Una de las consecuencias de la crisis del peronismo que se precipitó a partir del fallido gobierno encabezado por Alberto Fernández quedó reflejada en la pérdida de provincias bajo su poder, al punto que en el kirchnerismo alertaron sobre la “balcanización” del espacio para cuestionar la falta de una estrategia unificada y los desdoblamientos electorales, en algunos casos sin efecto para evitar las derrotas.

Para el año próximo el panorama para el PJ tampoco resulta alentador, con mandatarios impedidos u objetados para ser reelectos, sumado a la continuidad de la ausencia de un plan común por el liderazgo del espacio en una disputa por el momento sin resolución.

El PJ maneja hoy siete provincias: Buenos Aires, Catamarca, Formosa, La Pampa, La Rioja, Salta y Tucumán. Ocho, si se suma a Córdoba, de Martín Llaryora, un peronista alineado con Juan Schiaretti y alejado de la cúpula partidaria.

También en el peronismo K suman a sus aliados de Tierra del Fuego y Santiago del Estero, con origen en el radicalismo y espacios locales. En este último caso, renovó la gobernación el año pasado y ganó Elías Suárez, un delfín de Gerardo Zamora.

La Rioja

En La Rioja, una de las provincias en las que La Libertad Avanza buscará dar pelea, Ricardo Quintela lleva dos períodos y no podrá presentarse. En el concurrido lote de posibles candidatos figuran la vicegobernadora Teresita Madera, los senadores Fernando Rejal y Florencia López -esta última con aval de Cristina Kirchner-, la diputada Gabriela Pedrali -esposa de Quintela, aunque la reconocen como un cuadro político-, los intendentes Armando Molina –capital- y Rodrigo Brizuela y Doria -Chilecito-, y Ricardo Herrera, secretario de la gobernación y hombre de confianza del actual mandatario.

“Martín Menem perdió y va a seguir perdiendo. No va a ganar nunca”, dijo Quintela en una entrevista con Clarín. Aun así en el peronismo riojano admiten cierta inquietud por el peso del apellido en la provincia y la impronta del clan ligado en su momento al PJ, lo que implicaría un riesgo mayor de permear en el electorado propio, a diferencia de anteriores desafiantes como el radical Julio Martínez.

Sin embargo, por el momento no está confirmado que el titular de la Cámara baja será candidato: deja abierto el escenario para impulsar al diputado Gino Visconti o a otro dirigente libertario.

Formosa

En Formosa, Gildo Insfrán gobierna desde 1995 y con la intención de seguir en el cargo no prepara -ni en principio tampoco asoma- un sucesor claro en el peronismo. La reforma de la Constitución provincial recortó la posibilidad de reelección a dos períodos, pero con una cláusula transitoria para considerar el actual mandato como el primero, por lo que estaría habilitado; aunque desde el propio PJ descuentan que habrá presentaciones judiciales y el planteo llegará a la Corte Suprema.

En caso de ser Insfrán candidato a su noveno mandato, en los espacios opositores no tienen demasiadas expectativas de desbancarlo. El senador libertario Francisco Paoltroni insiste con la intervención federal de la provincia. El diputado Atilio Basualdo, ex intendente de Las Lomitas, procura posicionarse. En cualquier caso con más chances sin el caudillo en la boleta.

La Pampa

En La Pampa, Sergio Ziliotto no podrá presentarse para un nuevo mandato y se encamina a ser candidato a senador nacional. En la candidatura peronista influirá el gobernador y también Carlos Verna, ex mandatario y hombre fuerte del PJ provincial. “Está disputado”, advierten cerca de Ziliotto en alusión a la puja por la postulación entre los intendentes Luciano Di Nápoli (Santa Rosa) y Fernanda Alonso (General Pico), el senador Daniel Bensusán y el diputado Ariel Rauschenberger.

Ex camporista, Di Nápoli rompió con la organización conducida por Máximo Kirchner y desafió al gobernador en la conducción del PJ local. Jefes comunales de su sector armaron un nuevo partido, Fuerza Pampa, con el propósito de dejar lista la herramienta en caso de quiebre.

En La Pampa hay primarias, por lo que la pulseada en caso de no haber acuerdo podría saldarse en esa instancia y el bando que detone un eventual desprendimiento pagaría un costo político. El peronismo gobierna la provincia en forma interrumpida desde 1983.

Del lado libertario el flamante vocero Adrián Ravier crecerá en nivel de conocimiento, aunque a la vez tendrá que lidiar con la defensa de cuestiones poco redituables electoralmente como ya le pasó con la quita de subsidios al gas que afectará a La Pampa. Por el radicalismo tantea una eventual candidatura Martín Berhongaray y por el PRO se lanzó Marita Mac Allister, hermana de Carlos.

Catamarca

En Catamarca, Raúl Jalil no tiene restricciones para ir por su tercer mandato pero deslizó que estaría decidido a no hacerlo y posiblemente ser candidato a senador. La postulación podría quedar para Lucía Corpacci, su antecesora, o para Gustavo Saadi, intendente de la Capital.

En esa provincia los sectores del peronismo liderados por el gobernador, por Corpacci y los jefes comunales mantienen un acuerdo, más allá de las diferencias en el posicionamiento frente a Javier Milei. Jalil es uno de los aliados del oficialismo en el Congreso, mientras que Corpacci integra la oposición dura alineada con Cristina Kirchner. En las legislativas del año pasado hubo unidad y se impusieron a La Libertad Avanza.

Tucumán

En Tucumán, Osvaldo Jaldo irá por su segundo mandato como gobernador luego de haber sido dos veces vice. La Constitución lo habilita, aunque desde la oposición adelantan que lo objetarán apoyados en el antecedente de Juan Manzur, que ante un fallo de la Corte desistió de volver a integrar la fórmula. A su vez, el actual mandatario quedó a cargo del Poder Ejecutivo provincial durante un año y cinco meses cuando Manzur ocupó la jefatura de Gabinete con Alberto Fernández.

En esa provincia el peronismo corre el riesgo de ir dividido. Jaldo y Manzur acordaron para unificar el año pasado -Cristina Kirchner empujó esa confluencia-, cada sector designó un candidato a diputado (ingresaron dos) y el gobernador se los llevó a ambos al bloque Independencia.

Para la ejecutiva del año próximo tanto Manzur como Pablo Yedlin podrían postularse, en principio sin expectativa de triunfo aunque con capacidad de daño. Rossana Chahla, intendenta de la capital, se alineó con Jaldo.

Enfrente intenta posicionarse el ex ministro Lisandro Catalán, aunque desde el oficialismo a su vez fogonean a los diputados Federico Pelli y Gerardo Huesen. Y otro integrante del bloque de La Libertad Avanza, el radical Mariano Campero, puja por anotarse en la discusión. Como en Catamarca, se verá si el Gobierno nacional opone resistencia real para disputarle el poder al mandatario tucumano, aliado firme del oficialismo en el Congreso.

Salta

En Salta, Gustavo Sáenz buscará ir por su tercer mandato. Gobierna desde 2019 y reformó la Constitución provincial en 2021, con la limitación a dos períodos, aunque como Insfrán tratará que el actual iniciado en 2023 se tome como el primero.

La Libertad Avanza se impuso el año pasado en las legislativas nacionales y en las provinciales en la capital –más del 40% del padrón-, por lo que la senadora Emilia Orozco representa una amenaza. Del mismo modo que en Tucumán, se instaló la posibilidad de un acuerdo para que el oficialismo le libere el camino para su continuidad.

El peronismo enfrentado a Sáenz le apunta por su cercanía con Milei, aunque duda que la Casa Rosada no juegue a fondo para ganar la provincia con el panorama a su favor.

Tres veces gobernador, Juan Manuel Urtubey -tercero en las últimas legislativas- no sería candidato y su sector podría presentar a Pablo Kosiner o algún dirigente sin tanto recorrido político y más vinculado a la producción.

Sáenz eliminó las primarias y luego repuso el sistema de lemas y colectoras. El mes próximo está prevista la interna partidaria del PJ provincial, aunque los contrarios a Sáenz no participarán para no avalar un proceso que cuestionan.

Buenos Aires, Córdoba y dos aliadas

Aparte quedan la provincia de Buenos Aires, con Axel Kicillof sin posibilidad de reelección y la candidatura atravesada por la pelea con Cristina Kirchner y como posible prenda de negociación, y otros distritos fuera de la estructura del PJ como Tierra del Fuego, Santiago del Estero y Córdoba. En Tierra del Fuego, el Gobierno tratará de aprovechar –asoman como postulantes el senador Agustín Coto y el diputado Santiago Pauli- la feroz interna entre Gustavo Melella y el kirchnerismo dividido entre Walter Vuoto y Martín Pérez. Martín Llaryora priorizará el intento de reelección en Córdoba y la hegemonía de Gerardo Zamora en Santiago tendrá recién otra escala electoral ejecutiva en 2029.



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