El ministro de Economía, Luis Caputo, hizo este miércoles una encendida defensa de la reforma de la carta orgánica del Banco Central que impulsa el Gobierno y aprovechó para lanzar, a modo de chicana, una recomendación al gobernador bonaerense Axel Kicillof de cara a las elecciones presidenciales del 2027.
Durante una exposición en la Cámara de Agentes de Bolsa, Caputo dijo que el proyecto oficial “es probablemente la reforma más importante de los últimos cien años, es refundacional”.
En esa defensa de la reforma que impulsa Milei, Caputo insistió, a modo de resumen, que la emisión monetaria “es la razón por la que Argentina tuvo 13.000.000% de inflación“.
Fue en ese contexto que Caputo contó que en charlas con su equipo económico suele plantear como escenario que le recomendaría a Kicillof que desista de competir por la presidencia en 2027 si es que se aprueba la reforma en el Congreso, advirtiendo que no podría contar con pesos de la emisión.
“Si yo fuera Kicillof, si pasa esta ley, no me tengo que presentar, porque un degenerado fiscal, un tipo que solo puede tener déficit, solo lo podría financiar con emisión: deuda no le va a prestar nadie y el Banco Central no le da pesos, yo le diría, como consejo de amigos, ‘retirate’“, dijo Caputo.
La reforma de la carta orgánica del Banco Central fue enviada como proyecto de ley al Congreso después de que el presidente Javier Milei diera detalles de la iniciativa en una cadena nacional.
Entre sus puntos principales, restringe casi en su totalidad el margen de maniobra de la autoridad monetaria para financiar al Tesoro y busca, además, “blindar” el mandato de las autoridades. Según el proyecto oficial, el objetivo es que la “misión primaria y fundamental” del Banco Central será preservar el valor de la moneda.
De esa manera elimina el esquema vigente desde la reforma de 2012, que incorporó objetivos múltiples, entre ellos la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social. Según el mensaje de elevación, la multiplicidad de objetivos “diluye la responsabilidad” de la autoridad monetaria y resulta incompatible con el uso de una única herramienta, como la política monetaria.
El núcleo de la reforma consiste en eliminar los mecanismos mediante los cuales el Banco Central puede asistir financieramente al Tesoro.
El proyecto deroga el artículo que habilita los adelantos transitorios al Gobierno nacional y prohíbe expresamente otorgar préstamos al Estado nacional, las provincias, la Ciudad de Buenos Aires y los municipios.
También incorpora la prohibición de comprar títulos públicos del Estado nacional en el mercado primario, cerrando la posibilidad de financiar al fisco mediante suscripción directa de deuda.
