La campaña de trigo 2025/26 fue por demás de histórica al alcanzar una producción que rozó las 28 millones de toneladas, dejando así un volumen para comercializar y exportar nunca antes visto.

En este contexto, las ventas de cereal por parte de los productores se ubicaron en un nivel récord, aunque todavía restan por comercializar un 30% de la producción total, marcando un retraso respecto a las campañas anteriores, aunque dichos ciclos contaron con cosecha muy menor a la obtenida este año.

Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), a la fecha se comercializó el 70% de la campaña 2025/26, por debajo del 86% que promedian las últimas cinco campañas a esta altura del año. En volumen, sin embargo, las 19 millones de toneladas ya vendidas se encuentran en línea con el máximo histórico que anotaron en 2022.

De esta manera, la BCR estimó que, si se excluye la previsión de uso de trigo para semilla, el remanente para comercializar en lo que resta de la campaña es de 7,2 millones de toneladas de trigo, mientras que el volumen que todavía no tienen precio hecho se acerca a 9 millones de toneladas.

Pero más allá de esta estadística, la entidad bursátil remarcó que “el rritmo de comercialización se mantiene firme semana a semana y el dato saliente de julio estuvo en las fijaciones, particularmente del trigo nuevo”.

Así, entre la semana del 8 de julio y la del 29 del mismo mes, el volumen de trigo 2026/27 con precio hecho creció en 573.000 toneladas. “Ello es, 4,5 veces el registro de la campaña nueva anterior (2025/26) para ese período y más que duplicando el promedio de los últimos cinco años”, apuntó la Bolsa rosarina.

“El que no acompañó con el mismo ímpetu fue el trigo de la campaña en curso, que sumó 1,19 millones de toneladas en el mismo período, un 14% por encima del año pasado, cuando la producción era casi un 50% menor a la de esta campaña”, agregó el informe.

Este nivel de ventas tiene su correlato en la suba de los pecios internacionales y locales. El trabajo destacó que el precio pizarra para el trigo ganó US$ 9,7 por tonelada desde principios de julio hasta alcanzar los US$ 209 la tonelada al 4 de agosto (+5%), mientras que la nueva cosecha, medida por el futuro a diciembre, llegó a US$ 218,9 la tonelada, , casi US$ 20 más que a comienzos de mes (+9%).

“El resultado es una brecha creciente entre disponible y diferido: el pase hacia las posiciones de diciembre y enero rindió para estos últimos días entre 13% y 20% TNA, máximos de cinco años para esta altura del año, un incentivo concreto para retener mercadería y capturar el carry”, indicó la BCR.

En este sentido, la BCR puntualizó que “ese premio al diferido tuvo su correlato en una actividad inusual en el mercado a término A3: el volumen operado en diciembre y enero superó, medido en toneladas de trigo, las 1,68 millones de toneladas en julio, el triple de lo habitual para esta altura del año y el mayor registro mensual conjunto para estos contratos en los últimos cinco años”.

El sostén de fondo sigue viniendo del Mar Negro. Rusia restringió el mes pasado el transporte marítimo a través del Mar de Azov luego de un ataque de drones ucranianos sobre varios buques rusos, lo que generó desde ese entonces una fuerte volatilidad en el valor del trigo.

“Esto ocurre dado que el conflicto golpea de lleno al cereal, uno de los principales productos de exportación de la región, donde ambos países concentran cerca del 30% de las exportaciones totales del cereal a nivel global según datos del USDA”, plantearon desde la Bolsa.



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