concurso llega en un contexto en el que el negocio continúa con márgenes ajustados y un consumo que todavía no recupera los niveles históricos. La competencia del comercio electrónico, los altos costos financieros y operativos, y la dependencia de las cuotas y las promociones son los principales desafíos para las cadenas del sector.

Así, para Carsa, el proceso concursal representa una nueva oportunidad para renegociar su deuda y evitar un desenlace más severo, en una historia que recuerda la crisis que ya atravesó ocho años atrás y que, tras un largo proceso de reestructuración, parecía haber quedado atrás.

En 2011, Carsa y Electrónica Megatone (EMSA) le compraron Musimundo al fondo Pegasus y la explotaron conjuntamente a través de la sociedad Entertainment Depot. Ambas eran licenciatarias y cada una operaba sus sucursales.

La sociedad se rompió en 2024. EMSA abandonó la marca y sus 200 locales se reconvirtieron en una nueva: On City. Carsa conservó 70, que siguieron operando como Musimundo.

Así, la red de locales Musimundo que quedó visible para el consumidor pasó a estar mayoritariamente bajo CARSA, mientras que EMSA se enfocó en On City.

Legalmente, Musimundo seguía siendo explotada mediante licencias por ambas empresas, aunque EMSA dejó de utilizarla en la mayoría de sus sucursales.

Con la crisis de Carsa, recientemente, hubo un nuevo acuerdo. EMSA tomó la gestión de más de 30 sucursales y absorbió a 335 empleados, con la idea de garantizar la continuidad de la marca en varios puntos del país.



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