Para recordarla sin necesidad de consultar una receta, alcanza con una fórmula fácil de memorizar: 9-9-9. Nueve cucharadas de harina, nueve de agua y nueve de aceite, siempre en la misma proporción. Para que cubra bien la superficie sin quedar demasiado delgada, se recomienda usar molde de 24/26 centímetros de diámetro. Rinde una tapa.
En un bol colocar las 9 cucharadas de harina, 9 cucharadas de aceite y 9 cucharadas de agua. Salpimentar a gusto.
Con la mano limpia, unir los ingredientes y amasar hasta formar un bollo liso.
Envolver o cubrir con papel film y llevar 15 minutos a la heladera.
Sobre una mesada con un poco de harina, estirar el bollo hasta lograr una masa fina y de un tamaño que cubra el molde elegido.
Pinchar la base con un tenedor y llevar a horno a fuego medio por 10 minutos. Retirar y rellenar a gusto.
Volver a llevar a horno a 180° y cocinar por 10 minutos más o hasta que la masa esté dorada y el relleno cocido.
