Carlos Tévez disfruta de lo que cosechó durante su gloriosa etapa como futbolista y, alejado momentáneamente de la dirección técnica tras su último paso por Talleres de Córdoba, se da el tiempo de divertirse junto a excompañeros. Así es que aceptó la invitación de Rio Ferdinand, con quien compartió equipo en el Manchester United, para una charla distendida.
La entrevista se estrenará este jueves a las 17:00 de la Argentina en el canal de YouTube del exdefensor inglés, una gloria de los Diablos Rojos, quien publicó un clip que rápidamente recorrió las redes sociales.
“Quedate callado hasta que escuches un tridente mejor que Tevez-Rooney-Cristiano Ronaldo”, fue el juego que Ferdinand le propuso a Tévez, integrante de una de las delanteras más recordadas del fútbol europeo, que ganó la Premier League, Champions League y el Mundial de Clubes en la temporada 2007-08. Y en aquel equipo dirigido por Alex Ferguson, justamente, estaba el entrevistador.
Ferdinand, reconvertido a los 47 años en analista de fútbol y presentador de TV, no anduvo con chiquitas. Mencionó a la histórica BBC (Bale, Benzema y Cristiano) que ganó tres Champions en fila con Real Madrid, al inolvidable trío Pires-Henry-Bergkamp que fue campeón de la Premier en forma invicta con el Arsenal y a otro con dos ganadores del Balón de Oro como el que conformaron Kaká, Shevchenko y Crespo en el Milán. Pero Carlitos se mantuvo callado.
“¿Messi, Eto’o y Ronaldinho?”, prosiguió Ferdinand. Y nada. “¿Messi, Henry y Zlatan Ibrahimovic?”. Silencio absoluto. Y se rio al escuchar “Mané-Salah-Firminio”, la ofensiva del Liverpool de Jürgen Klopp, histórico rival del United en el fútbol inglés.
El juego continuó y Carlitos dio el brazo a torcer únicamente cuando la comparación fue con la MSN (Messi-Suárez-Neymar) que logró el récord histórico de 364 goles y 211 asistencias durante las tres temporadas que compartieron en Barcelona. “Nada más porque estuvieron más tiempo”, argumentó el Apache.
“¿Si vos, Cristiano y Rooney hubieran durado más tiempo, serían mejores?”, repreguntó Ferdinand. “Quizás sí”, aseveró el crack que en su momento tuvo un cortocircuito con Ferguson y se marchó al rival de la ciudad, el Manchester City.
Carlos Tevez tendrá su partido de despedida en La Bombonera. El último ídolo de Boca Juniors lo confirmó a través de su cuenta de Instagram, cuatro años después de aquella conferencia de prensa en la que anunció el final de su carrera como futbolista profesional. Con frases como “Adiós Apache” y “De alcanzapelotas a leyenda”, el ex DT de Rosario Central, Independiente y Talleres de Córdoba comunicó que volverá a Brandsen 805 para despedirse de los hinchas que lo vieron convertirse en una de las figuras más grandes de la historia reciente del club.
La fecha pautada es el domingo 20 de diciembre y, si bien no se anunciaron quienes participarán, se esperan nombres rutilantes como los de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. El Apache compartió cancha con un sinfín de cracks como Sergio Agüero y Ángel Di María en la Selección, Paul Scholes, Ryan Giggs y Wayne Rooney en el Manchester United y Andrea Pirlo en la Juventus. También Juan Román Riquelme, quien pareció cerrar la puerta en la entrevista que le concedió a Flavio Azzaro: “No estoy en condiciones de jugar”. Igualmente, será una fiesta del fútbol.
Desde su debut oficial en octubre de 2001, durante la primera etapa de Carlos Bianchi como entrenador, hasta su retiro en junio de 2022, Tévez acumuló 279 partidos con la camiseta de Boca y marcó 94 goles, convirtiéndose en el décimo máximo anotador de la historia del club. Y ganó Copa Libertadores 2003 y la Copa Intercontinental, entre otros títulos.
Hoy, el Apache está alejado de los bancos de suplentes tras su ciclo en Talleres, que finalizó en mayo de este año, aunque mantiene el objetivo de dirigir en Europa. Mientras tanto, canalizó su energía en el mundo del pádel: tras asociarse con la marca Bullpadel, inauguró sedes orientadas al uso comercial y a la formación de atletas juveniles en la provincia de Buenos Aires. Pero antes de mirar del todo hacia adelante, le queda una cuenta pendiente con La Bombonera y con los hinchas que lo hicieron ídolo.
