El 14 de febrero de 1942 nació en Ciudad de México una de las mayores figuras del automovilismo mexicano.
Ricardo Valentín Rodríguez de la Vega fue el único piloto de esa nacionalidad en competir para Ferrari.
A pesar de perder la vida en un trágico accidente a los 20 años, su legado perdura hasta el día de hoy en la memoria de todo su país.
La pasión de Ricardo y su hermano por el automovilismo
Ricardo Rodríguez nació en el seno de una familia adinerada.
Su padre, Pedro Natalio Rodríguez Quijada, tenía una acomodada posición económica y una ferviente pasión por el automovilismo.
La historia de Pedro Natalio también estuvo marcada por su cercanía con el poder político y su visión de crear un espacio donde los corredores mexicanos pudieran competir al más alto nivel.
De hecho, según el diario El Financiero, Pedro Natalio fue muy cercano al Presidente mexicano Adolfo López Mateos, con quien compartía una profunda afinidad por el automovilismo.
Desde muy temprana edad, Ricardo y su hermano, Pedro Rodríguez, mostraron interés por las competencias del mundo motor.
Ricardo, a pesar de ser dos años menor que su hermano, se destacó antes que él.
Ricardo Rodríguez y Pedro Rodríguez. Foto: Escuderia Hermanos RodríguezEl primer triunfo de su carrera personal
El 21 de septiembre de 1957, Ricardo dejó vislumbrado al público cuando, con tan sólo quince años, ganó una carrera de coches deportivos en Riverside, a bordo de un Porsche RS.
Al año siguiente, el joven Rodríguez intentaría competir junto a su hermano en las 24 horas de Le Mans, en Francia, con un Ferrari 500TR.
Sin embargo, la organización se lo impediría por reglamento y tuvo que ver cómo su hermano participaba en el evento, teniendo como compañero a José Behra, hermano del famoso piloto Jean Behra.
Finalmente, dos años más tarde, Ricardo logró participar en las 24 horas de Le Mans en la categoría Sport, conduciendo un Ferrari para el North American Racing Team (NART) de Luigi Chinetti.
Luigi Chinetti era cercano a Enzo Ferrari y recomendó a Ricardo. Foto: Fórmula 1.comCon tan solo 18 años, Ricardo terminó segundo en la legendaria carrera de resistencia junto al piloto belga André Pilette.
Además, obtuvo otros grandes resultados en las 24 horas de Daytona, en las 12 Horas de Sebring y en los mil kilómetros de Nürburgring.
Su llegada a Ferrari y su primera participación en la Fórmula 1
Estas notables actuaciones atrajeron el interés de la escudería Ferrari, la cual invitó al mexicano a participar en el Gran Premio de Italia del año 1961.
Enzo Ferrari decidió contratar al joven e impulsivo corredor, luego de que Chinetti, su fiel ojeador y distribuidor, se lo recomendara.
Ricardo Rodríguez debutó con 19 años en Ferrari. Foto: Fórmula 1.comCon tan solo 19 años y 208 días, Ricardo Rodríguez se convirtió, en ese entonces, en el piloto más joven de la historia en competir en Ferrari y en disputar un Gran Premio de Fórmula 1.
El menor de los Rodríguez no desaprovechó su oportunidad. Se clasificó en un increíble segundo puesto en su debut, a solo una décima del poleman Wolfgang von Trips.
Además, logró sacarle una ventaja de ocho décimas a quien terminaría siendo el campeón de ese año, Phil Hill.
Rodríguez fue el piloto más joven en salir desde primera línea hasta que Max Verstappen lo superó en el Gran Premio de Bélgica de 2016, también saliendo en segunda posición.
La carrera comenzó y, en la segunda vuelta de carrera, el mexicano vio el trágico accidente de su compañero de equipo y candidato al título Von Trips, que murió luego de salir disparado de su Ferrari tras tocarse a gran velocidad con el Lotus de Jim Clark.
El compañero de Rodríguez, Von Trips, murió al instante. Foto: D.público/WikipediaTras completar trece vueltas, Ricardo se retiró de la carrera debido a un problema en la bomba de combustible.
A pesar del duelo que se vivía por la muerte de Von Trips, el talento que demostró en ese Gran Premio llevó a Ferrari a ofrecerle un contrato completo para le temporada 1962.
La mala temporada 1962 del equipo Ferrari
Nada parecía detener el meteórico ascenso de Ricardo, quien se ganó el apodo de “Muchacho de Oro”.
Los diarios italianos llegaron a apodarlo “Piccolo Nuvolari” (“Pequeño Nuvolari”), en referencia al legendario piloto italiano Tazio Nuvolari.
Rodríguez era la joven promesa del automovilismo. Foto: Fórmula 1.comSin embargo, los sueños del mexicano de ganar una carrera en 1962 se vieron frustrados. En esa temporada, el equipo Ferrari no sería competitivo, su coche era lento y no estaban cerca del ritmo de punta.
El mejor resultado del mexicano fue un cuarto puesto en el Gran Premio de Bélgica.
A la temporada todavía le quedaban dos grandes premios, Estados Unidos y Sudáfrica, además de una carrera no puntuable en México que marcaría la llegada de la Fórmula 1 al país.
El equipo Ferrari, a raíz de los malos resultados, decidió que no participaría en los últimos dos grandes premios y tampoco en la carrera en México.
Sin embargo, Ricardo no quería perderse la carrera en su país, por lo que acordó un acuerdo para correr con un Lotus gestionado por Rob Walker, dueño de un equipo privado.
Imagen aérea del autódromo de México en noviembre de 1962. Foto: CC0En una entrevista realizada en el año 1988, Rob Walker recordó cómo fue la propuesta de Rodríguez para correr con uno de sus coches.
“Había hablado con él quizá diez veces. Estábamos paseando por Monza y Ricardo se me acercó y me dijo que Enzo no enviaba coches a México. Me preguntó si podría conducir mi coche allí”, comentó en una entrevista de MotorSport.
Y detalló: “Hablé con Alf (el mecánico de Francis Walker) que dijo que no había razón para no hacerlo, y eso fue todo. La familia Rodríguez se encargó de los arreglos”.
La carrera no puntuable en 1962 serviría como prueba para sentar las bases del Gran Premio de México que se disputaría oficialmente al año siguiente.
La trágica muerte de Rodríguez en su país
El Autódromo Magdalena-Mixhuca había sido inaugurado en 1959 y Pedro Rodríguez había sido una de las figuras clave en la construcción del circuito.
Ricardo Rodríguez chocó en las prácticas libres. Foto: Twitter/@Marco_Coello/ExcelsiorEl ingeniero Oscar Fernández Gómez, que fue en encargado del diseño, había propuesto una curva peraltada controversial que daba la vuelta 180° y que tenía una inclinación de casi 15°, lo que lo convertía en la zona más peligrosa del circuito.
La carrera se disputaría el domingo cuatro de noviembre, pero las prácticas libres comenzaron el jueves.
Rodríguez había marcado el mejor tiempo de la práctica pero, a menos de 10 minutos del final, el británico John Surtees superó su tiempo.
Aunque las prácticas no definían la posición de salida, el padre de Ricardo se acercó a él y lo animó a que saliera a intentar batir el tiempo.
Ricardo Rodríguez murió en la curva peraltada. Foto: Twitter/@Marco_Coello/Excelsior“El padre de Rodríguez fue hacia él y le dijo, mira, Surtees ha batido tu tiempo, y obviamente le dijo que fuera más rápido”, recordó Walker.
El joven mexicano se subió a su coche y se persignó antes de salir a la pista. Nadie lo sabía, pero no volvería a los boxes.
Cuando estaba finalizando su vuelta, entrando en la curva peraltada, perdió el control de su Lotus 24-Climax y salió disparado contra las barras de protección.
Todavía hay dudas sobre lo que ocurrió en “la peraltada”: algunos dicen que iba demasiado rápido en un coche desconocido, otros que el Lotus tuvo una avería mecánica.
Su cuerpo quedó en el asfalto, bajo el riel de protección, y su muerte fue instantánea.
Dibujo del accidente de Rodríguez. Foto: dememoria.mx/La PrensaEl parte médico reconoció que el cadáver de Ricardo presentó traumatismo craneano encefálico, otorragia izquierda, hundimiento de la región occipital, fractura de la columna vertebral, fractura de la pelvis, separación del abdomen y fracturas en las extremidades superiores e inferiores derechas.
“¡Se mató Ricardo Rodríguez! lo vimos, lo estamos escribiendo y todavía no lo creemos. Es algo increíble, sobre todo tratándose de un piloto tan seguro, tan completo como el chamaco sensación del automovilismo deportivo mundial”, escribía el periodista José Manuel Zaragoza en el diario La Afición.
La muerte de Rodríguez conmocionó no sólo a todo México, sino a todo el mundo del automovilismo. Una de las mayores promesas del deporte motor acaba de perder la vida.
El presidente mexicano Adolfo López Mateos declaró luto nacional al día siguiente y acompañó a la familia en el velorio.
Tapa del diario Ovaciones anunciando la muerte de Rodríguez. Foto: @dedektifvakaA pesar de la tragedia, la carrera no se suspendió y el domingo cuatro de noviembre se celebró la competición estipulada a sesenta vueltas.
Antes de comenzar, se realizó una ceremonia en el mismo lugar del accidente mortal de Ricardo Rodríguez. Los pilotos y los comisarios guardaron silencio.
La carrera la ganó Jim Clark ante una multitud que, pese al duelo, acudió al circuito.
El nombre de Ricardo Rodríguez y el de su hermano Pedro, quien años más tarde también moriría en una competencia automovilística, quedaron inmortalizados en el autódromo, que fue rebautizado como “Autódromo Hermanos Rodríguez”.
