Después de diez años interpretando a Hopper y Eleven en Stranger Things, David Harbour y Millie Bobby Brown volverán a convertirse en padre e hija, aunque esta vez lejos del mundo creado por los hermanos Duffer. Netflix confirmó que ambos protagonizarán una nueva serie de espionaje, un proyecto que marca su reencuentro apenas meses después de los rumores de enfrentamiento que sacudieron el rodaje de la temporada final de la exitosa ficción.
La serie, todavía sin título oficial, estará basada en la novela A Spy in the Blood, de Paul Vidich, y contará la historia de Matt Wolfe (Harbour), un ex agente del FBI que debe regresar al mundo del espionaje cuando su hija Rebecca (Brown), también agente, desaparece durante una misión. El creador y guionista será Jack Thorne, conocido por Adolescencia y por haber escrito las películas de Enola Holmes, también protagonizadas por Brown.
El anuncio llamó la atención porque llega después de meses de especulaciones sobre la relación entre los. En 2025, el diario británico Daily Mail publicó que Brown había presentado una queja interna ante Netflix por un supuesto episodio de intimidación y hostigamiento durante la preparación de la quinta temporada de Stranger Things. La información nunca fue confirmada oficialmente por la plataforma ni por los protagonistas, aunque generó una fuerte repercusión en los medios de todo el mundo.
Poco después, Harbour y Brown parecieron echar por tierra esas versiones al mostrarse sonrientes y abrazados durante la premiere mundial de la última temporada de la serie, una imagen que muchos interpretaron como un gesto para desactivar los rumores.
Ahora fue el propio Harbour quien habló por primera vez sobre el tema. En una extensa entrevista con Variety, el actor reconoció que entre ambos existió un malentendido, aunque le restó dramatismo y lo atribuyó a la intensidad de una relación profesional construida durante más de una década.
“Somos una familia. En cualquier familia hay discusiones. Hubo cosas que se malinterpretaron y terminaron creciendo mucho más de lo que realmente fueron”, explicó el actor, dando a entender que el conflicto quedó definitivamente atrás.
Brown también dio señales de reconciliación. Durante una entrevista en el podcast Happy Sad Confused contó que, una vez terminada Stranger Things, sintió la necesidad de llamar a varios de sus compañeros para recomponer cualquier diferencia que hubiera podido quedar después de tantos años de convivencia.
“Les dije: ‘Perdón si alguna vez los lastimé o los hice sentir incómodos’. Crecimos juntos desde que tenía diez años”, recordó la actriz, quien describió al elenco como su segunda familia.
En esa misma conversación reveló que fue Harbour quien impulsó la idea de volver a trabajar juntos. “David me llamó y me dijo: ‘Tengo una idea. Quiero que volvamos a hacer de padre e hija’. Y le respondí que sí antes de que terminara de contarme de qué se trataba”, contó entre risas.
La química entre Harbour y Brown fue uno de los pilares emocionales de Stranger Things. A lo largo de las cinco temporadas, la relación entre Hopper y Eleven evolucionó desde un vínculo circunstancial hasta convertirse en una de las historias más queridas por los fanáticos.
Netflix parece decidido a seguir explotando esa conexión. Mientras Brown continúa consolidándose como una de las principales figuras de la plataforma -con Enola Holmes 3 a punto de estrenarse y varios proyectos en desarrollo-, Harbour también mantiene una estrecha relación con el gigante del streaming.
La nueva serie de espionaje volverá a unirlos en pantalla, esta vez con una historia completamente distinta, pero con una dinámica que ya demostró funcionar. Y, según sus propios protagonistas, con las diferencias del pasado definitivamente resueltas.
