Hossam Hassan regresó a Egipto y habló sin filtros. El entrenador brindó una entrevista junto a su hermano Ibrahim, su ayudante de campo, tras la derrota 3-2 ante Argentina en los octavos de final del Mundial 2026 en Atlanta. Y en poco más de una hora dejó declaraciones que no pasarán desapercibidas: sus estrategias para neutralizar psicológicamente a Messi, sus acusaciones de racismo durante el partido y su defensa de la bandera palestina que portó tras la victoria sobre Australia.
Lo primero que reveló fue su plan para enfrentar a la Albiceleste. “Durante la preparación para el partido contra Argentina, deliberadamente no mencioné el nombre de Messi. Solía hablar de él y decir que era el jugador número 10″, contó Hassan en declaraciones al canal egipcio On Sport. La explicación detrás de esa decisión fue clara: “Quería enviar un mensaje implícito a los jugadores para que no miraran los nombres. Temía que ese nombre sacudiera la confianza de algunos jugadores en sí mismos“. Una táctica mental que buscaba sacarles presión a sus jugadores del peso simbólico de enfrentar a uno de los mejores jugadores de la historia.
Pero fue su hermano Ibrahim quien subió la temperatura con las acusaciones directas contra Messi. “Son provocadores, muy provocadores”, disparó el ayudante de campo, y apuntó contra el capitán argentino: “Vino frío y, viendo que el árbitro estaba haciendo de las suyas, entró queriendo calentar la situación y provocarnos. Ellos vinieron a nuestro sector, nosotros no fuimos a donde estaban ellos”. Las palabras de Ibrahim no dejaron margen para la ambigüedad: para el cuerpo técnico egipcio, Messi fue un agente provocador dentro del campo.
“مستفزين وكانوا جايين لحد عندنا” 🤨
إبراهيم حسن يحكي تفاصيل المشادة مع ميسي 🤬
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— Kora Plus (@KoraPlusEG) July 11, 2026
El segundo foco de la entrevista fue el gesto que Hossam realizó durante el partido para denunciar racismo, que le valió una tarjeta amarilla. El ayudante y hermano de Hossam defendió su acción con firmeza y apuntó directamente al réferi François Letexier: “El árbitro es quien creó el problema. Está decidido a crear un problema o no entiende que esto está en los reglamentos de la FIFA, incluso lo tenemos en los vestuarios y en todos los estadios”. Y añadió: “Es normal que denuncies si estás expuesto a cualquier tipo de racismo, ya sea por religión, color o cualquier otra razón. El problema es que le sacaron a Hossam una tarjeta amarilla cuando simplemente estaba siguiendo las reglas de la FIFA”.
El tercer gran tema fue la bandera palestina que Hossam portó tras la victoria sobre Australia en dieciseisavos de final, un gesto que generó repercusiones internacionales. El técnico no se arrepiente. “Siempre vi el apoyo de nuestros hermanos en Palestina al equipo egipcio, a pesar de las circunstancias por las que están pasando, y dije que, si veía la bandera palestina en el partido contra Australia, la celebraría inmediatamente”, explicó. Y cuando la vio, cumplió su promesa. “Tuve que transmitir mi mensaje al mundo entero y transmitir su voz, porque lo que está ocurriendo no satisface ninguna religión en la tierra”, afirmó.
Al, respecto el director técnico reservó sus palabras para la comunidad internacional: “La gente en los países europeos llora a los animales y establece derechos, organizaciones y otras cosas para ellos, pero no sienten ni tienen corazón por las personas que mueren cada día en el país de nuestros hermanos y familias”, opinó. Finalmente, Hossam Hassan cerró la entrevista con un mensaje dirigido a los clubes europeos: “Les digo a los clubes de otros países: no priven a los entrenadores egipcios de la oportunidad y denles la chance de dirigir en sus equipos”.
Los Faraones fueron recibidos como héroes en su regreso a Egipto después de que la selección hiciera historia por alcanzar los octavos de final del Mundial 2026, pero con la frustración de haber sido eliminada por la Argentina de Messi.
Miles de aficionados los esperaron con banderas, pancartas y cánticos. El equipo recorrió la localidad a bordo de un autobús descapotable en un trayecto de más de una hora que parecía el festejo de un título. En las calles se vivió un clima de orgullo mezclado con indignación por el arbitraje ante Argentina. Muchos hinchas levantaron los brazos cruzados en señal de protesta y portaron banderas de Palestina en apoyo a la postura que el DT Hassan mantuvo durante el torneo.
