Con los cinco años de prisión que recibió este lunes por el caso “Skanska”, el ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido sumó su quinta condena por casos de corrupción. De esas, solo tiene una firme y es por la tragedia ferroviaria de Once, por la que está en prisión domiciliaria. El resto están bajo revisión.

Pero si todas las condenas quedan firmes -para eso se deben agotar todas las instancias que llegan hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación-, De Vido acumulará años de prisión. No será de forma matemática, es decir sumando la cantidad de años de cada una de las condenas.

La ley establece un criterio a través del cuál el tribunal oral o el juez de ejecución hace un análisis de cada caso y establece una pena única que deberá cumplir el acusado.

Funcionario de máxima confianza de Néstor Kirchner, De Vido fue durante los tres mandatos de Néstor Kirchner y Cristina Kirchner el ministro de Planificación Federal, un área clave por los millonarios fondos que manejaba en sus distintas áreas como obra pública, transporte y energía. Y es el ex funcionario kirchnerista que tiene la mayor cantidad de condenas penales y juicios orales.

A la de cinco años de prisión por “Skanska”, De Vido tiene condenas de cuatro años de prisión por la tragedia ferroviaria de Once, por la importación de Gas Natural Licuado y por la compra de trenes a España y Portugal que no se podían usar. Y una de tres años de prisión por las irregularidades en la concesión a la empresa brasileña de construcción Odebrecht para la ampliación de dos gasoductos.

De todas esas condenas sola una está firme. Es la de la tragedia de Once por la que De Vido cumple prisión desde noviembre del pasado cuando la Corte Suprema rechazó la última apelación del caso. El ex funcionario estuvo detenido en la cárcel federal de Ezeiza hasta mayo pasado cuando le otorgaron la prisión domiciliaria por temas de salud.

El resto de las condenas están en revisión de la Cámara Federal de Casación Penal o todavía en plazo para que sean apeladas. Por ejemplo, el caso de Odebrecht en el que fue condenado hace menos de un mes. Eso mismo podrá hacer su defensa en Skanska luego que a fines de septiembre el tribunal oral de a conocer los fundamentos.

Las cinco condenas no son los únicos casos que De Vido tuvo o tiene. Afrontó otros tres juicio orales en los que fue absuelto: la financiación de la novela “Mamá Corazón”, las obras públicas de Vialidad en la provincia de Santa Cruz por las que fue condenada la ex presidenta Cristina Kirchner y por la valija con 800 mil dólares del venezolano Guido Antonini Wilson.

Pero el derrotero judicial del ex funcionario está lejos de terminar. En poco tiempo afrontará otro veredicto. Es en el juicio oral por las irregularidades en la construcción de viviendas del programa “Sueños Compartidos” de la Fundación Madres de Plaza de Mayo. El fiscal federal Diego Velasco pidió la semana pasada que sea condenado a seis años de prisión.

Por otra parte, De Vido es uno de los acusados en el juicio oral por los “cuadernos de la corrupción” que empezó el año pasado y en el que está siendo juzgado junto a Cristina Kirchner, otros ex funcionarios y empresarios de la obra pública. Y está a la espera del avance de otra causas y juicios orales como las irregularidades en el Yacimiento Carbonífero Río Turbio (YCRT), caso que lo llevó por primera vez a la cárcel en 2017 cuando perdió los fueros como diputado nacional.



Source link

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *